De Gettysburg a Afganistán: estos son los hispanos galardonados con la Medalla de Honor, máxima condecoración militar del país
Más de 60 hispanos han sido distinguidos por "su valentía e intrepidez" más de un siglo de conflictos. Este Día de los Veteranos, recordamos sus nombres e historias.

Leroy A. Petry, Medalla de Honor en 2008
"De repente un hombre rompió líneas y arrojó sobre mis manos una bandera rebelde. No dijo ni una palabra y se marchó", escribió el general Alexander S. Webb sobre la batalla de Gettysburg, en 1863. "Era el cabo Joseph H. De Castro, uno de mis abanderados".
El primer Medalla de Honor hispano, máximo galardón militar del país, no cargaba rifle, ni sable. Solo una bandera con los colores de Massachusetts. Nativo de Boston, de padre español y madre estadounidense, a sus veinte años Castro era voluntario en el 19º Cuerpo de voluntarios de Infantería de Massachusetts. Como abanderado, su papel era señalar el ritmo y la dirección a su regimiento, flameado su bandera en medio de estallidos y balas enemigas.
En la batalla que le mereció la distinción, Castro se encontraba guiando a su unidad en Gettysburg, Pensilvania. Como portador de los colores estatales, era un objetivo indefenso, fácil de atisbar y codiciado. En un momento quedó alejado de sus hombres. Sin unidad a la que guiar, eligió un nuevo objetivo: el abanderado del 19.º Regimiento de Infantería de Virginia.
Castro atacó usando su propia asta y vaina, y peleando mano a mano, ganó la insignia enemiga y la ofreció, sin ceremonia, a sus superiores.
Desde entonces, más de 60 hispanos recibieron el galardón militar más importante del país. Más de un siglo y medio de destacado servicio al país en todas las ramas de las Fuerzas Armadas, desde Vietnam hasta Afganistán, desde Europa (Bélgica, Italia, Francia) hasta las Islas Filipinas, Alaska hasta China.
¿Qué es la Medalla de Honor?
La recomendación de un candidato sube por la cadena de mando, hasta llegar al presidente, comandante en jefe de las Fuerzas Armadas. Requiere de informes exhaustivos sobre la gesta a premiar, junto a la declaración jurada de dos testigos oculares.
El medallero hispano alberga historias como la de Richard Edward Cavazos, quien en Corea ordenó evacuar a sus hombres pero quedó rezagado, rescatando primero a cinco heridos -guiando uno a uno hasta la retaguardia-, luego a un grupo completo de soldados perdidos y luego a otro más.
"No fue hasta que se cercioró personalmente de que el campo de batalla estaba despejado en la mañana del 15 de junio cuando permitió que le trataran las heridas de combate que había sufrido durante la acción", relata sobre Cavazos la Sociedad de la Medalla de Honor del Congreso, fundada por el Congreso en 1958.
O la hazaña de Eduardo Gomez, quien, también en Corea pero tres años antes, tras ofrecerse como voluntario, se arrastró treinta metros por un campo de arroz, subió a un tanque, abrió una escotilla y lanzó una granada. O la de Leroy Arthur Petry, quien en un patio de Afganistán, con ambas piernas heridas, en medio del fuego enemigo, condujo a otro Ranger a resguardo para luego, protegiendo a otros más, devolver con la mano una granada enemiga.
"A pesar de la gravedad de sus heridas, el sargento Petry mantuvo la presencia de ánimo necesaria para colocarse un torniquete en la muñeca derecha antes de comunicar la situación por radio con el fin de coordinar la ayuda para él y sus compañeros Rangers heridos", asegura la Sociedad de la Medalla de Honor.
En VOZ, elaboramos una lista de con los hispanos protagonistas de estas historias a partir de datos públicos de la Sociedad de la Medalla de Honor del Congreso y la Alianza de Liderazgo de Veteranos Hispanos:
Vietnam, la guerra con más Medallas de Honor hispanas
Cerca de 80.000 latinos sirvieron en aquel conflicto, aunque los datos son inciertos debido a que eran categorizados como "caucásicos" por las autoridades, según el Departamento de Asuntos de Veteranos. En la declaración del Día de la Hispanidad en 2017, el Congreso notó que representaron el 5,5% de las bajas a pesar de ser el 4,5% de la población del país.
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945) acabó con 17 medallas latinas. La Guerra de Corea (1950-1953) con 15 y la Guerra Civil (1861–1865) con 3.