Nueva oleada de tornados: mapa de estados en riesgo y recomendaciones de supervivencia
Tras el trágico saldo de ocho muertos en Michigan y Oklahoma, meteorólogos advierten sobre potentes vientos, inundaciones y granizo gigante este miércoles.

Tornado en Michigan el 6 de marzo
Apenas unos días después de que una serie de tornados dejara un saldo trágico de ocho muertos en Oklahoma y Michigan, los meteorólogos lanzan una nueva y preocupante advertencia. Un sistema de tormentas masivo amenaza con desatar una nueva oleada de tornados intensos, granizo de gran tamaño e inundaciones repentinas en el centro y este del país.
El Centro de Predicción de Tormentas (SPC) ha señalado que el área de impacto para este miércoles se extiende desde las llanuras del sur hasta la zona sur de los Grandes Lagos. Según Adam Douty, meteorólogo de AccuWeather, este evento tiene el potencial de convertirse en “el mayor brote de clima severo en lo que va del año”.
Además del viento, la lluvia será un factor crítico. Se esperan precipitaciones intensas que podrían causar inundaciones repentinas en un corredor que va desde el centro de Texas hasta el sur de Michigan.
Mapa: estados bajo alerta de Tornado
Nueve estados deben mantener la guardia máxima este miércoles:
- Texas y Oklahoma
- Arkansas y Missouri
- Illinois e Indiana
- Kentucky y Tennessee
- Michigan
Grandes centros urbanos con alta población hispana, como Dallas, Chicago, San Luis, Oklahoma City, Indianápolis y Kansas City, podrían verse inmersos en tormentas eléctricas potentes capaces de generar daños significativos.

Riesgo de tornado
El miércoles la tormenta se desplaza
El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) advierte que la tormenta se desplazará hacia el este, alcanzando zonas de Pensilvania y Nueva York. Aunque se ha establecido un "riesgo leve" (nivel 2/5) para algunas áreas, el peligro de vientos dañinos y tornados focalizados sigue siendo alto en el Alto Valle del Ohio y desde el este de Texas hasta el Bajo Mississippi.
Guía de supervivencia: ¿qué hacer ante un tornado?
1. En casas y edificios públicos
- Busque el punto más bajo: diríjase al sótano o a una habitación interior pequeña (baño, clóset o pasillo) en el nivel más bajo.
- Ponga barreras: coloque tantas paredes como sea posible entre usted y el exterior. ¡Aléjese de las ventanas a toda costa!
- Protéjase la cabeza: use cascos de bicicleta, mantas pesadas, abrigos o almohadas para protegerse de los escombros que vuelan.
2. En casas móviles
- Evacúe con tiempo: no se quede en una casa móvil. Diríjase a un refugio sólido cercano. Si no hay uno, busque una zanja o zona baja y cúbrase la cabeza con las manos.
3. Si está en su vehículo o al aire libre
- No use puentes: nunca se refugie bajo un paso elevado de la autopista; el viento puede acelerarse allí debido al "efecto túnel" y ser mortal.
- Busque refugio: si no llega a un edificio, quédese en el auto con el cinturón puesto y la cabeza cubierta, o busque una zona baja en el terreno.
4. No pierda tiempo
- No desperdicie segundos valiosos abriendo o cerrando ventanas para "equilibrar la presión". Eso no salvará la estructura y lo expondrá a mayores riesgos.
- Nota importante: mantenga su teléfono cargado y sintonice las noticias locales o una radio meteorológica de la NOAA. La información en tiempo real es su mejor herramienta de defensa.
Antecedentes de una semana trágica: récords de destrucción en Michigan y Oklahoma
Entre el 5 y el 7 de marzo, una serie de tormentas devastadoras generó al menos 13 tornados en el centro del país, dejando un saldo de ocho muertos y 26 heridos.
El estado de Michigan vivió una jornada histórica y fatídica el pasado 6 de marzo: cuatro tornados tocaron tierra, incluyendo un EF-3 con vientos de 160 mph (257 km/h). Este fenómeno no solo fue el tornado de categoría EF-3 más temprano en la historia del estado (superando el récord de marzo de 2012), sino que convirtió ese día en el más mortífero por tornados en Michigan en los últimos 46 años.
Además de las víctimas en Michigan, el estado de Oklahoma reportó cuatro fallecimientos, mientras que se documentaron torbellinos adicionales en Arkansas, Texas y Kentucky, subrayando la peligrosidad de este sistema climático que ahora amenaza con repetirse.