Renuncia la directora del Louvre tras el millonario robo de joyas y una serie de crisis internas
Aunque varios sospechosos fueron detenidos posteriormente, los objetos robados no han sido recuperados.

La presidente del Museo del Louvre, Laurence des Cars, en una imagen de archivo
La directora del Museo del Louvre, Laurence des Cars, presentó su renuncia cuatro meses después de un robo de joyas valuadas en aproximadamente $102 millones ocurrido a plena luz del día en el emblemático museo de París.
La dimisión fue aceptada por el presidente de Francia, Emmanuel Macron, según informó la Presidencia en un comunicado oficial. En el texto, el Gobierno francés calificó la decisión como “un acto de responsabilidad” institucional, justo cuando el museo requiere estabilidad, liderazgo renovado y un nuevo impulso para avanzar en proyectos de seguridad y modernización.
El multimillonario y vergonzoso robo se produjo en la Galería Apolo del Louvre cuando un grupo organizado llegó en un camión equipado con una escalera extensible, estacionó en la vía pública y accedió por una ventana del segundo piso.
Para ingresar al recinto, según las autoridades francesas, utilizaron una cortadora de disco y, ya dentro, se dirigieron directamente a dos vitrinas que exhibían piezas de las antiguas joyas de la corona francesa. La operación duró menos de siete minutos y, durante la huida, intentaron incendiar el vehículo en el exterior, aunque un empleado del museo lo impidió.
Aunque varios sospechosos fueron detenidos posteriormente, los objetos robados no han sido recuperados.
Tras el episodio, des Cars describió lo ocurrido como una situación “trágica, brutal y violenta” para el museo y manifestó que, como responsable de la institución, consideró pertinente ofrecer su renuncia.
Des Cars dirigía el Louvre desde 2021, período marcado inicialmente por los efectos de la pandemia y la reactivación del turismo masivo internacional. En los meses posteriores al robo, sectores del ámbito cultural francés cuestionaron la ausencia de consecuencias inmediatas a nivel directivo, en lo que fue considerado uno de los fallos de seguridad más graves en la historia reciente del país.
El museo también enfrentó otras dificultades en los últimos meses. En diciembre, una rotura de tubería provocada por inundaciones dañó hasta 400 obras conservadas en una biblioteca de antigüedades egipcias. Ese mismo mes, trabajadores realizaron una huelga en reclamo de mejores condiciones laborales, lo que obligó a suspender temporalmente las operaciones y dejó a visitantes fuera del recinto.
Asimismo, las autoridades investigan un presunto esquema de fraude con entradas. Según la fiscalía, guías turísticos habrían reutilizado múltiples veces los mismos boletos para ingresar distintos grupos de visitantes, en algunos casos con la supuesta colaboración de empleados del museo, reportó NBC News.
Los investigadores sostienen que el sistema habría operado durante aproximadamente una década.