Honduras rompe con las brigadas médicas cubanas y acelera el repliegue regional del régimen de La Habana
La decisión también se produce en medio de cuestionamientos internacionales. En enero de 2026, el Comité de la ONU para la Protección de los Derechos de Todos los Trabajadores Migrantes expresó preocupación por las condiciones laborales de los sanitarios cubanos en Honduras.

Brigadas médicas cubanas en imagen de archivo
El gobierno de Honduras confirmó que no renovará el convenio de cooperación sanitaria con Cuba, lo que implica la salida de 128 médicos cubanos que operaban en el país desde hace dos años.
La decisión, oficializada a días del vencimiento del contrato suscrito durante la administración anterior, marca un giro en la política exterior hondureña y se inscribe en una tendencia regional que afecta uno de los principales mecanismos de ingresos del régimen cubano: la exportación de servicios médicos.
El acuerdo expirará este jueves 26 de febrero y los especialistas comenzarán a regresar a La Habana a inicios de marzo, según confirmaron fuentes oficiales y representantes vinculados al programa. "La salida de los médicos cubanos es una decisión de política exterior", declaró el secretario de Comunicaciones, José Augusto Argueta, al canal HCH y a la agencia AFP.
La administración del presidente Nasry Asfura, quien asumió el cargo a finales de enero, argumenta que la transición permitirá fortalecer la contratación de profesionales nacionales.
La noticia se conoció justo tras el anuncio de la participación del secretario de Estado norteamericano Marco Rubio en la 50ª reunión ordinaria de la Conference of Heads of Government de la Caribbean Community (CARICOM), que se celebrará en San Cristóbal y Nieves, donde buscará un frente común en la región contra los regímenes de Cuba y Venezuela.
Un reemplazo progresivo
El viceministro de Salud, Eduardo Midence, aseguró que el reemplazo será progresivo y que las clínicas y hospitales no cerrarán durante el proceso. "Vamos a trabajar para contratar a médicos hondureños o extranjeros debidamente acreditados ante el Colegio Médico", afirmó. El convenio había sido firmado bajo el mandato de la expresidenta Xiomara Castro, en el marco de una relación bilateral que se había estrechado en los últimos años.
Uno de los pilares de esa cooperación fue la Misión Milagro, programa de atención oftalmológica mediante el cual, hasta octubre de 2025, se realizaron unas 44.000 consultas y cerca de 7.000 cirugías en Honduras, según datos oficiales citados por AFP. El gobierno hondureño sostiene que esos servicios continuarán con personal local, aunque el desafío será sostener la cobertura en zonas de difícil acceso.
Condiciones laborales de los sanitarios cubanos en Honduras y presión internacional
La decisión también se produce en medio de cuestionamientos internacionales. En enero de 2026, el Comité de la ONU para la Protección de los Derechos de Todos los Trabajadores Migrantes expresó preocupación por las condiciones laborales de los sanitarios cubanos en Honduras. Organizaciones y gremios médicos locales habían denunciado que el Estado pagaba alrededor de 2.270 dólares mensuales por cada profesional, mientras que estos recibirían aproximadamente 1.000 dólares, esquema que ha sido criticado por Washington como un sistema que beneficia financieramente al régimen cubano y explota a los profesionales.
La Casa Blanca, bajo la presidencia de Donald Trump, ha intensificado la presión diplomática para limitar las fuentes de divisas de La Habana. El secretario de Estado, Marco Rubio, ha liderado gestiones en América Latina y el Caribe para cuestionar estos acuerdos. De acuerdo con cifras oficiales cubanas citadas por AFP, en 2023 había casi 24.000 profesionales de la salud trabajando en 56 países. Las misiones médicas generaron 6.300 millones de dólares en 2018 y 3.900 millones en 2020, convirtiéndose en una de las principales fuentes de ingresos externos para la isla.
Honduras no es un caso aislado
Otros gobiernos caribeños también han revisado o cancelado sus convenios, entre ellos Bahamas, Antigua y Barbuda y Granada, mientras que Guyana evalúa modificar el esquema para remunerar directamente a los profesionales en su territorio. Jamaica también encendió las alertas sobre el tema. La tendencia refleja un reacomodo geopolítico en el que la cooperación médica se ha convertido en terreno de disputa diplomática.
El repliegue en Honduras, por tanto, trasciende el ámbito sanitario. Se trata de una señal política que redefine alianzas. Para Cuba, cada contrato perdido representa no solo la salida de un contingente de médicos, sino un golpe directo a una estrategia económica que durante décadas le permitió proyectar influencia internacional y captar divisas en medio de su fracasado proyecto económico.