Líderes demócratas mantienen su retórica en contra del presidente Trump: "Es el culpable de la violencia"
El gobernador JB Pritzker (demócrata de Illinois) afirmó que el presidente es el "culpable de incitar a la violencia". Además, se refirió a Trump como "demente".

JB Pritzker
Los demócratas mantienen su retórica contra el presidente Donald Trump a pesar del tercer intento de asesinato contra el mandatario el pasado sábado. De hecho, varios de estos líderes han optado por defender su lenguaje de confrontación en lugar de moderarlo.
El más reciente ha sido el gobernador JB Pritzker (demócrata de Illinois) que afirmó que el presidente es el "culpable de incitar a la violencia". Además, se refirió a Trump como "demente":
"Toda esta administración parece estar llena de gente que simplemente sigue lo que este presidente demente les dice que hagan", dijo el gobernador en el programa Deadline de MS NOW. "Empecemos por lo que Donald Trump realmente busca: instrumentalizar el Departamento de Justicia para perseguir a sus enemigos políticos", agregó.
Similar fue la posición de Don Lemon, ex presentador de CNN. Lemon también culpó al presidente por la violencia política en el país, a pesar de que el mandatario ha sido el objetivo en los ataques más grandes registrados recientemente.
"La persona que más ha contribuido a envenenar el clima político de este país es el hombre que ocupa el Despacho Oval, y lo diré de forma muy clara y enfática, directamente", dijo Lemon.
De igual manera, el expresentador expresó que "las palabras tienen consecuencias. La retórica realmente importa y creo que esto es así en todos los ámbitos; no es un principio unilateral, sino que se aplica a todos".
Pero estos dos discursos no son hechos aislados. Otro de los casos más notorios es el del líder de la minoría en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries (D-NY), quien reafirmó su llamado a una "guerra máxima" en el contexto de la batalla por la redistribución de los distritos electorales.
"Estamos en una era de guerra máxima"
Jeffries pronunció la controvertida frase el pasado miércoles: "Estamos en una era de guerra máxima. En todas partes, todo el tiempo", en referencia a la estrategia demócrata frente a los esfuerzos republicanos por llevar a cabo la redistribución de distritos en estados como Florida y Virginia. Solo tres días después ocurrió el incidente en el Washington Hilton, donde un individuo armado intentó acercarse al presidente y a otros funcionarios de la Administración Trump.
Pero, además, el líder demócrata redobló este lunes su postura ante la prensa en el Capitolio. "Me mantengo firme en lo que dije. Pueden seguir criticándome, pero no me importa en absoluto su crítica", declaró.
Por su parte, Alexandria Ocasio-Cortez (D-NY) celebró el miércoles la "energía" de Jeffries en X luego de que Jake Sherman, fundador de Punch Bowl News, republicara las declaraciones del líder de la minoría en las que incitaba a "una guerra máxima".
"Claro que sí. Esta es la energía", publicó la congresista.
"Es muy peligroso"
"Siempre ha estado ahí… Sí creo que el discurso de odio de los demócratas —mucho más— es muy peligroso. Realmente creo que es muy peligroso para el país."
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, también habló sobre la violencia política promovida por la izquierda.
"El culto de odio de la izquierda contra el presidente y todos los que le apoyan y trabajan para él ha hecho que muchas personas resulten heridas y mueran, y casi lo vuelve a hacer este fin de semana", lamentó el lunes la secretaria de prensa de la Casa Blanca.