Iryna: la mártir incómoda
Karina Mariani
El silencio no es accidental ni producto de una decisión editorial aislada. Es el resultado inevitable de la convergencia de dos corrientes ideológicas que han colonizado el pensamiento mediático progresista: la Teoría Crítica de la Raza y el movimiento antipsiquiátrico. Estas dos narrativas, operando simultáneamente, crean zonas de silencio donde ciertos crímenes simplemente no pueden existir en el discurso público sin desafiar los fundamentos teóricos.