El presidente de Perú declara estado de emergencia en Lima por ola de violencia
La medida, que afecta a unos 10 millones de personas, permitirá militarizar las calles y restringir derechos constitucionales, como la libertad de reunión y la inviolabilidad del domicilio.

La policía peruana investiga la escena de un crimen
El Gobierno interino de Perú declaró un estado de emergencia en Lima Metropolitana y el puerto del Callao con el objetivo de frenar la creciente ola de violencia y extorsiones atribuida al crimen organizado.
La medida, que afecta a unos 10 millones de personas, permitirá militarizar las calles y restringir derechos constitucionales, como la libertad de reunión y la inviolabilidad del domicilio, informó la AFP.
"El estado de emergencia aprobado por el Consejo de Ministros entra en vigencia a las 00:00 horas de este miércoles y por 30 días en Lima y el Callao", anunció el presidente José Jerí en un mensaje televisado a la nación.
Con esta disposición, las Fuerzas Armadas podrán salir a patrullar junto a la Policía Nacional para mantener el orden. Además, se prohíbe que dos personas viajen en una misma motocicleta, una práctica comúnmente utilizada en crímenes por sicariato.
La capital peruana ya había estado parcialmente bajo estado de emergencia entre marzo y julio de este año, tras el asesinato de un popular cantante de cumbia.
"Pasamos a la ofensiva"
Durante su mensaje, Jerí aseguró que su gobierno inicia una nueva etapa en la lucha contra la delincuencia.
"Compatriotas, la delincuencia ha crecido de manera desmesurada en los últimos años, causando un enorme dolor en miles de familias y perjudicando el progreso del país. Pero esto se acabó. Hoy empezamos a cambiar la historia", declaró.
El mandatario, acompañado de su gabinete, afirmó que el país pasa "de la defensiva a la ofensiva en la lucha contra el crimen", en busca de "recuperar la paz, la tranquilidad y la confianza de millones de peruanos".
La decisión marca la primera gran acción del Gobierno de Jerí, que asumió el poder hace casi dos semanas tras la destitución de Dina Boluarte el pasado 10 de octubre, en medio de la crisis de inseguridad ciudadana.
Violencia y crisis política en Perú
Perú atraviesa una prolongada inestabilidad política, con siete presidentes desde 2016, resultado de continuos choques entre el Ejecutivo y el Congreso.
Mientras tanto, las cifras de criminalidad siguen en aumento.
Según datos oficiales, las denuncias por extorsión se dispararon de 2.396 en 2023 a más de 17.000 en 2024, con Lima a la cabeza del registro. Entre enero y septiembre de 2025, se han presentado 20.705 denuncias, un 28,8% más que en el mismo periodo del año anterior.
El gremio de transporte Anitra reportó que 47 conductores fueron asesinados por sicarios entre enero y octubre de este año, reflejando la magnitud de la violencia en la capital y el puerto del Callao.