Vaping en adolescentes: una epidemia silenciosa en las escuelas secundarias
Organizaciones federales mantienen una alerta constante sobre el uso de vapeadores en menores de edad, advirtiendo sobre daños graves en el desarrollo pulmonar y cerebral.

Una joven fuma un cigarrillo electrónico
El vapeo entre adolescentes se ha consolidado como una de las mayores preocupaciones de salud en las escuelas secundarias (high schools) y preparatorias de Estados Unidos. A pesar de que la industria suele presentar a los cigarrillos electrónicos como una alternativa menos dañina que el tabaco, la evidencia científica recopilada en el país demuestra que estos dispositivos están generando una nueva generación de jóvenes dependientes de la nicotina.
Organizaciones federales como los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) y la Food and Drug Administration (FDA), junto a entidades como Truth Initiative, mantienen una alerta constante sobre el uso de vapeadores en menores de edad, advirtiendo sobre daños graves en el desarrollo pulmonar y cerebral.
¿Qué es el vapeo y por qué impacta en la juventud estadounidense?
El vapeo es el acto de inhalar un aerosol generado por dispositivos electrónicos como e-cigarettes, vapes desechables o sistemas de pods (como JUUL o Vuse). Estos dispositivos calientan un líquido que casi siempre contiene nicotina extraída del tabaco, además de saborizantes y otros químicos.
Factores de atracción en el mercado de EEUU:
- Variedad de sabores: según datos de la National Youth Tobacco Survey (NYTS), los sabores a frutas y dulces son el motivo principal por el que los estudiantes estadounidenses inician el consumo.
- Disponibilidad: a pesar de las restricciones de edad, el acceso a dispositivos desechables sigue siendo un reto en las comunidades escolares.
- Percepción de seguridad: el marketing agresivo ha logrado que muchos jóvenes crean erróneamente que solo están inhalando vapor de agua con sabor.
Mitos: el aerosol NO es simple vapor de agua
Uno de los mitos más extendidos en las escuelas del país es que vapear no tiene consecuencias porque no hay humo. Sin embargo, el aerosol que emiten estos dispositivos contiene sustancias peligrosas detectadas por laboratorios federales:
- Nicotina: presente en la gran mayoría de los productos vendidos en EE. UU., altamente adictiva para el cerebro adolescente.
- Metales pesados: micropartículas de plomo, níquel y estaño que se desprenden de las bobinas de calentamiento.
- Compuestos Orgánicos Volátiles (COV): sustancias químicas que pueden causar irritación y daño a largo plazo.
- Sustancias químicas cancerígenas: agentes como el formaldehído que se forman al calentar el e-liquid.

Los cigarrillos electrónicos desechables Elf Bar con sabor a vapeo se exhiben en una tienda
Riesgos para la salud y el desarrollo cerebral
La Oficina del Cirujano General de los Estados Unidos (U.S. Surgeon General) ha declarado que el uso de nicotina en cualquier forma por parte de los jóvenes es inseguro. Los riesgos específicos incluyen:
- Daño al desarrollo cerebral: la nicotina puede alterar la formación de conexiones neuronales en las áreas que controlan la atención, el aprendizaje y el control de impulsos hasta los 25 años.
- EVALI: el brote de lesiones pulmonares asociadas al vapeo identificado por el CDC demostró que estos productos pueden causar hospitalizaciones graves.
- Adicción futura: los adolescentes estadounidenses que vapean tienen un riesgo significativamente mayor de comenzar a fumar cigarrillos convencionales en el futuro.
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Agustina Blanco
Estadísticas actuales del vapeo juvenil en EEUU
Actualmente, cerca de 1.63 millones de estudiantes en Estados Unidos reportan haber vapeado en el último mes. De este total, la gran mayoría -1.21 millones- pertenecen a las preparatorias (high schools), mientras que 410,000 son alumnos de nivel secundaria (middle school).
Más allá de la cantidad, lo que alarma a los expertos es la intensidad de la adicción.
El 87.6% de estos jóvenes utiliza productos con sabores dulces o mentolados. Además, casi 4 de cada 10 estudiantes que usan cigarrillos electrónicos lo hacen de forma frecuente (más de 20 días al mes), lo que indica una dependencia física ya establecida a la nicotina.
Señales de alerta: cómo identificar el vapeo en el hogar
Debido a que el olor del aerosol se disipa rápidamente, los padres deben estar atentos a otros indicadores físicos y materiales:
- Aromas inusuales: fragancias a chicle o frutas que no tienen una fuente clara en la habitación o la ropa.
- Cambios en la salud: aumento de la sed (el vapeo deshidrata la boca), hemorragias nasales frecuentes o una tos persistente sin síntomas de gripe.
- Hallazgos materiales: pequeñas piezas de metal, cartuchos de plástico vacíos o dispositivos que parecen cargadores desconocidos.

El cigarrillo electrónico de vapeo JUUL Labs Inc. y su base de carga USB