David hirió, pero no logró matar a Goliat
Los Thunder de Shai Gilgeous-Alexander finiquitaron una temporada histórica a costa de unos Pacers que acabaron sin Anillo y con Tyrese Haliburton roto.

Los Thunder, campeones de la temporada 2024-2025 de la NBA
Es inviable decir que no han sido unas Finales de la NBA dignas de emoción y disfrute, de entrega, de esfuerzo, de felicidad y también de tristeza. Una batalla en la que hemos visto a David luchar hasta el último segundo contra Goliat. Sin embargo, a diferencia del relato bíblico, fue el gigante el que venció al joven pastor, quien, además, acabó malherido. Los Oklahoma City Thunder conquistaron el primer Anillo de su historia, a costa de unos Indiana Pacers a los que no se les puede reprochar absolutamente nada (103-91).
Igual que hicieron los Boston Celtics la pasada temporada, los Thunder han logrado mantenerse como la mejor franquicia hasta los últimos compases. Desde un primer instante, cuando la 2024-2025 arrancó allá por el mes de octubre del año pasado, cada paso que daba implicaba un agigantamiento de su figura, hasta tal punto de ser un coloso incapaz de ser derrotado.
En la temporada regular, los Thunder terminaron siendo la franquicia más en forma: un récord de 68 victorias y únicamente 14 derrotas lo ratifican. Llegaron los Playoffs y fue más de lo mismo. Primero fueron los Memphis Grizzlies los que no pudieron frenarlos, pero su honda y sus piedras no hicieron ningún tipo de daño a los de Oklahoma City y acabaron siendo arrasados. Más tarde llegó el turno de los Denver Nuggets de Nikola Jokić, quienes, pese a herir a los campeones de la NBA en tres ocasiones, finalmente no consiguieron matarlo. En las Finales de la Conferencia Oeste, los Minnesota Timberwolves vieron cómo ese gigante era ya demasiado grande como para intentar eliminarlo.
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Los Oklahoma City Thunder se consagran campeones de la NBA por primera vez en su historia
Emmanuel Alejandro Rondón
Llegó el turno de las Finales de la NBA y los Thunder aterrizaban, lógicamente, con el cartel de gran favorito. Enfrente estaban los Pacers, una franquicia que accedió a la decisiva eliminatoria con mucho sigilo, como ese héroe inesperado que aparece y que acaba escribiendo su nombre en los libros. Como un David. En su caso, ha sido un 'pastor' valiente, férreo, con un roster más que sólido que ha sido capaz de llevar a los límites a los Thunder, a Goliat.
La lesión de Haliburton
Los Pacers atacaron con su honda y sus piedras, forzaron, plantaron cara a su titánico rival y llevaron las Finales de la NBA hasta el séptimo y último partido, enfrentamiento en el que acabaron sucumbiendo ante el poder de los Thunder. Pero perder el Anillo no fue la única mala noticia; hubo otra que fue, probablemente, peor.
Cuando el cronómetro apenas marcaba siete minutos, Tyrese Haliburton se fracturó el tendón de Aquiles. La imagen en el suelo del líder de los de Indiana, con la cara cubierta de lágrimas y golpeando el parqué por el dolor que estaba sufriendo en ese momento, conmovió a todos aquellos que estaban presenciando el duelo tanto desde uno de los asientos del Paycom Center como desde el otro lado de las pantallas. Definirla como escalofriante es poco.
Gilgeous-Alexander, a la altura de Abdul-Jabbar, O'Neal y LeBron
La lesión de Haliburton fue un duro revés para unos Pacers que tenían que afrontar los 41 minutos restantes malheridos, sin su guía. Como si fuese un barco sin timón, algo que benefició, sin duda, a unos Thunder que cuentan, en sus filas, con el mejor jugador de baloncesto del mundo en estos momentos.
Shai Gilgeous-Alexander volvió a dar un recital, como ha acostumbrado todo este año. El Jugador Más Valioso (MVP) de la temporada regular cerró su participación con un doble-doble (29 puntos y 12 asistencias) con el que aplacó cualquier esfuerzo de los Pacers.
La grandísima temporada del canadiense ha dejado boquiabiertos a todos los aficionados, también lógicamente a la mejor liga de baloncesto del mundo, quien ha sabido valorarlo y le ha recompensado con el premio a MVP de las Finales de la NBA.
Esas dos distinciones individuales, junto con el hecho de haber ganado el Anillo y haber sido el máximo anotador de la temporada, convierten a SGA en el cuarto jugador de la historia de la NBA en lograr esos cuatro hitos en una misma campaña, algo que únicamente habían logrado Michael Jordan, Kareem Abdul-Jabbar y Shaquille O'Neal.
Próximamente, los Thunder gratificarán al mejor jugador de baloncesto del mundo con el mejor contrato de la historia de la NBA.