ANÁLISIS
La "dolorosa" enfermedad neurológica de Jordan Peterson revela el precio silencioso de los medicamentos psiquiátricos
Uno de los psicólogos más influyentes de la última década vive sus mañanas con un dolor brutal y una inquietud constante causados por la retirada de benzodiacepinas que comenzó hace años, lo que le impide volver a la vida pública.

Jordan B. Peterson en Amsterdam
Hace unos días, Tammy Peterson, la esposa de Jordan Peterson, rompió el silencio sobre la salud de su marido. El psicólogo canadiense, una de las voces conservadoras más influyentes de los últimos años, está atravesando un momento difícil debido a los efectos de la retirada de los medicamentos psiquiátricos que comenzó a tomar hace años.
Un tormento marcado por la dependencia
Su familia dijo al New York Post (NYP) que sufre principalmente una "lesión neurológica" derivada del uso previo de benzodiacepina, un tipo de medicamento que actúa sobre el sistema nervioso central y reduce la ansiedad.
"El Dr. Peterson está en casa con su familia y con personas que lo acompañan y ayudan", informó su esposa. "Sus mañanas son brutalmente dolorosas y desalentadoras para él. Más tarde, mucho más tarde en el día, a veces siente algo de alivio".
Todo comenzó en 2019, cuando a Tammy le diagnosticaron cáncer de riñón. En medio del estrés, a Jordan le recetaron Klonopin (Clonazepam), una benzodiacepina potente. Cuando intentó dejarlo, el infierno empezó.
Un llamado de alerta médica
Tammy Peterson ha dicho que su marido padece akathisia tardía, un trastorno que genera una inquietud interna tan intensa que obliga a moverse constantemente, un efecto secundario conocido de suspender los medicamentos antagonistas de la dopamina.
La esposa de Peterson dijo al NYP que los medicamentos benzo "solo deberían usarse en casos para salvar la vida".
"Hay muchos testimonios escritos por personas que han sufrido daños a causa de medicamentos psiquiátricos… La industria médica tendrá que enfrentarse a esta evidencia y tomar medidas para proteger al público de posibles perjuicios", añadió.
Un dolor que lo mantiene lejos del foco público
Tammy dice que su esposo por el momento no planea volver a la vida pública, incluso mientras el grupo que cofundó, Alliance for Responsible Citizenship, prepara su tercera conferencia anual en Londres el próximo mes.
"Extraña la oportunidad de opinar sobre los asuntos sociales", añadió.
Peterson ya había hablado públicamente de esta batalla años atrás. En 2022, en un episodio de The Joe Rogan Experience, contó que pasó dos años con un dolor "que no sabía que era posible sentir". En 2020 el psicólogo viajó a Rusia, en donde se sometió a un fuerte proceso de desintoxicación mediante un coma inducido.
Jordan Peterson: del éxito mundial a la lucha personal
Además de sus libros y conferencias, en 2022 firmó un acuerdo con The Daily Wire, donde produce contenido exclusivo. Una colaboración que le permite llegar a una audiencia aún más amplia dentro del espectro conservador y libertario, manteniendo su estilo directo y sin filtros. Sus videos, donde mezcla estudios bíblicos, psicología junguiana y filosofía, han acumulado cientos de millones de vistas.
Ese mismo año, el Colegio de Psicólogos de Ontario le exigió que realizara un curso de "reeducación" sobre el uso de redes sociales por sus comentarios antiwoke y en contra de el uso obligatorio de pronombres de género. Le advirtieron que, si no cumplía, podrían suspenderle o incluso revocarle la licencia profesional. Peterson llevó el caso a los tribunales, pero perdió en las instancias inferiores. En agosto de 2024, la Corte Suprema de Canadá rechazó su apelación definitiva.
Finalmente, en junio de 2025 aceptó una versión muy reducida del curso: solo una sesión de dos horas con un coach. Aun así, Peterson ha criticado duramente todo el proceso, al que considera un claro ataque a la libertad de expresión.