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Por qué los terroristas palestinos quieren un alto el fuego en Gaza

Hamás ha estado exigiendo "garantías claras" de que cualquier acuerdo de alto el fuego mediado por Estados Unidos conduciría en última instancia al fin de la guerra en la Franja de Gaza, lo que significa que los israelíes deberían dejar de defenderse de los ataques.

Terroristas de Hamás en Gaza

Terroristas de Hamás en GazaSaid Khatib / AFP

En declaraciones separadas durante la semana pasada, altos cargos de Hamás y la Yihad Islámica Palestina (YIP), respaldados por Irán, dijeron que sus grupos terroristas "no se rendirán". Las declaraciones se produjeron mientras la Administración Trump proseguía sus esfuerzos para poner fin a la guerra en la Franja de Gaza y lograr la liberación de 50 rehenes israelíes en poder de las organizaciones islamistas. Se cree que 20 de los cautivos están vivos, mientras que los 30 restantes se dan por muertos. Los rehenes fueron secuestrados durante la invasión de Israel liderada por Hamás el 7 de octubre de 2023. Al menos 1.200 israelíes y extranjeros fueron asesinados ese día, y miles resultaron heridos.

Las declaraciones demuestran que los dirigentes de Hamás y la YIP están decididos a luchar contra Israel hasta el último palestino de Gaza. Hasta ahora, los combates en la Franja tras las atrocidades del 7 de Octubre se han cobrado la vida de miles de palestinos y han provocado el desplazamiento de cientos de miles cuyas viviendas fueron destruidas. Las declaraciones de Hamás y de la YIP demuestran un desprecio total por el sufrimiento actual de los gazatíes. Además, muestran que los grupos terroristas y sus patrocinadores en Qatar e Irán tienen cero respeto por el presidente Donald J. Trump y sus enviados, que han estado trabajando para llegar a un acuerdo de alto el fuego entre Israel y los grupos terroristas palestinos.

Los terroristas quieren el fin de la guerra mientras permanecen en el poder y mantienen su yihad (guerra santa) para asesinar judíos y eliminar a Israel. Un alto el fuego, aunque sea temporal, permitirá a los extremistas rearmarse, reagruparse y lanzar más ataques terroristas contra Israel.

"Gaza no se rendirá, dure lo que dure la guerra", dijo Izzat al-Risheq, miembro del Politburó de Hamás. "La resistencia es la que impondrá sus condiciones [a Israel]", agregó.

Mohammed al-Hindi, vicesecretario general de la YIP, dijo:

"Israel no podrá seguir avanzando en la Franja de Gaza o, de lo contrario, el desgaste será el destino de sus fuerzas. La resistencia no es cobarde para rendirse".

Añadió que Hamás y la YIP "no confían en las garantías estadounidenses" de que la guerra terminaría una vez liberados todos los rehenes.

Recientemente, Hamás acusó a la Administración Trump de embarcarse en una política de "engaño y distorsión de los hechos, y una negación de los derechos legítimos de nuestro pueblo palestino a resistir la ocupación y lograr la autodeterminación".

Hamás ha estado exigiendo "garantías claras" de que cualquier acuerdo de alto el fuego negociado por Estados Unidos conduciría en última instancia al fin de la guerra en la Franja de Gaza, lo que significa que los israelíes deberían dejar de defenderse de los ataques.

Se trata del mismo Hamás que viene condenando reiteradamente a la Administración estadounidense por su supuesta "parcialidad" a favor de Israel y por "proporcionar al Gobierno de ocupación [israelí] una cobertura política y militar".

Si Hamás y la YIP realmente quisieran poner fin a la guerra, podrían haber liberado, inmediata e incondicionalmente, a todos los rehenes, depuesto las armas y renunciado al control de la Franja de Gaza.Jaled Abu Toameh

Del mismo modo, la YIP también ha estado lanzando mordaces ataques contra la Administración Trump, acusándola de "patrocinar los crímenes cometidos por el Gobierno del criminal de guerra Benjamín Netanyahu" y de ser "un socio real en la bárbara guerra de exterminio en la Franja de Gaza".

"Las prácticas y políticas de la Administración de Donald Trump no son esencialmente diferentes de las de la Administración anterior, y están diseñadas para beneficiar a todos los regímenes que siguen confiando en las administraciones estadounidenses que se apoderan de los fondos árabes sin tener en cuenta la dignidad árabe y que financian a la entidad criminal [Israel] con armas, equipos, municiones y mercenarios, y le proporcionan cobertura política para continuar sus crímenes", agregó.

La YIP y Hamás ven a Estados Unidos como un enemigo debido a su apoyo a Israel, a pesar de que fue Hamás -con el respaldo de Qatar e Irán- quien lanzó la guerra en primer lugar. Al mismo tiempo, piden a la Administración Trump garantías para un alto el fuego permanente con Israel. A muchos árabes parece gustarles empezar guerras -como la de 1948, cuando cinco ejércitos árabes invadieron Israel el día de su independencia, y que ahora llaman la Nakba (catástrofe)- pero luego enfadarse cuando las pierden.

Hamás y la YIP están desesperados por un final permanente de la guerra para poder seguir gobernando la Franja de Gaza después de la guerra y planear más masacres contra Israel al estilo del 7 de Octubre.

Es importante señalar que tanto al-Risheq como al-Hindi, que rechazan un alto el fuego temporal, no viven en la Franja de Gaza. Como la mayoría de los dirigentes de Hamás y la YIP, ellos y sus familias llevan vidas seguras y cómodas en Qatar, Líbano y Turquía.

Su lejanía del conflicto es también una de las razones por las que ambos dirigentes no tienen prisa por alcanzar un acuerdo de alto el fuego temporal que salvaría la vida de muchos palestinos en la Franja de Gaza.

Comentando las declaraciones de al-Risheq, la defensora palestina de los derechos humanos nacida en Gaza Hamza Howidy escribió en X:

"Una vez más, el portavoz de Hamás -esta vez Izzat al-Risheq- intenta equiparar a Hamás con Gaza, insistiendo en que 'nunca se rendirán'. Habla desde la comodidad del extranjero, mientras los gazatíes mueren de hambre en ruinas. Pero Gaza, en realidad, se rindió hace mucho tiempo. Este tipo de lenguaje sólo pretende bloquear cualquier alto el fuego que no asegure la permanencia de Hamás en el poder. Cada vez que avanzan las negociaciones, Hamás intensifica la retórica y, con toda seguridad, prolonga esta guerra. Negarse a rendirse, en sus palabras, significa una cosa: más niños de Gaza serán sacrificados para prolongar la supervivencia de su movimiento".

Si Hamás y la YIP realmente quisieran poner fin a la guerra, podrían haber liberado inmediata e incondicionalmente a todos los rehenes, haber depuesto las armas y haber renunciado al control de la Franja de Gaza. Entonces, no habría necesidad de garantías de Estados Unidos ni de ninguna otra parte para un alto el fuego permanente. Israel respondió con la fuerza militar a la matanza del 7 de Octubre para lograr dos objetivos: liberar a los rehenes y destruir las capacidades militares de Hamás. Israel no tiene intención de entrar en una guerra sin fin.

Sin embargo, los líderes de los grupos terroristas siguen viviendo en un mundo de fantasía. Están convencidos de que, a pesar de la muerte y la destrucción que han causado a su pueblo, podrán seguir gobernando la Franja de Gaza después de la guerra. Mientras Hamás y la YIP insistan en mantenerse en el poder, los palestinos de la Franja de Gaza no tendrán futuro.

La Administración Trump tiene que insistir en que todos los grupos terroristas de Gaza sean desmantelados y expulsados del poder como parte de cualquier acuerdo de alto el fuego con Israel. Es hora de que los estadounidenses comprendan que los yihadistas palestinos suponen una amenaza no sólo para los israelíes, sino también para Estados Unidos y sus aliados árabes en Oriente Medio, especialmente incitando a la violencia contra ellos y llevando a cabo -o alentando- atentados terroristas contra estadounidenses y regímenes árabes moderados.

© Gatestone Institute

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