Los senadores republicanos respaldan a Trump y descartan dudas sobre el ataque a las instalaciones nucleares iraníes
Si más adelante se confirma que Irán aún tiene capacidad nuclear, podría considerarse otro ataque.

Fachada del Congreso
Tras una reunión confidencial con altos funcionarios del Gobierno, senadores republicanos expresaron su plena confianza en que el reciente ataque ordenado por el presidente Donald Trump logró desmantelar puntos clave del programa nuclear iraní. La sesión, a la que asistieron todos los miembros del Senado, se centró en el impacto de la llamada Operación Martillo de Medianoche, que tuvo como blanco tres instalaciones en Isfahan, Natanz y Fordow.
“El daño fue devastador”, señaló el senador Kevin Cramer (R-N.D.), subrayando que las dudas expresadas por algunos sectores son, en su opinión, “material para el debate político”. El senador Lindsey Graham (R-S.C.), por su parte, indicó que las instalaciones quedaron inoperativas y que no había nadie trabajando en ellas tras el bombardeo.
La Casa Blanca rechaza evaluación filtrada
La sesión informativa fue conducida por el secretario de Estado Marco Rubio, el secretario de Defensa Pete Hegseth, el director de la CIA John Ratcliffe y el general John Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto. El objetivo fue detallar el resultado de la Operación Martillo de Medianoche, ejecutada con bombarderos B-2 y bombas antibúnker.
Sin embargo, un informe interno de la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA), filtrado a medios, generó controversia. El documento, descrito como una evaluación de “baja confianza”, plantea que el ataque no eliminó completamente las capacidades nucleares de Irán. La Casa Blanca rechazó de inmediato esa versión.
“Una de las cosas que consideraría es que la DIA dijo que Ucrania sería aniquilada en tres días”, recordó Cramer, cuestionando la fiabilidad del análisis.
Los demócratas expresan escepticismo
Del lado demócrata, las reacciones fueron marcadamente distintas. El líder de la minoría en el Senado, Chuck Schumer (D-N.Y.), criticó la falta de una estrategia a largo plazo y consideró que la sesión dejó sin responder preguntas clave sobre los objetivos y el resultado real del operativo.
“No había una estrategia coherente, ni un objetivo final, ni un plan específico ni detallado para que Irán no obtuviera un arma nuclear”, sostuvo Schumer, quien además instó al Congreso a reforzar su rol a través de la Resolución de Poderes de Guerra.
Israel respalda los resultados
Poco después de la sesión, los republicanos sostuvieron un encuentro con el embajador israelí en Washington, Yechiel Leiter, quien respaldó la evaluación estadounidense y aseguró que las instalaciones atacadas ya no representan una amenaza inmediata. El senador Roger Wicker (R-Miss.), presidente del Comité de Servicios Armados, también desestimó el informe de la DIA y defendió los resultados de la operación.
No obstante, persiste la preocupación sobre el nivel de daño en la planta subterránea de Fordow, una instalación reforzada construida bajo capas de roca. El senador Mike Rounds (R-S.D.) dijo haber visto las pruebas presentadas por el gobierno y aseguró que no hay contradicciones con lo declarado por el presidente. Aun así, considera que una evaluación más profunda es necesaria.
No se descarta una segunda ofensiva
Por ahora, el mensaje del Gobierno es firme: el operativo fue un éxito estratégico. Para los republicanos, cualquier intento de minimizar sus resultados responde más a la agenda política que a una evaluación objetiva de los hechos.