Trump cambia de postura y no autorizará a Ucrania a fabricar sus propios misiles Patriot
El mandatario estadounidense explicó que ceder ese tipo de tecnología conlleva riesgos que prefiere evitar.

El presidente Donald Trump y Volodímir Zelenski en una imagen de archivo
"Podrían volverse en tu contra”, con esa frase poca alentadora para Ucrania, el presidente Donald Trump justificó este viernes su decisión de retractarse de la promesa que le había hecho al país europeo de compartir la tecnología necesaria para fabricar sus propios misiles Patriot, el sistema de defensa más confiable de Kiev frente a los ataques con misiles balísticos rusos.
Durante una reunión de gabinete en Camp David, Trump reconoció que Washington "no ha acordado" ceder la licencia de producción, según reportó el New York Times, revirtiendo así el compromiso que había asumido apenas tres semanas atrás junto al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, en el marco de la cumbre de la OTAN en Ankara, Turquía.
El mandatario estadounidense explicó que ceder ese tipo de tecnología conlleva riesgos que prefiere evitar.
"Esas personas a las que le das la tecnología, algún día podrían volverse en tu contra", dijo, y puso como ejemplo el historial de armamento estadounidense que terminó en manos de gobiernos que después se convirtieron en adversarios de Washington. "Si ves la historia de las guerras, eso ha pasado varias veces a lo largo de los años", agregó. "Así que tenemos que ser muy cuidadosos. Nosotros la resguardamos”.
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El giro contrasta con lo dicho el 8 de julio, cuando Trump sorprendió al ceder ante la petición ucraniana durante el encuentro con Zelenski. En esa oportunidad afirmó que "les daremos el derecho de fabricar Patriots" y prometió que Estados Unidos les "mostraría cómo hacerlo".
Un acuerdo de ese tipo habría obligado al Gobierno estadounidense a compartir tecnología de defensa sensible, y a que fabricantes como Raytheon y Lockheed Martin trabajaran directamente con Ucrania en la producción de los interceptores. El proceso, de haberse concretado, habría tomado meses o incluso años, y cualquier planta ucraniana dedicada a ese fin se habría convertido de inmediato en blanco de los ataques rusos.
El cambio de postura ya se había insinuado un día antes, cuando Trump le dijo al Financial Times que "no estaba seguro" de permitir que Kiev avanzara con los planes de licencia, tras sostener esta semana una reunión a puerta cerrada con Zelenski. El propio mandatario ucraniano confirmó que ambos "discutieron las licencias para la producción de interceptores Patriot y varias otras ideas que podrían ayudar", sin precisar si el proyecto sigue sobre la mesa.
El vaivén se inscribe en un patrón que Trump ha mantenido a lo largo de la guerra: en ocasiones respalda con firmeza el esfuerzo bélico ucraniano, y en otras se muestra más comprensivo con la postura del presidente ruso, Vladimir Putin. Este viernes, sin ir más lejos, criticó la política de armamento del expresidente Joe Biden hacia Ucrania, aunque admitió que él mismo también autorizó envíos de armas al país.