Ozzy Osbourne y Black Sabbath se despidieron de los escenarios con su último concierto
La legendaria banda de heavy metal ofreció su último show en su ciudad natal, Birmingham (Reino Unido).

Último concierto de Black Sabbath
(AFP) Con una última interpretación de 'Paranoid', su mayor éxito, el mítico rockero inglés Ozzy Osbourne y su grupo Black Sabbath se despidieron de los escenarios este sábado en un concierto en su Birmingham natal (Reino Unido) que rindió culto al heavy metal.
"I love you (los amo)", gritó con su voz todavía rechinante el carismático cantante a la entregada multitud en el estadio Villa Park, donde se rodeó de grandes estrellas del género.
A sus 76 años, el Príncipe de las Tinieblas sufre desde hace varios años la enfermedad de Parkinson.
El cantante cantó en su despedida sentado, prisionero de sus temblores, en un trono satánico confeccionado para el padrino del heavy metal.
Fue un adiós crudo y emotivo, acompañado de sus compañeros de Black Sabbath y de decenas de miles de seguidores del metal llegados del todo el mundo hasta el estadio, convertido por una noche en una catedral pagana.
Hacía 20 años que Black Sabbath, pionero del heavy metal, no se reunía en su formación original de 1968 (Osbourne como cantante, Tony Iommi en la guitarra, Geezer Butler en el bajo y Bill Ward en la batería).
Si eso no fuera suficiente, a ellos se sumaron otras bandas y músicos emblemáticos como Metallica, Guns N' Roses, Pantera, Slayer, Tom Morello de Rage Against The Machine, Steven Tyler de Aerosmith o Ron Wood de los Rolling Stones.