Bienvenidos a la 'UERSS': regímenes europeos impopulares se aferran al poder reprimiendo la disidencia
Si es un mandatario que se aferra desesperadamente al poder tras haber perdido el favor del pueblo... ¿qué hace? ¡Fácil! Simplemente reprima -más que nunca- la libertad de expresión.

Pedro Sánchez y Emmanuel Macron
Las élites gobernantes en Europa, en lo que cada vez parece más una carrera hacia el fondo de la UERSS (Unión Europea de Repúblicas Socialistas Soviéticas), se vuelven cada vez más impopulares. Los índices de desaprobación se están disparando. En Francia, el 77% de los ciudadanos desaprueba al presidente Emmanuel Macron. En Gran Bretaña, el 68% desaprueba al primer ministro Keir Starmer. En Alemania, el 64% desaprueba al canciller Friedrich Merz, y en España, el 61% está harto del presidente del Gobierno Pedro Sánchez.
En partes de Europa como Alemania y Francia se generan todo tipo de acrobacias pseudojurídicas para impedir que los adversarios políticos se presenten a altos cargos (como aquí y aquí).
Entonces, si usted es un régimen impopular que se aferra desesperadamente al poder... ¿qué hace? ¡Fácil! Los ayatolás de Irán, Xi Jinping en China, Vladimir Lenin, Josef Stalin y Vladimir Putin en Rusia, podrían decírtelo: simplemente reprima -más que nunca- la libertad de expresión y la disidencia.
En las democracias solo en nombre, este último beneficio para su pueblo -reprimir democráticamente a los disidentes- significa utilizar la tecnología en lugar de la potencia de fuego para aplastar la libertad de expresión.
En cuanto a los límites de edad para los niños, se puede argumentar que dejar los rostros de una generación mirando pantallas todo el día parece estar perjudicando no solo su educación, sino también su capacidad para socializar con cualquiera que no sea una quimera de la IA, algoritmizada para estar narcóticamente de acuerdo con todo lo que se sube a la red, incluidas las mejores formas de cómo poner fin a sus jóvenes vidas, ostensiblemente deficientes.
"Las autoridades francesas y la agencia policial de la Unión Europea, Europol, allanaron las oficinas de X en París".
Los CEOs tecnológicos advierten: España amenaza la libertad de expresión
Como fundador y consejero delegado de Telegram, Pavel Durov escribió sobre X:
Hoy, Telegram ha notificado a todos sus usuarios en España con esta alerta:
El Gobierno de Pedro Sánchez está impulsando nuevas regulaciones peligrosas que amenazan vuestras libertades en internet. Anunciadas ayer mismo, estas medidas podrían convertir a España en un Estado de vigilancia bajo el pretexto de 'protección'. Aquí os explico por qué son una señal de alarma roja para la libertad de expresión y la privacidad:
1. Prohibición de redes sociales para menores de 16 años con verificación de edad obligatoria: No se trata sólo de los niños—requiere que las plataformas usen controles estrictos, como exigir DNI o biometría.
⚠️ Peligro: establece un precedente para rastrear la identidad de CADA usuario, erosionando el anonimato y abriendo puertas a la recopilación masiva de datos. Lo que empieza con los menores podría extenderse a todos, sofocando el debate abierto...
⚠️ Peligro: los Gobiernos dictarán lo que ves, enterrando opiniones opuestas y creando cámaras de eco controladas por el estado. ¿Exploración libre de ideas? Desaparecida—reemplazada por propaganda curada.
⚠️ Peligro: Definiciones vagas de 'odio' podrían etiquetar críticas al gobierno como divisorias, llevando a cierres o multas. Esto puede ser una herramienta para suprimir a la oposición.
Manteneos vigilantes, España. Exigid transparencia y luchad por vuestros derechos.
Durov, por cierto, nacido en la Unión Soviética en 1984 -¡de todas las fechas orwellianas!- abandonó Rusia en 2014 después de que el servicio de seguridad ruso FSB exigió a su empresa VKontakte que entregara datos personales de los manifestantes ucranianos del Euromaidán y de figuras de la oposición, y por negarse a censurar las publicaciones de su sitio.
En España, además de una prohibición de las redes sociales para los menores de 16 años, el Gobierno de Sánchez está introduciendo un paquete legislativo que consta de cinco adiciones para censurar la expresión en línea.
En primer lugar, los directivos de las plataformas de redes sociales no sólo serán multados por no retirar a tiempo contenidos "ilegales, odiosos o nocivos" de sus plataformas - ahora también se enfrentarán a responsabilidades penales, incluidas posibles penas de prisión. Como advierte Durov :
"Esto forzará la sobrecensura—las plataformas borrarán cualquier cosa mínimamente controvertida para evitar riesgos, silenciando disidencias políticas, periodismo y opiniones cotidianas. Tu voz podría ser la siguiente si desafía el statu quo".
"Sánchez", Elon Musk dijo más rotundamente, "es el verdadero fascista totalitario".
En segundo lugar, amplificar contenidos "ilegales" o "dañinos" a través de los algoritmos se convertirá en delito.
"Convertiremos la manipulación algorítmica y la amplificación de contenidos ilegales en un delito", dijo Sánchez dijo. "Se acabó esconderse detrás del código. Se acabó fingir que la tecnología es neutral".
En tercer lugar, según Sánchez:
"Implementaremos una 'huella de odio y polarización'. Un sistema para rastrear, cuantificar y exponer cómo las plataformas digitales alimentan la división y amplifican el odio. Durante demasiado tiempo, el odio se ha tratado como algo invisible e imposible de rastrear."
Creciente censura en Europa, excepcionalismo estadounidense
El problema, por supuesto, es que normalmente odio queda sin definir, lo que significa que cualquier cosa y toda cosa puede etiquetarse como odio. Y a menudo lo es. Los juicios sobre lo que constituye odio se vuelven totalmente subjetivos y corren el peligro de existir exclusivamente en el ojo de quien mira.
En Sudán, por ejemplo, una profesora británica de una escuela primaria fue condenada a 40 latigazos y una pena de prisión por haber permitido que sus alumnos bautizaran Mahoma a un osito de peluche. Hoy, en Irán, se condena a muerte a quienes protestan contra el régimen por "hacer la guerra a Dios."
Estados Unidos consagra oficialmente la libertad de expresión en la Primera Enmienda de la Constitución:
- "El Congreso no hará ley alguna con respecto a la adopción de una religión o prohibiendo la libertad de culto; o que coarte la libertad de expresión o de la prensa, o el derecho del pueblo para reunirse pacíficamente, y para solicitar al Gobierno la reparación de agravios".
Los tribunales estadounidenses han dictaminado que sólo están prohibidas la pornografía infantil y las amenazas inmediatas, directas y creíbles, así como algunas otras contadas excepciones.
Al parecer, algunas élites gobernantes en España quieren prohibir X por completo. "La próxima batalla debe ir encaminada a limitar... y, probablemente, prohibir Twitter", ha declarado la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego.
La vicepresidenta del Gobierno español, Yolanda Díaz, anunció que se ha ido de X y que quien siga "está alimentando políticas de odio".
Francia está planeando una medida similar -"prohibir a los menores el acceso a Instagram y TikTok"-, prohibición que Alemania también está considerando seriamente. Al parecer, la Unión Demócrata Cristiana de Alemania -el partido conservador dirigido por el canciller Friedrich Merz y el mayor de la coalición de gobierno- debatirá la cuestión en el congreso nacional de su partido que se celebrará los días 20 y 21 de febrero.
Gatestone Institute
Cuando los tiranos piden negociar: el peligro de fortalecer una vez más la fábrica de asesinatos de Irán
Majid Rafizadeh
Dinamarca, Grecia y Gran Bretaña se encuentran en distintas fases de aplicación o estudio de la prohibición del X, y las autoridades de la Unión Europea intentan al mismo tiempo encontrar otras formas de acabar con la red social.
A principios de febrero, las autoridades francesas y la agencia de policía de la Unión Europea. Europol. allanaron las oficinas de X en París por "sospechas de abuso de algoritmos, además de acusaciones relacionadas con imágenes falsas y preocupaciones más amplias sobre publicaciones generadas por el chatbot de inteligencia artificial de la plataforma, Grok", según la revista Time Magazine.
Según The Telegraph, la redada "fue desencadenada en primer lugar por un diputado del partido centrista de Emmanuel Macron que se quejaba, tras la compra por parte de Musk, de que X había 'reducido la diversidad de voces'", y una queja separada de que el sitio albergaba "contenido político nauseabundo".
En Gran Bretaña, según a The Telegraph:
"[L]a Oficina del Comisionado de Información inició una investigación sobre deepfakes en X, en paralelo a la investigación de Ofcom sobre la plataforma. Liz Kendall, secretaria de Tecnología, ha dicho que el Gobierno dará su 'pleno respaldo' si el organismo de control decide bloquear el acceso al sitio en el Reino Unido y ha acusado a quienes se oponen a las medidas de aliarse con 'quienes piensan que la creación y publicación de imágenes de mujeres y niños manipuladas sexualmente es aceptable'".
Todo ello se suma a la multa de 120 millones de euros que la Comisión Europea ha impuesto a X en virtud de Ley de Servicios Digitales o programa "Borrar. Silenciar. Abolir".
A los Gobiernos europeos que se niegan a reconocer el hartazgo de tantos ciudadanos ante sus políticas represivas, que los ayatolás masacren a sus ciudadanos en Irán no es un problema acuciante, pero prohibir X es de máxima prioridad.