¡Apaguen el aire! Europa decidió morirse de calor por ideología
Karina Mariani
El absurdo al que asistimos cabe en una sola frase: una civilización que puede climatizar todo elige no hacerlo, y castiga a sus niños, expone a sus enfermos y entierra a sus ancianos cada verano, para no faltarle el respeto a un dogma.