China: el magnate y activista prodemocracia Jimmy Lai gana una apelación en una condena por fraude
El caso surge a raíz de una disputa contractual y no guarda relación con las otras acusaciones contra Lai en virtud de la ley de seguridad nacional, por las que este mes fue condenado a 20 años de prisión por cargos de colusión con fuerzas extranjeras.

El magnate de los medios, Jimmy Lai
Jimmy Lai, empresario mediático prodemocracia de Hong Kong, ganó este jueves una apelación en una condena por fraude, apenas días después de haber sido sentenciado a prisión en otro proceso relacionado con la seguridad nacional.
El fallo ha sido una victoria sorpresa para Lai, de 78 años, fundador del extinto diario Apple Daily, quien fue condenado este mes a 20 años de cárcel por cargos de colusión con fuerzas extranjeras bajo una ley de seguridad nacional impuesta por el gigante asiático.
Lai sigue encarcelado
El caso de fraude surge tras una disputa contractual y no se relaciona con las acusaciones contra Lai bajo la ley de seguridad nacional. Lai no acudió a la corte y por el momento permanece encarcelado.
"Permitimos las apelaciones, eliminamos las condenas y descartamos las sentencias", declaró el juez Jeremy Poon, jefe de la Alta Corte.
El Departamento de Justicia de la región semiautónoma anunció que analizará detenidamente el fallo "para evaluar la posibilidad de presentar un recurso", según declaró un portavoz gubernamental tras conocerse la decisión.
Todavía no se sabe de qué manera influirá la decisión de este jueves en el tiempo total que deberá pasar Lai en prisión.
Anatomía de un proceso
De acuerdo con la fiscalía, esa utilización del local violaba los términos del contrato de arrendamiento firmado con una empresa estatal y constituía un acto fraudulento.
La defensa de Lai sostuvo en su momento que el asunto debía tratarse como un litigio civil y no penal, y que el área implicada era mínima.
Por otra parte, la pena de dos décadas impuesta a Lai fue, con diferencia, la más dura dictada bajo la ley de seguridad nacional que Pekín implementó en Hong Kong en 2020 tras las masivas protestas prodemocracia en la excolonia británica.