Una orden judicial bloquea temporalmente la deportación de Kilmar Abrego García
La orden de la jueza Xinis prolonga un proceso judicial de más de 19 semanas que ha implicado tribunales en distintos estados y hasta una intervención de la Corte Suprema.

Protesta a favor de Kilmar Ábrego García
Una jueza federal en Maryland ordenó este miércoles una medida de emergencia para evitar que la Administración Donald Trump deporte inmediatamente al migrante salvadoreño Kilmar Abrego García después de que sea liberado de una cárcel en Tennessee.
La jueza Paula Xinis decretó que Abrego no podrá ser deportado o trasladado a un tercer país —como México o Sudán del Sur— sin que antes se le informe con al menos 72 horas de anticipación, lo que daría tiempo para que él o sus abogados presenten reclamos adicionales. En lugar de ser puesto bajo custodia migratoria tras su liberación de la cárcel en Nashville, la jueza ordenó que regrese a la supervisión de ICE en Baltimore.
La decisión se da poco después de que un juez federal en Tennessee, Waverly Crenshaw, autorizó la liberación de Abrego García de la custodia penal. Según ese fallo, no existía evidencia suficiente para mantenerlo detenido hasta su juicio en enero.
El caso expone la resistencia judicial a las políticas migratorias
La orden de la jueza Xinis prolonga un proceso judicial de más de 19 semanas que ha implicado tribunales en distintos estados y hasta una intervención de la Corte Suprema. Durante este tiempo, la magistrada ha expresado frustración con los abogados del Departamento de Justicia y ha manifestado su desconfianza en los planes del Gobierno para ejecutar una deportación ordenada.
La Administración Trump ha defendido su postura, argumentando que el proceso de deportación está en marcha conforme a las leyes migratorias y que no corresponde a la corte de Maryland seguir interviniendo, ya que el caso penal se desarrolla en Tennessee. Además, han señalado que no se ha violado el debido proceso, sino que se ha actuado dentro de lo permitido por la legislación vigente.
No obstante, la jueza insiste en imponer condiciones más estrictas antes de permitir cualquier movimiento migratorio por parte de ICE, alegando preocupación por la posibilidad de que Abrego sea deportado nuevamente a El Salvador —como ocurrió en marzo— sin garantías.
¿Tercer país seguro o estrategia para frenar la deportación?
La jueza utilizó esa posibilidad para justificar su orden de emergencia, y dejó claro que no permitirá que ICE proceda sin antes demostrar que existen condiciones seguras y adecuadas para el migrante en un tercer país.
Política
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Sabrina Martin