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Ucrania no avisó a la Casa Blanca de su ataque sorpresa contra bombarderos nucleares rusos

La operación secreta, que se planificó durante más de un año, destruyó más de 40 bombarderos estratégicos rusos.

Zelenski reunido con el jefe del Servicio de Seguridad de Ucrania

Zelenski reunido con el jefe del Servicio de Seguridad de UcraniaAFP / Servicio de Prensa Presidencial de Ucrania

Emmanuel Alejandro Rondón

Ucrania lanzó este domingo un ataque sorpresa contra bases aéreas rusas sin informar previamente al presidente Donald Trump o a altos funcionarios de la Casa Blanca.

La operación secreta, planificada durante más de un año y ejecutada con drones introducidos clandestinamente en territorio ruso, destruyó al menos 41 aeronaves estratégicas, incluyendo bombarderos nucleares rusos como los TU-95 “Bear” —conocidos como los disuasivos del apocalipsis—, los A-50 “Mainstay” —aviones de comando y control— y los bombarderos de ataque rápido TU-22 “Backfire”, según reportes de medios como Fox News, Axios y el Kyiv Independent.

El presidente Donald Trump, el Departamento de Estado y su equipo en general no recibieron aviso alguno de la ofensiva ucraniana a pesar de ser el más impactante y contundente dentro del territorio ruso desde el inicio de la guerra.

La decisión de no avisar a la Casa Blanca refuerza el hecho de que las tensiones entre Kiev y Washington van in crescendo desde que Trump regresó a la Presidencia.

Mientras Trump pasaba el domingo jugando al golf con Bryson DeChambeau en Virginia, el ataque ucraniano sacudía el aparato militar ruso, que no esperaba una movida de semejante magnitud justo antes de una nueva ronda de conversaciones entre las delegaciones de Ucrania y Rusia en Estambul, donde Kiev presentará su última propuesta de paz.

El ataque también ocurre en un contexto de creciente frustración de Trump hacia Zelenski y Putin. En los últimos meses, el presidente estadounidense ha criticado a ambos líderes por, según él, entorpecer la posibilidad de alcanzar un acuerdo de paz, una promesa central de su campaña electoral.

Trump, además, ha hecho un gran esfuerzo para presentarse como un mediador objetivo entre Moscú y Kiev, incluso presentando un plan de alto el fuego que fue aceptado por Ucrania, pero no por Rusia, lo que ha llevado al mandatario a cargar contra todas las partes.

“Esta no es mi guerra. Es la guerra de Biden, Zelenski y Putin”, dijo Trump a la prensa.

Mientras tanto, en el Congreso están creciendo los llamados bipartidistas para aumentar las sanciones contra Rusia y enviar más armamento a Ucrania, tal y como sucedió durante el mandato de Joe Biden.

Sin embargo, la decisión de Kiev de actuar sin consultar a Washington podría generar reticencia y mermar aún más el respaldo político estadounidense en plena fase de negociación.

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