A pesar del acuerdo de culpabilidad, el fiscal del caso reconoció que la investigación a Hunter Biden sigue "en curso"

Así lo afirmó el equipo de David Weiss en un comunicado abierto a la prensa, en el que además aclaró los cargos por impuestos y armas de fuego contra el hijo del presidente.

Hunter Biden aceptó el martes un acuerdo de culpabilidad con los fiscales del Departamento de Justicia (DOJ), por dos casos menores relacionados con evasión de impuestos y por la compra y posesión de un arma de fuego. El arreglo debe ser aprobado primero por un juez federal y luego el hijo del presidente deberá comparecer ante un tribunal.

Su abogado, Chris Clark, aseguró que la investigación sobre su defendido estaba "resuelta", afirmación que difirió con la de la oficina a cargo del caso. David Weiss, fiscal federal del Distrito de Delaware, remarcó en un comunicado que "la investigación está en curso", al mismo tiempo que detalló el arreglo al que se llegó con Biden.

"Según la información fiscal, Hunter Biden recibió ingresos imponibles superiores a $1,500,000 anuales en los años calendario 2017 y 2018. A pesar de que debía más de $100,000 en impuestos federales sobre la renta cada año, no pagó el impuesto sobre la renta adeudado en ninguno de los dos años. Según la información sobre armas de fuego, desde el 12 de octubre de 2018 hasta el 23 de octubre de 2018, Hunter Biden poseía un arma de fuego a pesar de saber que era un usuario ilegal y adicto a una sustancia controlada. Hunter Biden está acusado de dos infracciones por no pagar el impuesto sobre la renta y una infracción por posesión ilegal de un arma de fuego por parte de una persona prohibida", agregó la misiva de la fiscalía.

Como parte del acuerdo, según señaló Associated Press, el DOJ recomendará la libertad condicional por ambos cargos y el hijo del presidente podría borrar lo del arma de fuego de su registro si se apega a los términos del acuerdo previo al juicio. Sin embargo, llegado el caso, Biden podría enfrentar una pena máxima de 12 meses de prisión por cada uno de los cargos fiscales y hasta 10 años de prisión por el cargo de arma de fuego.

Apenas semanas antes de este acuerdo, Joe Biden dijo en una entrevista que su hijo "no había hecho nada malo". "Confío en él. Tengo fe en él e impacta mi presidencia al hacerme sentir orgulloso de él”, añadió en su momento.