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Irán destruyó un radar clave de defensa antimisiles de EEUU mientras surgen reportes de cooperación rusa

Imágenes satelitales analizadas por medios internacionales, incluyendo CNN y Bloomberg, muestran que el radar AN/TPY-2, utilizado por el sistema de defensa antimisiles THAAD, fue alcanzado y aparentemente destruido.

Humo y fuego vistos desde el Aeropuerto Internacional de Mehrabad, Teherán

Humo y fuego vistos desde el Aeropuerto Internacional de Mehrabad, TeheránAFP

Emmanuel Alejandro Rondón

Las fuerzas iraníes destruyeron un sistema de radar estadounidense valorado en aproximadamente $500 millones en Jordania, un componente crucial para la defensa antimisiles de Estados Unidos en Medio Oriente. El golpe, quizás el más importando que Irán conectó desde el inicio de la guerra, fue revelado en la prensa mientras surgen reportes de que Rusia habría compartido información con Teherán que podría ayudarle a atacar activos militares estadounidenses en la región.

Imágenes satelitales analizadas por medios internacionales, incluyendo CNN y Bloomberg, muestran que el radar AN/TPY-2, utilizado por el sistema de defensa antimisiles THAAD (Terminal High Altitude Area Defense), fue alcanzado y aparentemente destruido en la Base Aérea Muwaffaq Salti, en Jordania, durante los primeros días de los ataques vinculados a la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán.

La destrucción del equipo fue reportada inicialmente a partir de imágenes comerciales analizadas por CNN y posteriormente confirmada por un funcionario estadounidense que pidió el anonimato, según información difundida también por Bloomberg.

Las imágenes muestran restos y daños severos alrededor del equipo radar, así como cráteres de cuatro metros cercanos que sugieren múltiples impactos en la zona donde se encontraba dicho sistema. El radar forma parte de una batería THAAD desplegada para detectar misiles balísticos y guiar interceptores diseñados para destruirlos antes de que alcancen su objetivo.

El radar AN/TPY-2 es un sistema transportable fabricado por Raytheon, actualmente parte de RTX Corp., y constituye uno de los sensores más importantes del sistema THAAD. Según datos citados por CNN a partir del presupuesto de la Agencia de Defensa de Misiles de Estados Unidos, cada unidad tiene un costo cercano a los $500 millones.

Estados Unidos opera ocho baterías THAAD, mientras que Emiratos Árabes Unidos dispone de dos y Arabia Saudita de una. Estas baterías están diseñadas para interceptar misiles balísticos en la fase final de su trayectoria y proteger amplias áreas contra ataques de largo alcance.

Expertos citados por CNN señalaron que el radar cumple un papel central dentro del sistema. N. R. Jenzen-Jones, especialista en municiones y director de la firma de investigación Armament Research Services (ARES), explicó que el AN/TPY-2 “es esencialmente el corazón de la batería THAAD”, ya que permite detectar amenazas, coordinar el lanzamiento de interceptores y contribuir a la red integrada de defensa aérea.

El experto añadió que la pérdida de un radar de este tipo representa un evento significativo desde el punto de vista operativo. Además de su elevado costo, el sistema no puede reemplazarse con rapidez. Una unidad sustituta probablemente tendría que ser trasladada desde otra región, lo que requiere tiempo, planificación logística y recursos.

El ataque al radar en Jordania podría formar parte de una estrategia más amplia destinada a debilitar las defensas aéreas estadounidenses y de sus aliados en la región. Según análisis de imágenes satelitales citados por CNN, instalaciones que albergan radares similares también fueron atacadas en Emiratos Árabes Unidos y en Arabia Saudita durante los primeros días del conflicto.

¿Rusia ayuda a Irán?

Mientras tanto, nuevos reportes apuntan a un posible apoyo indirecto de Moscú a Teherán. Dos funcionarios familiarizados con inteligencia estadounidense dijeron a la agencia Associated Press que Rusia habría proporcionado a Irán información que podría ayudar a identificar objetivos militares estadounidenses, incluidos buques, aeronaves y otras instalaciones en la región.

Las fuentes citadas por AP señalaron que la inteligencia estadounidense no ha encontrado evidencia de que Moscú esté dirigiendo directamente las operaciones iraníes ni dictando cómo utilizar esa información. Sin embargo, la revelación representa la primera señal de una posible implicación rusa en el conflicto iniciado tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán.

La Casa Blanca restó importancia a esos reportes. La secretaria de prensa Karoline Leavitt afirmó que el intercambio de inteligencia “claramente no está marcando ninguna diferencia” en las operaciones militares, asegurando que las fuerzas estadounidenses continúan dominando el escenario.

El presidente Donald Trump también fue consultado por los reportes de Rusia e Irán durante una mesa redonda sobre deportes universitario y catalogó la pregunta sobre el asunto como “estúpida”.

El Pentágono evitó ofrecer detalles específicos sobre los daños a sus sistemas en la región. Un portavoz del Departamento de Defensa declaró a CNN que, por razones de seguridad operativa, el gobierno estadounidense no comentará sobre el estado de capacidades militares concretas desplegadas en Medio Oriente.

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