ANÁLISIS
México: los enfrentamientos entre policía y manifestantes dejan más de 100 heridos y decenas de detenidos
La convocatoria de la plataforma "Generación Z" reunió a miles de personas en la Ciudad de México. La manifestación terminó de manera violenta cuando parte de los participantes en la marcha trataron de asaltar el palacio presidencial defendido por las fuerzas del orden.

Manifestantes cargan contra la policía en Ciudad de México
Los enfrentamientos entre la policía y manifestantes que protestaban contra la violencia y la política de Seguridad de la presidenta Claudia Sheinbaum dejaron al menos a 120 personas heridas de distinta consideración, en su mayoría policías, y decenas aprehendidas, según los datos facilitados por el Gobierno de la ciudad de México.
La manifestación, convocada en redes sociales por representantes de la "Generación Z" (menores de 28 años), reunió a miles de personas y terminó con violentos enfrentamientos a las puertas del palacio presidencial.
Se investiga una agresión contra un periodista por parte de policías
"Durante muchas horas, esta movilización transcurrió y se desarrolló de manera pacífica, hasta que un grupo de encapuchados comenzó a realizar actos violentos", afirmó el secretario de Seguridad de Ciudad de México, Pablo Vázquez, en declaraciones recogidas por AFP.
El funcionario apuntó que al menos 100 policías y 20 manifestantes resultaron lesionados. Cuarenta de los agentes requirieron atención hospitalaria por contusiones y cortes, añadió. Vázquez anunció también la detención de 20 personas por delitos como robo y lesiones. Además, se está investigando la agresión contra un periodista del diario La Jornada, quien según publicó su medio fue pateado por policías.
El sombrero de Carlos Manzo y la bandera de 'One Piece', símbolo de la marcha
Algunos de los asistentes a la marcha, de diversas edades según constató la AFP, portaban sombreros como el que hizo famoso Carlos Manzo, alcalde de la ciudad de Uruapan, estado de Michoacán (oeste), asesinado el 1 de noviembre y que ganó fama al perseguir delincuentes en persona, a bordo de patrullas e incluso en helicóptero.
El viernes, la viuda de Manzo y actual alcaldesa de Uruapan, Grecia Quiroz, desvinculó al "Movimiento del Sombrero", fundado por el edil abatido, de la marcha de este sábado.
A pesar de ello, pancartas con mensajes como "Todos somos Carlos Manzo" fueron exhibidas a la par de la bandera pirata emblemática del manga japonés One Piece, que se ha convertido en un símbolo de protesta juvenil global.
Violencia frente al Palacio Nacional de México
Los asistentes llegaron frente al Palacio Nacional de México, donde vive y despacha Sheinbaum, y derribaron algunas de las vallas metálicas que resguardaban el edificio, ubicado en el Zócalo, la plaza pública más importante del país.
Policías que protegían el recinto accionaron extintores para contener a los manifestantes que golpeaban las vallas. También arrojaron granadas de gas lacrimógeno, constató un periodista de la AFP.
Unos cientos de jóvenes lanzaron proyectiles a los policías, quienes desplegaron sus escudos ante la ausencia de las vallas y también arrojaron objetos a los manifestantes.

Manifestantes convocados por Generación Z se enfrenta a la Policía
"Es la primera marcha a la que vengo en la que la gente civil se pone a favor a los chingadazos (la violencia)", dijo a la AFP Raúl Cortés, un funcionario de 52 años.
Sheinbaum acusó a la oposición y a "grupos de derecha" de fomentar la manifestación
Sheinbaum cuestionó el jueves los llamados a esta movilización. "Es un impulso, promovido incluso desde el extranjero, en contra del Gobierno", dijo la mandataria.
Sheinbaum, en el poder desde el 1 de octubre de 2024, mantiene niveles de aprobación muy altos en el primer año de su gestión, pero enfrenta críticas hacia su política de seguridad, debido a asesinatos de alto perfil ocurridos principalmente en el estado de Michoacán.
Al asesinato de Manzo se suma el de Bernardo Bravo, líder de los limoneros en esa misma región agrícola, ultimado a tiros a finales de octubre tras denunciar ser víctima de extorsiones.