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Canadá: una pareja gay denuncia a la madre a la que contrató para tener un hijo por subrogación y se negó a abortar al detectar los médicos pequeñas anomalías

"Me siento utilizada… No consiguieron a la hija perfecta que querían y me han descartado", lamenta la mujer tras recibir la denuncia que le reclama $600.000 porno informarles adecuadamente sobre la salud del bebé, poner la vida del niño en peligro, violar la confidencialidad y causarles sufrimiento emocional.

Mujer embarazada

Mujer embarazadaUnsplash

Israel Duro
Publicado por

Una pareja gay canadiense ha expuesto dramáticamente los límites y las costuras morales y éticas de la maternidad subrogada. Por si alguien dudaba de que se trata de una cosificación de la mujer, en la que ésta no es más que un recipiente para que unos terceros cumplan su deseo de tener un hijo, lo sucedido en Ontario disipa cualquier tipo de dudas.

Y es que la madre contratada para gestar un hijo para la pareja y que se negó a abortar a un niño de 22 semanas abortar tras detectar los médicos varias alteraciones que no ponían en peligro la vida del bebé fue demandada por los contratantes. En concreto, en 2024, una ecografía indicó que el bebé tenía labio leporino, posiblemente paladar hendido y un defecto cardiaco leve, algo que la mujer trasladó a la pareja contratante.

"De conformidad con nuestro contrato de gestación subrogada… queremos informarle de nuestro deseo de que se interrumpa el embarazo"

El mensaje de respuesta la dejó "devastada": "Teniendo en cuenta que las pruebas médicas indican que el feto presenta, o es probable que presente, una anomalía o defecto genético, cromosómico o de otro tipo, y de conformidad con el artículo 8.5 (a) de nuestro contrato de gestación subrogada… queremos informarle de nuestro deseo de que se interrumpa el embarazo. Aunque ha sido muy difícil, esta decisión es libre y meditada".

Sin embargo, la mujer decidió que no podía abortar a un pequeño ya de 22 semanas por lo que ella consideraba como un defecto estético que no ponía en riesgo su supervivencia tras el parto.

La pareja finalmente accedió a seguir adelante con el embarazo, tras explicarles los doctores de la clínica Mount Sinai que el niño estará sano, más allá del citado labio leporino.

Vuelven las tensiones por el lugar del parto

Sin embargo, las tensiones volvieron a aflorar a la hora del parto, puesto que insistieron en que tuviera lugar en un hospital, debido al defecto del bebé, mientras que ella prefería dar a luz en su domicilio ayudada por comadronas. 

Al nacer, el bebé necesitó oxígeno y fue trasladado en ambulancia al hospital, pero no hubo mayor complicación y la pareja se llevó a la niña a casa y cortó todo contacto con la madre.  La mujer les reclamó  10.000 dólares en concepto de gastos pendientes, salarios no percibidos, gastos de transporte y cotizaciones no abonadas a su plan de pensiones.

La pareja optó por ignorar el reclamo y, en su lugar, exigir judicialmente 600.000 dólares a la mujer, por "no informarles adecuadamente sobre la salud del bebé, poner la vida del niño en peligro, violar la confidencialidad y causarles sufrimiento emocional", según ha informado el National Post canadiense, que ha tenido acceso a la denuncia.

"Me siento utilizada… No consiguieron a la hija perfecta que querían y me han descartado"

La mujer habló con el rotativo para expresar su desesperación por la situación: "Sabéis que soy madre soltera, sabéis que tengo una hija y, básicamente, me estáis demandando para quedaros con mi casa. Me parece una auténtica mierda, es horrible. Me siento utilizada… No consiguieron a la hija perfecta que querían y me han descartado".

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