Voz media US Voz.us

11-S: el momento que cambió el debate 'seguridad vs. libertad' para siempre

La opinión pública ha ido cambiando su punto de vista desde el atentado de las Torres Gemelas. Tras un primer momento de consenso a la necesidad de restringir incluso las libertades civiles en aras de una mayor protección, un número mayor de ciudadanos ha ido girando hacia la defensa de la libertad personal y la rendición de cuentas de los líderes.

Miembros del cuerpo de Policía de NY, durante un homenaje del 11-S

Miembros del cuerpo de Policía de NY, durante un homenaje del 11-SAFP

Israel Duro
Publicado por

El 11-S cambió el mundo para siempre. Entre ellos, pasada la conmoción inicial, un nuevo acercamiento al debate entre los límites de la seguridad y la libertad personal frente a las nuevas amenazas terroristas. Un debate que, 25 años después, sigue vigente y que ha generado ríos de tinta en literatura sobre el asunto. Incluso los superhéroes más conocidos tuvieron que tomar partido llegando incluso a la famosa saga de Marvel Civil War.

El shock impacto, lógicamente, en EEUU en primer lugar, pero pronto alcanzó a los gobiernos de todo el mundo, que expandieron sus poderes, crearon nuevas instituciones e instrumentos de vigilancia, que en muchas ocasiones chocaban con las libertades civiles, rompiendo ese frágil y difícil equilibro en aras de la protección ante una posible amenaza.

Del consenso inicial a las protestas

La Administración de Bush hijo rápidamente aprobó la Ley USA PATRIOT (octubre de 2001), con la que amplió rápida y drásticamente mente las competencias federales en materia de vigilancia e investigación (escuchas telefónicas itinerantes, mayor acceso a los registros, menor control judicial en algunos casos de seguridad nacional y mayor intercambio de información). 

Era el momento en que el impacto por lo vivido dio paso a un amplio consenso sobre la necesidad de priorizar ante todo la seguridad nacional. De hecho, reformas posteriores (entre ellas la Ley USA Freedom) redujeron el alcance de algunas disposiciones, sobre todo tras las revelaciones sobre la recopilación masiva de datos de particulares, que llevó incluso a protestas.

Creación del Departamento de Seguridad Nacional

El atentado dio paso también a la creación del Departamento de Seguridad Nacional y de la Administración de Seguridad en el Transporte. Con estas nuevas agencias se transformó la seguridad en los aeropuertos y las fronteras, unas medidas que se impusieron en todo el mundo (puertas de cabina reforzadas, control universal de equipaje, personal federal de control de seguridad, comprobaciones de listas de vigilancia). 

Las nuevas medidas hicieron que volar perdiera gran parte de su atractivo en distancias cortas y medias, puesto que el tiempo en los controles hacía -hace- perder a los pasajeros el tiempo que se ganaba con la velocidad del avión frente al transporte terreste, con muchos menos controles.

Además, el impacto por lo vivido llevó a una reorganización de los servicios de Inteligencia, al inicio de procesos judiciales por apoyo material, prácticas de detención (incluido Guantánamo) y ampliación de la vigilancia interna. 

Las primeras encuestas mostró a una mayoría dispuesta a aceptar restricciones

Inicialmente, la opinión pública se decantó por la seguridad: las primeras encuestas mostraban que una mayoría estaba dispuesta a aceptar ciertas restricciones a las libertades para evitar otro atentado. Los cambios posteriores hicieron que muchos se mostraran más preocupados por la privacidad y los abusos de poder.

A escala internacional se produjo una dinámica similar. Más de 140 países aprobaron o reforzaron leyes antiterroristas, a menudo con definiciones amplias de terrorismo, poderes de detención ampliados y garantías procesales más débiles. Los gobiernos autoritarios utilizaron en ocasiones el argumento de la "guerra contra el terrorismo" para justificar la represión de la oposición interna.

Evolución del debate

Siguiendo las encuestas y las posturas de los ciudadanos, podemos hablar de varios momentos en los que la opinión pública pivotó con mayor fuerza hacia uno de los dos lados:

  • 2001-2004/05: Dominio de la seguridad. Amplio apoyo público y bipartidista.
  • 2005-2025: La aparición de varios escándalos recogidos por los medios de comunicación (Abu Ghraib, Guátanamo, vigilancia sin orden judicial), la friltración de Snowden yla pérdida de esa percepción de amenaza inmediata generaron un cambio que llevaron paulatinamente a la opinión publica a mostrar una mayor preocupación por las libertades civiles y la rendición de cuenta de los líderes.
  • Hoy (25 años después): La arquitectura institucional (DHS, TSA, poderes de vigilancia reformados pero vigentes) permanece. El debate se ha ampliado a encriptación, biometría, retención de datos y uso de herramientas antiterroristas en otros contextos. 

De hecho, se está haciendo balance sobre si el equilibrio imperfecto creado a partir de las reformas de las leyes inmediatamente posteriores al atentado ha evitado catástrofes mayores o si hemos vivido una erosión acumulativa de la privacidad y de las normas democráticas durante estos 25 años.

'Civil War' de Marvel, el debate llega a la cultura popular

La profundidad de la herida creada por los atentados y la lucha entre los defensores de la Seguridad colectiva por encima de las libertades civiles llegó a tal punto que la cultura popular se hizo eco de ella. 

Es especialmente notable el caso de Marvel, que, a raíz de las medidas post 11-S, plasmó ese debate con sus superhéroes más conocidos y poderosos. La profundidad de la herida entre la defensa de cada una de esaas posturas está representada por Iron Man (seguridad) y el Capitán América (libertad).

El conflicto es tal que todo el universo de superhéroes se ve obligado a tomar partido y acaban luchando entre sí, sin importar todo lo vivido como equipo hasta la fecha. 
tracking