ANÁLISIS
Ceuta y Melilla no son colonias: historia, derecho e integración plena en España
Ambas ciudades forman parte del Estado español desde hace siglos, están integradas como ciudades autónomas, sus habitantes gozan de los mismos derechos de ciudadanía que el resto de los españoles y participan en las instituciones democráticas del país.

Imagen de migrantes en Ceuta
Ceuta y Melilla no son colonias. Ambas forman parte del Estado español desde hace siglos, están integradas como ciudades autónomas, sus habitantes gozan de los mismos derechos de ciudadanía que el resto de los españoles y participan en las instituciones democráticas del país. Además, la ONU nunca las ha incluido en la lista de Territorios No Autónomos pendientes de descolonización, a diferencia del Sáhara Occidental, que sí figura en ese registro desde 1963.
La presencia española en Melilla comenzó en 1497, cuando la ciudad fue incorporada a la Corona de Castilla. Ceuta, por su parte, fue conquistada por Portugal en 1415 y quedó bajo la misma Corona que gobernaba España durante la Unión Ibérica (1580-1640). Tras la restauración de la independencia portuguesa, Ceuta permaneció bajo soberanía española, situación reconocida por el Tratado de Lisboa de 1668. Desde entonces, ambas ciudades han permanecido bajo soberanía española durante siglos.
Además, la presencia española en Ceuta y Melilla es anterior tanto a la independencia del Reino de Marruecos en 1956 como a la expansión colonial europea de los siglos XIX y XX. Durante el Protectorado español en Marruecos (1912-1956), ambas ciudades ya formaban parte del territorio español y no integraban el territorio protegido. A lo largo de los siglos, diversos tratados entre España y Marruecos regularon y delimitaron el estatus y las fronteras de ambas plazas.
Integración plena en el Estado español
La situación jurídica de Ceuta y Melilla también difiere de la de un territorio colonial clásico por su plena integración en el ordenamiento constitucional español.
La Constitución española de 1978 reconoce su pertenencia al Estado y, desde la aprobación de sus Estatutos de Autonomía en 1995, ambas son ciudades autónomas con instituciones propias y competencias de autogobierno. Sus habitantes son ciudadanos españoles de pleno derecho, eligen representantes en las Cortes Generales —diputados y senadores— y participan en las elecciones generales, municipales y al Parlamento Europeo en igualdad de condiciones con el resto de los ciudadanos españoles.
Asimismo, forman parte del territorio de la Unión Europea, aunque mantienen determinados regímenes especiales en materia fiscal, aduanera y de circulación de personas derivados de su singular situación geográfica.
Invasión migratoria en Ceuta
Las imágenes difundidas por el diario español El Faro de Ceuta muestran a cientos de inmigrantes cruzando de forma ilegal desde Marruecos hacia Ceuta, un territorio español con una población de apenas 84.000 habitantes.
En menos de dos semanas, alrededor de 2.000 personas, en su mayoría procedentes de Marruecos, han logrado entrar de manera irregular en Ceuta, una situación que ha superado la capacidad de respuesta de las autoridades políticas y de las fuerzas de seguridad para hacer frente a la crisis.
La diferencia con el Sáhara Occidental
En el ámbito internacional, la diferencia con el Sáhara Occidental es clara. La ONU considera que este último continúa siendo un Territorio No Autónomo cuyo proceso de descolonización sigue pendiente, por lo que permanece en la agenda del Comité Especial de Descolonización (C-24).
Ceuta y Melilla, en cambio, nunca han sido incorporadas a la lista de Territorios No Autónomos ni han sido tratadas por las Naciones Unidas como territorios sujetos a un proceso de descolonización. Aunque Marruecos mantiene una reclamación sobre ambas ciudades, esa reivindicación no ha supuesto su inclusión en el régimen internacional de descolonización establecido por la ONU.
Las diferencias con el Sáhara Occidental
En consecuencia, la diferencia entre ambos casos no radica únicamente en la existencia de reclamaciones de soberanía, sino en su tratamiento por el derecho internacional y por las Naciones Unidas. Ceuta y Melilla forman parte del ordenamiento constitucional español, cuentan con representación política plena y nunca han sido calificadas por la ONU como territorios pendientes de descolonización, mientras que el Sáhara Occidental continúa figurando en la lista de Territorios No Autónomos a la espera de la culminación de su proceso de descolonización.