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ANÁLISIS

Rodrigo Paz, el hombre que puso fin a casi 20 años de izquierda en Bolivia

Por primera vez en casi dos décadas, el país andino tendrá un presidente ajeno al Movimiento al Socialismo (MAS). El exalcalde de Tarija e hijo del expresidente Jaime Paz Zamora, llega al poder con un discurso de renovación que combina pragmatismo económico, descentralización política y moderación ideológica.

El nuevo presidente de Bolivia, Rodrigo Paz

El nuevo presidente de Bolivia, Rodrigo PazAFP

Diane Hernández
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Bolivia amaneció este lunes con un nuevo presidente, marcando un giro político tras dos décadas de hegemonía del Movimiento al Socialismo (MAS). El país enfrenta una profunda crisis económica y social: una economía debilitada por años de subsidios, reservas de hidrocarburos en declive y una ciudadanía desgastada por los escándalos y la polarización. En este escenario, la nueva administración —de orientación más centrista y reformista— asume el reto de reconstruir la confianza y trazar un nuevo rumbo para los más de 11 millones de bolivianos.

Pero, ¿Quién es el hombre que asumirá la dirección del estado plurinacional el próximo 8 de noviembre?

Rodrigo Paz Pereira nació el 22 de septiembre de 1967 en Santiago de Compostela, España, durante el exilio de su familia. Es hijo de Jaime Paz Zamora, quien también fue presidente de Bolivia entre 1989 y 1993. Su linaje político se inserta en una de las familias más influyentes de la historia contemporánea del país.

Educación y formación

Paz se especializó en Economía y Relaciones Internacionales. Además, cursó una maestría en Gestión Política (Master in Political Management) en la American University (Estados Unidos). Su infancia tuvo un carácter nómada debido al exilio de su familia: "Vivimos en diez países diferentes", dijo en una entrevista. 

Una trayectoria política 'con discreción' 

Rodrigo Paz comenzó su carrera política como diputado y concejal en Tarija (departamento del sur de Bolivia) y luego fue alcalde de esta ciudad entre 2015 y 2020.

​En 2020 fue elegido senador por el Departamento de Tarija, cargo que ocupaba al momento de su candidatura presidencial.

​Como candidato presidencial representó al Partido Demócrata Cristiano (PDC), logrando ganar la segunda vuelta electoral en octubre de 2025 con aproximadamente el 54,5 % de los votos frente a Jorge 'Tuto' Quiroga.

Por primera vez en casi dos décadas, Bolivia tendrá un presidente ajeno al Movimiento al Socialismo -y alejado de la sombra de Evo Morales- que llega al poder con un discurso de renovación que combina pragmatismo económico, descentralización política y moderación ideológica.

Paz se autodefine como un reformista "ni de derecha ni de izquierda". En sus palabras, busca instaurar un "capitalismo para todos", un modelo que impulse la inversión privada y el emprendimiento sin abandonar el compromiso con la inclusión social, según su proyecto de gobierno y sus promesas electorales.

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"No se trata de eliminar lo público, sino de hacerlo eficiente", ha dicho en reiteradas ocasiones. Su propuesta apunta a modernizar el Estado y convertirlo en un socio del sector privado.

Sin embargo, el nuevo mandatario recibe un país en ruinas, fracturado hasta la médula en su conformación política y sin reservas en divisas que aseguren un comercio eficaz y una inserción en los mercados internacionales -donde ha perdido peso en los últimos años-. El eje de su programa económico pasa por atraer capital extranjero, reducir el peso del gasto estatal y revisar los subsidios a los combustibles, uno de los principales desequilibrios fiscales de Bolivia.

Paz promete una apertura económica gradual, asegurando que las reformas no implicarán un "ajuste traumático", sino una "transición responsable" hacia un modelo productivo más diversificado. También plantea potenciar el negocio del litio y las energías renovables, reemplazando la dependencia histórica del gas.

Descentralización y gestión regional

Uno de sus pilares más distintivos es la descentralización del presupuesto nacional. Paz sostiene que Bolivia debe dejar atrás el centralismo de La Paz y otorgar mayor autonomía fiscal a los departamentos.

Propone además reducir las empresas estatales deficitarias.

Promesas de campaña: educación, empleo y ruptura con los regímenes 

  • Educación, empleo y juventud: 

El nuevo mandatario propone una reforma educativa orientada a la productividad, enfocada en la formación técnica y tecnológica. Su discurso ante los jóvenes combina pragmatismo y esperanza: “La educación debe servir para crear empleo, no solo títulos”.

Apuesta por alianzas público-privadas para generar oportunidades laborales y reducir la emigración juvenil.​

  • ​Política exterior: apertura sin ruptura

​Rodrigo Paz busca recomponer la relación con Estados Unidos y la Unión Europea, sin romper con China o los países vecinos. Su estrategia apunta a reposicionar a Bolivia como un actor confiable en la región, más enfocado en el comercio que en la confrontación ideológica.

En septiembre de 2025, durante su campaña, se reunió en Washington con el subsecretario de Estado de EEUU, Christopher Landau, y con representantes de organismos multilaterales, empresarios y diplomáticos, lo que subraya su compromiso con una política exterior más orientada hacia el Occidente democrático

Tras su victoria electoral este 19 de octubre de 2025, el secretario de Estado, Marco Rubio, felicitó a Paz, destacando que su elección pone fin a 20 años de "mala gestión" por parte de gobiernos de izquierda en Bolivia. Esta declaración refleja el interés en colaborar con el nuevo gobierno boliviano para abordar desafíos económicos y fortalecer los lazos bilaterales.

​También ha expresado de manera clara y contundente su postura respecto a los regímenes de Cuba y Venezuela

En el contexto de su campaña presidencial en Bolivia afirmó que, de llegar al poder, su gobierno no mantendría relaciones diplomáticas con los regímenes de Cuba, Nicaragua y Venezuela. Según Paz, Bolivia "ya no será un aliado de las dictaduras de Cuba, Nicaragua y Venezuela".

El desafío de gobernar sin mayoría

Aunque su victoria electoral fue clara, Paz enfrenta un Congreso fragmentado. Su capacidad para negociar y construir consensos será determinante en el país andino donde no tiene la mayoría en el Legislativo, por lo que tendrá que generar alianzas para poder gobernar. 

Rodrigo Paz Pereira representa una combinación interesante entre tradición política (por su familia), renovación (por su perfil personal y discurso) y pragmatismo (por su enfoque centrista). 

Su victoria abre una nueva etapa en Bolivia tras años de hegemonía del MAS. Sin embargo, la magnitud de los problemas económicos, institucionales y sociales pone un gran desafío desde el inicio de su mandato. 

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