Vacuna contra el VPH: clave para prevenir el cáncer cervical y otras neoplasias
Disminuye drásticamente el riesgo de muerte por cáncer cervical, una de las principales causas de fallecimiento en mujeres de América Latina en el país.

Una enfermera inyecta una dosis de la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH)
El virus del papiloma humano (VPH) representa un conjunto de más de 150 virus relacionados que se transmiten principalmente por contacto piel con piel durante las relaciones sexuales. Aunque su prevalencia es alta, hoy contamos con una herramienta de prevención definitiva.
La vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH) es una medida eficaz y segura para prevenir varios tipos de cáncer, especialmente el cáncer cervical (o de cuello uterino), que afecta de forma desproporcionada a las mujeres latinas. Promover su uso entre adolescentes y adultos jóvenes no solo salva vidas, sino que permite desvincular la inmunización de los estigmas sobre la actividad sexual, situándola en su verdadero contexto: la prevención oncológica.
¿Qué es el VPH y cómo se contagia el virus?
El VPH es una de las infecciones de transmisión sexual (ITS) más comunes. Se estima que la mayoría de las personas sexualmente activas lo contraerán en algún momento si no cuentan con la protección adecuada.
- Tipos de bajo riesgo: Pueden causar verrugas genitales.
- Tipos de alto riesgo: Son los responsables de la mayoría de los casos de cáncer de cuello uterino, así como de tumores en la vagina, vulva, pene, ano y orofaringe (garganta).
Relación directa con el cáncer cervical y otras neoplasias
El VPH es el principal factor de riesgo del cáncer cervical, una enfermedad que, con los protocolos actuales, es casi totalmente prevenible. La administración de la vacuna en las edades recomendadas puede prevenir más del 90% de los cánceres relacionados con el virus.
Además del ámbito ginecológico, la vacuna ofrece protección integral contra:
- Cáncer de orofaringe (garganta y boca).
- Cáncer anal.
- Cáncer de pene, vulva y vagina.
Estadísticas del cáncer de cuello uterino
Otras estimaciones que incorporan proyecciones de 2025 indican que serán aproximadamente 4.320 muertes atribuibles a este tipo de cáncer en ese año.
Las mujeres hispanas tienen tasas de cáncer cervical más altas que las mujeres no hispanas blancas en EEUU, con una incidencia de aproximadamente 10,4 casos por cada 100,000 mujeres, en comparación con 7,8 por 100,000 en la población total femenina.
Edad recomendada para la vacuna: ¿Cuándo es más efectiva?
Las principales organizaciones de salud, como la CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades) y la American Cancer Society, subrayan la importancia de la vacunación temprana para maximizar la respuesta inmunitaria:
- Preadolescentes (9 a 12 años): Es la edad ideal. La CDC aconseja iniciar la serie entre los 11 y 12 años, aunque puede administrarse desde los 9. A esta edad, el sistema inmunitario genera una protección más robusta y duradera.
- Adolescentes y adultos jóvenes (13 a 26 años): Se recomienda completar la serie si no se recibió en la infancia.
- Adultos (27 a 45 años): La efectividad disminuye debido a la probable exposición previa al virus, por lo que la decisión debe consultarse con un profesional de la salud. Incluso la American Cancer Society no recomienda la vacunación luego de los 26 años.
Beneficios de la vacunación para la salud pública
La implementación masiva de este fármaco ha demostrado resultados tangibles:
- Reducción de la mortalidad: Disminuye drásticamente el riesgo de muerte por cáncer cervical, una de las principales causas de fallecimiento en mujeres de América Latina.
- Prevención de lesiones precancerosas: Evita cirugías y tratamientos invasivos al detectar y frenar anomalías celulares antes de que se conviertan en tumores.
- Efecto de rebaño: Al reducir la circulación del virus, se protege incluso a quienes no pueden vacunarse.