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Revelan una alianza entre el Cartel de los Soles, el ELN, Hezbolá e Irán en la frontera entre Colombia y Venezuela

El documento coincide con el aumento de la recompensa ofrecida por Estados Unidos a 50 millones de dólares para la captura de Nicolás Maduro, acusado de liderar el Cartel de los Soles, y la autorización del presidente Donald Trump para operaciones militares contra carteles de droga en aguas internacionales del Caribe Sur, cerca de las costas colombianas y venezolanas.

Una guerrillera del ELN

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Leandro Fleischer
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Un informe de inteligencia internacional, al que tuvo acceso Blu Radio, destapa los oscuros vínculos entre el Cartel de los Soles, liderado según Estados Unidos por el dictador de Venezuela Nicolás Maduro, el grupo guerrillero ELN, redes terroristas internacionales como Hezbolá y el Gobierno de Irán. Este documento, elaborado a principios de 2025, expone cómo esta alianza criminal ha consolidado un corredor de actividades ilícitas en la frontera entre Colombia y Venezuela, especialmente en la región del Catatumbo, abarcando áreas colindantes con Arauca y Norte de Santander por el lado colombiano.

El informe detalla que esta red ha facilitado el establecimiento de corredores de narcotráfico, refugios seguros, operaciones militares ilícitas y actividades extractivas en la zona fronteriza. Según el documento, el colapso de la estructura de gobernanza en Venezuela ha permitido que redes criminales, incluido el ELN, se infiltren en las instituciones estatales venezolanas, consolidando campamentos, rutas de narcotráfico y centros de entrenamiento en los estados fronterizos de Apure, Táchira y Zulia.

Una alianza con alcance transnacional

El reporte señala que el Cartel de los Soles, inicialmente identificado por financiar a élites militares venezolanas a través del narcotráfico, ha evolucionado hacia una estructura más compleja que colabora con grupos armados colombianos como el ELN. La Dirección General de Contrainteligencia Militar de Venezuela (DGCIM) actúa como protector de esta red, garantizando impunidad y eliminando disidentes internos. Además, se han identificado crecientes conexiones con redes internacionales asociadas al grupo terrorista libanés Hezbolá que proporcionan apoyo financiero, logístico y doctrinal, especialmente en el comercio transnacional de cocaína hacia África Occidental y Medio Oriente.

El informe también destaca la presencia de Hezbolá en la frontera binacional, donde esta organización, respaldada por el régimen iraní, participa en actividades de lavado de dinero y exportación de drogas. Esta alianza, calificada como un “actor híbrido” que combina insurgencia, crimen organizado y protección estatal, representa una amenaza significativa para la seguridad regional y obstaculiza los avances en procesos de paz en Colombia.

Contexto de violencia y escalada regional

El documento coincide con eventos recientes en la región, como el aumento de la recompensa ofrecida por Estados Unidos a 50 millones de dólares para la captura de Nicolás Maduro, acusado de liderar el Cartel de los Soles, y la autorización del presidente Donald Trump para operaciones militares contra carteles de droga en aguas internacionales del Caribe Sur, cerca de las costas colombianas y venezolanas. Estas acciones reflejan la creciente preocupación de Washington por el impacto del narcotráfico y el crimen transnacional en la seguridad del hemisferio.

En el terreno, la alianza entre el ELN y el régimen venezolano ha intensificado la violencia en áreas como Arauca y Catatumbo, donde el grupo guerrillero mantiene campamentos en Apure y lanza ataques transfronterizos mientras disputa el control territorial con disidencias de las FARC y otras bandas criminales. Un ejemplo reciente es el ataque armado del ELN contra disidentes del Frente 33 en Catatumbo, así como la muerte del zarco Aldinever en Apure, el pasado 4 de agosto, en medio de especulaciones sobre su implicación en atentados en la región.

Recomendaciones y desafíos para la región

El informe propone medidas urgentes para contrarrestar esta red criminal, incluyendo sanciones internacionales contra oficiales venezolanos implicados, como generales de la DGCIM, las Fuerzas Armadas Nacionales Bolivarianas y la Guardia Nacional Bolivariana, cuyos nombres, aunque identificados, no han sido procesados judicialmente. También recomienda fortalecer la inteligencia en la frontera, expandir la cooperación internacional contra las redes de financiación de Hezbolá y desarrollar estrategias integrales de control territorial que combinen seguridad, justicia y desarrollo social.

El ministro de Defensa colombiano, Pedro Sánchez, expresó su apoyo a las operaciones estadounidenses en el Caribe, siempre que respeten la soberanía y los protocolos de cooperación internacional. Sánchez destacó que el 95% del tráfico de drogas se realiza por vía marítima y señaló que Colombia ha incautado 601 toneladas de cocaína en 2025, un 16% más que el año anterior, gracias a estrategias conjuntas con países como Estados Unidos y Francia.

Un llamado a la acción regional

Este informe de inteligencia pone en evidencia la magnitud de la amenaza que representa la convergencia entre el crimen organizado, el terrorismo y la complicidad estatal en la frontera entre Colombia y Venezuela. Mientras el ELN fortalece su presencia en este último y redes internacionales como Hezbolá amplían su influencia, la región enfrenta el riesgo de una escalada del conflicto en 2025. La pregunta que queda en el aire es si los Gobiernos de Colombia y la comunidad internacional podrán actuar de manera coordinada para desmantelar estas redes antes de que el “cóctel explosivo” descrito en el informe desestabilice aún más la región.

Chevron dará petróleo al régimen de Maduro como parte de su reactivación en Venezuela

Chevron Corporation entregará una porción de su producción petrolera al régimen de Nicolás Maduro bajo los nuevos términos acordados para retomar operaciones en Venezuela. El pacto con Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) fue sellado poco después de que Washington otorgara una licencia específica a la compañía para operar bajo supervisión regulatoria.

Según información de Bloomberg, fuentes conocedoras del acuerdo explicaron que el esquema no implica pagos en efectivo, sino que parte del crudo extraído será transferido al régimen venezolano, que podría luego comercializarlo en mercados internacionales como China. La medida podría representar una vía alternativa de ingresos para el chavismo, aún bajo sanciones económicas estadounidenses.
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