Voz media US Voz.us

El fundador de Telegram, Pavel Durov, denuncia que Rusia lo designó como "terrorista" por rechazar la censura en la plataforma de mensajería

El empresario explicó que al figurar en esa lista negra queda prohibido, de acuerdo con la legislación rusa, "publicar información en internet". Con sarcasmo, añadió: "Los funcionarios rusos claramente se han confundido sobre quién puede prohibir a quién en internet".

Pavel Durov, fundador de Telegram, en 2025. Imagen de archivo

Pavel Durov, fundador de Telegram, en 2025. Imagen de archivoAFP.

Carlos Dominguez
Publicado por

El fundador de Telegram, Pavel Durov, denunció este jueves que las autoridades rusas lo han incluido en su lista de "terroristas" después de que se negara a aceptar las exigencias de Moscú de aplicar vigilancia masiva y censura en su plataforma de mensajería.

"Rusia me ha designado como 'terrorista' por rechazar sus demandas de vigilancia masiva y censura en Telegram", escribió Durov en su propio canal.

Moscú busca detener a Durov y le prohíbe publicar en internet

El Servicio Federal de Seguridad (FSB) ruso indicó el miércoles, en un comunicado al que tuvo acceso AFP, que lanzó una orden internacional de detención contra el empresario después de acusarlo de "complicidad en terrorismo". Un día después, el Kremlin añadió a Durov a una lista negra de "terroristas y extremistas".

Moscú acusa a Durov de haber permitido que los servicios de inteligencia ucranianos utilizaran la aplicación. El empresario, de 41 años, reside fuera de Rusia desde hace varios años y cuenta con pasaportes de Francia y de Emiratos Árabes Unidos.

Durov explicó que al figurar en esa lista negra queda prohibido, de acuerdo con la legislación rusa, "publicar información en internet". Con sarcasmo, añadió: "Los funcionarios rusos claramente se han confundido sobre quién puede prohibir a quién en internet".

Telegram, el mensajero que Rusia no puede controlar

Desde el inicio de la invasión de Ucrania en 2022, Moscú intentó durante años bloquear la aplicación sin éxito y, más recientemente, ha intentado empujar a los usuarios hacia Max, un mensajero estatal sin cifrado que Durov ha descrito como "diseñado para la vigilancia y la censura política".

​La decisión de etiquetar a Durov como "terrorista" representa el choque más abierto hasta ahora entre el Kremlin y una de las plataformas de mensajería más utilizadas en el espacio de habla rusa.
tracking