Voz media US Voz.us

Trump amplía sanciones contra el régimen cubano y advierte sobre nexos con el terrorismo

Las nuevas sanciones se dirigen contra personas, entidades y afiliados que prestan apoyo al aparato de seguridad del régimen cubano. 

Donald Trump en la Casa Blanca/ Brendan Smialowski

Donald Trump en la Casa Blanca/ Brendan SmialowskiAFP

Andrés Ignacio Henríquez

El presidente Donald Trump firmó este viernes una orden ejecutiva que amplía significativamente las sanciones de Estados Unidos contra el régimen cubano.

La medida busca intensificar la presión sobre La Habana tras la exitosa operación que logró la captura de Nicolás Maduro en Venezuela. Según funcionarios de la Casa Blanca, esta acción apunta directamente a los pilares que sostienen la dictadura en la isla.

Las nuevas sanciones se dirigen contra personas, entidades y afiliados que prestan apoyo al aparato de seguridad del régimen cubano.

También incluyen a aquellos cómplices de actos de corrupción o violaciones graves a los derechos humanos, así como a funcionarios y agentes del gobierno castrista. Esta nueva ofensiva fue reportada inicialmente por Reuters.

Sanciones secundarias y el fin de la impunidad

La orden ejecutiva introduce una herramienta de presión para la economía del régimen con la autorización de sanciones secundarias. Esto permitirá a Washington castigar a cualquier entidad o individuo, sin importar su nacionalidad, que realice o facilite transacciones con los objetivos señalados en la orden.

La escalada se produce en un contexto de colapso inminente de la isla, según ha declarado repetidamente el presidente Trump. Tras las operaciones militares en Caracas y el conflicto abierto contra Irán, Trump ha sido tajante sobre sus próximos pasos en la región.

“Cuba es la próxima”, dijo recientemente el presidente, aunque sin detallar aún el plan específico para la nación caribeña.

Una amenaza estratégica a 90 millas de EEUU

La Casa Blanca justificó la ampliación de las sanciones señalando la peligrosa alineación de La Habana con potencias hostiles y grupos extremistas.

Los funcionarios destacaron que el régimen cubano mantiene vínculos estrechos con Irán y organizaciones militantes como Hezbolá, lo que representa un riesgo directo para la seguridad nacional de los Estados Unidos.

“Cuba proporciona un entorno permisivo para inteligencia extranjera hostil, operaciones militares y terroristas a menos de 100 millas de la patria estadounidense”, afirmó un alto funcionario de la administración.

Estados Unidos, por su parte, mantiene sus exigencias históricas para cualquier normalización: la apertura de la economía estatal, el pago de reparaciones por las propiedades expropiadas durante la era de Fidel Castro y la celebración de elecciones libres y justas. Ante esto, el régimen se ha negado a negociar su modelo socialista.

La asfixia económica sobre la isla se ha agravado desde principios de año, cuando Washington logró detener las exportaciones de petróleo venezolano hacia Cuba tras la caída de Maduro el 3 de enero.

Trump amenazó posteriormente con aranceles punitivos a cualquier país que enviara crudo a la isla, lo que obligó a México a suspender sus suministros. Esta falta de combustible ya ha provocado tres apagones masivos a nivel nacional y la suspensión de vuelos por parte de diversas aerolíneas extranjeras.

tracking