Claude, el arma de guerra que Anthropic no quería crear: así intentaron usarlo Irán, los hutíes, China y Rusia para fines militares y de espionaje
En Medio Oriente, el régimen iraní usó Claude, un modelo de IA estadounidense, para intentar atacar buques de guerra de la Armada de Estados Unidos. En Asia, China usó la herramienta para espiar a los uigures y figuras religiosas que el Partido Comunista de China considera una amenaza política.

Esta fotografía muestra una figura frente al logotipo del asistente de IA «Claude»
Anthropic publicó esta semana un extenso reporte de 154 páginas que documenta ampliamente lo que, en principio, era una mera sospecha dentro de la industria y ahora es una realidad: gobiernos y grupos armados de todo el mundo ya están usando Claude, su propio modelo de inteligencia artificial, para fines militares y de espionaje. El caso más grave involucra directamente a las fuerzas armadas estadounidenses y al régimen iraní.
Según la compañía, un grupo vinculado a Irán utilizó Claude para recopilar información de transpondedores de barcos y aeronaves, fotografías militares y satelitales, con el objetivo de rastrear buques de guerra de la Armada de EEUU y detectar vulnerabilidades en sus sistemas de comunicación. Anthropic dijo haber detectado y frustrado ese complot antes de que avanzara.
El reporte es el tercero que Anthropic publica desde marzo de 2025 sobre el uso indebido de sus plataformas, y cubre hallazgos entre diciembre y agosto de este año. La compañía insiste en que sus políticas prohíben expresamente construir armas, realizar vigilancia o cometer actos de violencia con Claude, pero reconoce que los usuarios suelen disfrazar sus intenciones y probar distintos enfoques cada vez que el modelo rechaza una solicitud, a menudo logrando avanzar, al menos de forma parcial, con sus objetivos.
Los hutíes y la carrera por los misiles hipersónicos
Además del episodio iraní, Anthropic dedicó otro capítulo a los hutíes dentro del reporte, siendo este caso, quizás, el más inquietante en términos técnicos.
Anthropic identificó una célula en el norte de Yemen, territorio bajo control de los rebeldes hutíes, trabajando en tres programas de armamento distintos: un misil de variantes múltiples capaz de planear a velocidad hipersónica, y una ojiva que usa componentes de teléfonos móviles para maniobrar a mitad de trayectoria. Según la compañía, los usuarios recurrieron al sistema Claude Code en lugar de ingenieros humanos para desarrollar el software de guiado, navegación y control del proyecto.
El intento no llegó a buen puerto. Anthropic aseguró que las cuentas, ya suspendidas, no lograron poner en marcha un dispositivo operativo, aunque sí ejecutaron una prueba fallida de un cohete guiado, algo que la propia empresa pudo confirmar porque los usuarios volvieron a consultarle al chatbot por qué el ensayo no había funcionado.
Trevor Ball, analista de la firma Armament Research Services, fue cauteloso sobre el alcance real de la amenaza.
"Podrían estar explorando misiles hipersónicos consultando a Claude", dijo a AP, pero remarcó que los hutíes están muy lejos de tener la capacidad de producción necesaria para construir un arma de este calibre, en un terreno donde incluso Estados Unidos "todavía está en fase de pruebas" con este tipo de tecnología. El analista concluyó que los hutíes probablemente estaban buscando reducir su dependencia de los envíos de armas y componentes que reciben desde Irán.
Desde Saná, el dirigente hutí Hazam al-Assad rechazó la versión de Anthropic. Calificó de "irracional e ilógico" que su movimiento dependiera de fuentes abiertas estadounidenses para desarrollar capacidades militares, y aseguró que cuentan con tecnología propia acumulada "durante el período de agresión saudita contra Yemen".
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China: vigilancia estatal a uigures y líderes religiosos
Si bien en Medio Oriente el uso de Claude fue bélico, en Asia, el Partido Comunista de China utilizó el modelo para reprimir las minorías que Pekín considera una amenaza política.
Anthropic identificó una operación vinculada al gobierno chino que usó Claude para rastrear a uigures, con especial atención en aquellos que se sumaron al recién formado Ejército Sirio. La misma operación desplegó, según la empresa, una campaña de reportes masivos y amplificación mediante redes de bots contra periodistas de la diáspora uigur.
Otro conjunto de cuentas ligadas a Pekín usó el modelo para armar expedientes sobre líderes religiosos en distintos países asiáticos, entre ellos cardenales católicos, dirigentes de la Iglesia Presbiteriana en Taiwán, integrantes de la sociedad civil budista tibetana y la propia administración tibetana en el exilio.
Rusia buscó desarrollar enjambres de drones
Anthropic además detectó intentos rusos de usar Claude para desarrollar enjambres autónomos de drones asesinos, apoyados en datos recogidos directamente del campo de batalla en Ucrania, donde Kiev ha desarrollado una gran experticia militar, incluso equiparando el poderío bélico ruso. La compañía también identificó campañas de desinformación vinculadas a Moscú, orientadas a distribuir propaganda generada por IA en países ricos en recursos de África central, como la República Centroafricana y la República Democrática del Congo.
Problemas de ciberseguridad
La publicación del reporte coincide con un momento particularmente tenso para la compañía. Esta misma semana, un investigador de alto nivel renunció públicamente por temor a que las empresas de IA estén construyendo sistemas que ya no pueden controlar. Evan Hubinger, otro científico senior de Anthropic, encargado específicamente de la seguridad de los modelos, respaldó dicha preocupación en redes sociales, volviéndose viral y un tema de conversación en todo el planeta: "Realmente creemos con sinceridad que la IA podría matar a todos los humanos. Personalmente, pienso que es mayor al 10% dentro de la próxima década. Creo que Anthropic está haciendo lo mejor que puede, pero aún no tenemos un plan para resolver el alineamiento para la superinteligencia".
Ese contraste, entre las advertencias internas sobre un riesgo existencial de largo plazo y la evidencia concreta de un uso militar activo hoy mismo, atraviesa todo el reporte. Anthropic también reveló que identificó intentos de usar sus modelos para desarrollar armas biológicas más letales, sin precisar qué países estarían detrás, y advirtió sobre las consecuencias catastróficas que tendría ese tipo de capacidad sin las salvaguardas adecuadas.
"Esperamos que los hallazgos de este reporte ayuden a otros desarrolladores a reconocer patrones similares en sus propias plataformas, les den a los gobiernos y a la sociedad civil una visión más clara de cómo se configuran las amenazas emergentes, y fortalezcan las defensas colectivas", sentenció la compañía, que también, recientemente, se unió a otras 130 empresas para advertir sobre potenciales hackeos masivos con el uso de la IA y la necesidad de organizarse y colaborar rápidamente para impedirlo.