Espacios sagrados y ciudadanos vigilados: la religión bajo control en Nicaragua
Desde 2018, Ortega y Murillo han ejercido un control estricto sobre la Iglesia Católica en respuesta al apoyo eclesiástico a las protestas pacíficas contra el régimen. El informe anual Nicaragua: Una Iglesia Perseguida documenta 1.010 actos de persecución entre abril de 2018 y julio de 2025.

Una mujer reza en la Catedral Metropolitana de Managua (Archivo)
El régimen de Daniel Ortega y su esposa y copresidenta Rosario Murillo prohibió este año 406 procesiones del Vía Crucis durante el primer viernes de Cuaresma, informó el diario La Prensa. Las autoridades de Nicaragua ordenaron que todas las celebraciones se realicen únicamente dentro de los templos, restringiendo la participación de los fieles en las calles.
La investigadora y activista Martha Patricia Molina denunció en una publicación en Facebook que "Jesús en la Cruz permanece confinado en los muros de cada parroquia. La dictadura teme que los laicos y las imágenes salgan a las calles a rezar y cumplir sus promesas".
Una persecución sistemática de la Iglesia
Desde 2018, Ortega y Murillo han ejercido un control estricto sobre la Iglesia Católica en respuesta al apoyo eclesiástico a las protestas pacíficas contra el régimen. El informe anual Nicaragua: Una Iglesia Perseguida, elaborado por Molina y su equipo y presentado en octubre de 2025 al Papa León XIV, documenta 1.010 actos de persecución entre abril de 2018 y julio de 2025. Entre ellos se incluyen:
- Detenciones, torturas y expulsiones de miembros de la Iglesia.
- Confiscación de bienes eclesiásticos y ataques a templos.
- Prohibición de procesiones y actividades religiosas en espacios públicos.
- Cierre de universidades católicas, emisoras de radio y canales de televisión.
En enero de 2026, el sacerdote José Concepción Reyes Mairena, de la Diócesis de León, fue expulsado del país tras ser arrestado e interrogado por autoridades migratorias, según informó ACI Prensa. Con su caso, suman 309 miembros de la Iglesia Católica expulsados por el régimen.
Restricciones recientes y llamados a la comunidad
Además de limitar las procesiones, el régimen ha prohibido actividades de evangelización puerta a puerta en León y Chinandega (enero de 2026) y ha impedido el ingreso de Biblias al país, según reportó La Prensa en diciembre de 2025.
Molina hizo un llamado a los fieles y a toda la comunidad a "no abandonar a sus párrocos, documentar los ataques, mantenerse alerta y evitar exponerse frente a policías uniformados o de civil que lleguen a las iglesias".
Estas medidas muestran un panorama de restricciones crecientes para la vida religiosa y comunitaria en Nicaragua, afectando no solo a los sacerdotes y líderes eclesiásticos, sino también a las personas que buscan practicar su fe de manera abierta y segura.