El uso cínico del sufrimiento cristiano para demonizar a Israel
Aquellos que se rasgan las vestiduras por el disparo perdido en una iglesia en Gaza son los mismos que hicieron (y hacen) absoluto silencio cuando los cristianos eran (y son) masacrados en África y Asia.

La fachada de la iglesia católica en Gaza sufrió daños tras el disparo perdido del ejército israelí
De repente, a los medios, ONG y gobiernos del mundo les importan los cristianos. Qué conmovedor. Un disparo perdido de un tanque israelí impactó una iglesia católica en Gaza, lamentablemente dejando tres muertos y diez heridos, y ahora todos se rasgan las vestiduras.
Israel pidió disculpas y abrió una investigación, pero eso no importa. La narrativa ya está servida: el Estado judío es el villano. Nunca importó que esto ocurrió en una guerra que Hamás inició el 7 de octubre de 2023 con una masacre de intenciones genocidas, asesinando, violando y descuartizando a a civiles judíos y no judíos. No, eso no cuenta. Lo que importa es que hay una oportunidad de oro para demonizar a Israel.
¿Dónde estaba (y está) la indignación cuando los cristianos eran (y son) masacrados en Irak, Egipto, Siria, Nigeria, Congo, entre otros lugares? ¿Dónde estaban (y están) estos paladines de la justicia cuando iglesias ardían, cuando familias cristianas eran (y son) desplazadas, secuestradas, violadas y asesinadas por extremistas islámicos? Silencio. Absoluto silencio. Pero que Israel cometa un error en una zona de guerra, luchando contra terroristas que no esconden su deseo de aniquilar a judíos e infieles por igual, y de pronto todos son expertos en derechos humanos. La hipocresía apesta desde lejos.
Opinión
El precio del odio antisemita de los ‘propalestinos’ también lo pagan los drusos
Leandro Fleischer
‘No jews, no news’
La verdad es sencilla: si no hay judíos para culpar, las atrocidades contra cristianos no existen. Parece que el sufrimiento de una minoría sólo importa si puede usarse como garrote contra Israel. Es como si el odio antisemita de estos actores fuera tan cegador que los cristianos sólo son relevantes cuando sirven para avivar la narrativa antiisraelí. Si no, que sigan sufriendo. Nada. Ni un titular, ni una marcha, ni una condena enérgica. Ahora, un accidente en Gaza, y los titulares amarillistas de los medios tradicionales, las ONG imparciales y los gobiernos preocupados no se hacen esperar. Qué conveniente.
La lógica no importa. Lo único que importa es la oportunidad de pintar a Israel como el monstruo, aunque sea a costa de distorsionar la realidad hasta lo grotesco.
El objetivo es claro: enfrentar a los cristianos contra Israel y los judíos. Quieren manipular a los cristianos, tomarlos por estúpidos, hacerles creer que el Estado judío es su enemigo. Pero la realidad los desmiente. En Israel, los cristianos viven con más libertad que en cualquier otro país de la región. Pueden profesar su fe, trabajar, estudiar, protestar contra el Gobierno, vivir sin miedo, sin importar su género o creencias. ¿En cuántos países árabes o musulmanes de la región se puede decir lo mismo? En Gaza, bajo el yugo de Hamás, los cristianos -aunque no solo ellos- son rehenes de un régimen islamista que los oprime. Pero eso no se menciona, porque no encaja con la narrativa.
Si Israel realmente quisiera atacar a los cristianos, como insinúan estos manipuladores, ¿por qué sólo se conformó destruyendo parte de la fachada de la iglesia? ¿Por qué no ha arrasado con las comunidades cristianas dentro de sus fronteras? La iglesia en Gaza, dañada por accidente, siguió funcionando al día siguiente. Los cristianos en Israel no viven bajo amenaza constante, como en tantos otros lugares del mundo. Pero los hechos no importan. La lógica no importa. Lo único que importa es la oportunidad de pintar a Israel como el monstruo, aunque sea a costa de distorsionar la realidad hasta lo grotesco.
JNS
Israel insta a la ONU a tomar medidas por las atrocidades contra los drusos en Siria
JNS (Jewish News Syndicate)
Estos antisemitas disfrazados de humanitarios no descansarán hasta que los cristianos caigan en su trampa y se sumen al coro del odio. No les importa el sufrimiento real de las minorías; sólo les interesa usarlo como combustible para su agenda. Y mientras tanto, los medios tradicionales, con sus titulares sensacionalistas, hacen el trabajo sucio, amplificando la mentira, distorsionando la realidad de una guerra donde Israel lucha por sobrevivir contra un enemigo que no distingue entre judíos, cristianos o cualquier otro infiel.
Israel seguirá siendo un faro de libertad
Israel, mal que les pese, seguirá siendo un faro de libertad en un Medio Oriente plagado de tiranías. Sigue defendiendo a su población, judía y no judía, e incluso a veces extiende esa protección más allá de sus fronteras, como con los drusos en Siria. Ese es el verdadero problema para los que odian a Israel: que representa todo lo que ellos desprecian. Un país que, con todos sus defectos, lucha por la libertad y contra el fanatismo y puede ser uno de los más prósperos del mundo a pesar de encontrarse en una zona tan hostil. Y mientras los hipócritas del mundo se llenan la boca con condenas selectivas, Israel seguirá siendo el primer dique contra las ideologías autoritarias que amenazan al mundo libre. Que les duela.