El biohacker Bryan Johnson revela que padece una enfermedad autoinmune incurable: “Mi estómago se está comiendo a sí mismo”
El empresario, de 48 años, compartió el diagnóstico en sus redes sociales y aseguró que intentará encontrar una solución a una enfermedad que, según él, afecta únicamente al 2% al 5% de la población.

Imagen de Bryan Johnson
El empresario tecnológico y biohacker Bryan Johnson reveló que ha sido diagnosticado con una enfermedad autoinmune incurable conocida como gastritis autoinmune (AIG), una afección en la que el sistema inmunitario ataca el revestimiento del estómago. El propio Johnson describió la enfermedad afirmando que "mi estómago se está comiendo a sí mismo".
Johnson, de 48 años, compartió el diagnóstico en sus redes sociales y aseguró que intentará encontrar una solución a una enfermedad que, según él, afecta únicamente al 2% al 5% de la población. "Intentaré encontrar una solución", escribió el empresario, conocido por su ambicioso proyecto para ralentizar el envejecimiento.
JNS
Científicos de la Universidad de Bar-Ilan demuestran que una proteína ayuda a impulsar la longevidad
JNS (Jewish News Syndicate)
Johnson explicó que, aunque actualmente sigue una estricta rutina enfocada en la longevidad, durante su infancia consumía con frecuencia comida rápida y bebidas azucaradas. Tras años de estrés, aumento de peso y depresión crónica, comenzó a desarrollar un proceso autoinmune que afectó tanto a la glándula tiroides como al revestimiento del estómago.
El empresario fue diagnosticado de hipotiroidismo a los 21 años y desde entonces recibe tratamiento con levotiroxina y hormona tiroidea desecada. Sin embargo, asegura que durante años existieron señales tempranas de gastritis autoinmune que pasaron desapercibidas, como niveles persistentemente bajos de ferritina, la proteína encargada de almacenar hierro.
La enfermedad suele evolucionar sin síntomas evidentes, aunque puede provocar dolor abdominal, deficiencia de hierro, pérdida de apetito, náuseas, pérdida de peso inexplicable, anemia y un mayor riesgo de desarrollar cáncer gástrico.
Johnson explicó que, pese a tomar suplementos de hierro, sus niveles continuaban siendo anormalmente bajos, por lo que fue sometido a una batería de pruebas médicas. Tras descartar un cáncer de colon mediante una colonoscopia, los especialistas realizaron una endoscopia digestiva alta y baja, además de diversos análisis de sangre.
Los resultados mostraron niveles elevados de anticuerpos contra las células parietales, característicos de la gastritis autoinmune, diagnóstico que posteriormente fue confirmado mediante biopsias del estómago, las cuales evidenciaron un deterioro temprano del revestimiento gástrico.
La gastritis autoinmune no tiene cura
Aunque la gastritis autoinmune no tiene cura, puede controlarse mediante inyecciones de vitamina B12, infusiones de hierro y un seguimiento médico continuo. Johnson reveló que ya recibió una infusión intravenosa de 1.000 miligramos de hierro Monoferric y anunció que continuará monitorizando de forma periódica sus niveles de hierro, vitamina B12 y otros marcadores, además de someterse a nuevas biopsias y evaluar tratamientos experimentales para intentar frenar la progresión de la enfermedad.