ANÁLISIS
La 'paradoja hispana': por qué los latinos viven más años y desafían las estadísticas en EEUU
Por décadas, el país ha convivido con un fenómeno que desconcierta a epidemiólogos, demógrafos y responsables de salud pública: los hispanos -muchos de ellos con ingresos bajos, acceso limitado a seguros médicos y expuestos a condiciones laborales duras- viven, en promedio, más años que casi cualquier otro grupo étnico de la nación.

Desfile hispánico en EEUU (Imagen de archivo)
Por décadas, Estados Unidos ha convivido con un fenómeno que desconcierta a epidemiólogos, demógrafos y responsables de salud pública: los hispanos -muchos de ellos con ingresos bajos, acceso limitado a seguros médicos y expuestos a condiciones laborales duras- viven, en promedio, más años que casi cualquier otro grupo étnico del país.
La llamada 'Paradoja Hispana' se ha convertido en uno de los enigmas más persistentes de la salud nacional.
Un patrón que desafía las estadísticas
Los datos son consistentes: a pesar de enfrentar factores que suelen asociarse con peores resultados de salud -como dietas menos reguladas, barreras idiomáticas y menor acceso al sistema sanitario- los latinos (especialmente mexicoamericanos) muestran tasas más bajas de mortalidad en múltiples categorías.
La expectativa de vida, según estudios de los CDC, suele superar en varios años la de blancos no hispanos y afroamericanos.
Qué se observa en los datos: resultados fuera de las expectativas
Diversos análisis nacionales (NCHS, CDC, 2014–2023) muestran que los hispanos tienen tasas de mortalidad más bajas que blancos y negros no hispanos, incluso cuando se ajustan variables como edad, ingreso y educación.
2. Una esperanza de vida superior
Durante las últimas décadas, e incluso antes de la pandemia, las cifras han mostrado consistentemente que la esperanza de vida de este grupo es mayor:
- Hispanos: aproximadamente 82–84 años
- Blancos no hispanos: aproximadamente 77–78 años
- Negros no hispanos: aproximadamente 72–74 años
Los informes de los CDC (2020, 2022) confirman que esta ventaja de 4 a 7 años se mantiene en la mayoría de los ciclos de medición.
3. Tasas más bajas de enfermedades graves
Los latinos presentan:
- Menor mortalidad por enfermedad cardíaca, la principal causa de muerte en EEUU.
- Menor mortalidad por cáncer, la segunda causa de muerte.
- Menor mortalidad por accidente cerebrovascular (ataque).
Estudios como los de Fenelon et al. (2017) y Arias et al. (2015) han mostrado que la mortalidad cardiovascular es notablemente inferior a la de blancos no hispanos, incluso después de ajustar factores como la edad, el tabaquismo y el nivel educativo.
4. Resultados perinatales sorprendentemente positivos
Aquí aparece uno de los aspectos más llamativos de la paradoja:
- Tasas de mortalidad infantil más bajas de lo esperado, especialmente entre madres de origen mexicano.
- Menos bebés con bajo peso al nacer, incluso con acceso limitado a atención prenatal formal.
Estos patrones han sido documentados en múltiples estudios, entre ellos los trabajos de los profesores universitarios y doctores en ciencias Felice J. Levine y R. Hummer, y los informes del NCHS.
Lo más notable: la paradoja persiste incluso cuando se controla por ingreso y educación
La literatura académica coincide en que la ventaja de longevidad observada en los hispanos sigue presente incluso cuando se ajustan variables como ingreso, educación y nivel socioeconómico, lo que indica que no se trata simplemente de una cuestión de desigualdad material.
Además, esta ventaja no se limita a los inmigrantes recién llegados: también aparece, aunque en menor grado, en ciertos subgrupos de hispanos nacidos en Estados Unidos, lo que sugiere la presencia de factores culturales o comunitarios que trascienden la migración inicial.
Los investigadores han demostrado que la diferencia no puede explicarse por completo mediante hábitos más saludables, como una menor tasa de tabaquismo en la primera generación, ni por posibles sesgos en los datos, como la emigración de retorno de personas enfermas a sus países de origen.
La magnitud y persistencia del patrón supera lo que podrían justificar errores de registro o metodológicos. Es justamente esta consistencia -a través del tiempo, de diferentes estudios y de distintos grupos dentro de la población latina- lo que ha convertido la 'paradoja hispana' en uno de los enigmas más persistentes y debatidos en la investigación sobre salud pública naconal.
Cómo se explica este fenómeno: las principales hipótesis
1. "Selección del inmigrante saludable"
Quienes emigran suelen ser más sanos y resilientes que la población promedio de sus países de origen.
2. Vínculos sociales fuertes y estructuras familiares fuertes
La cohesión social -el apoyo entre familiares y vecinos, la baja prevalencia histórica de vivir solo, la importancia de la comunidad- parece tener un efecto protector frente al estrés crónico.
Markides y Eschbach (2005) refuerzan esta idea.
3. Menor consumo de tabaco (especialmente en primera generación)
Múltiples informes del CDC muestran que los inmigrantes latinos tienen tasa de tabaquismo más bajas, uno de los factores más importantes en la longevidad.
4. Dietas menos procesadas en primeras generaciones
Los patrones alimentarios tradicionales -más granos, legumbres, frutas y menos ultraprocesados- suelen deteriorarse en generaciones posteriores, lo que coincide con la pérdida gradual de la "ventaja".
5. Hipótesis del 'sesgo del salmón'
Los inmigrantes hispanos mayores o gravemente enfermos a menudo regresan a su país de origen para morir (especialmente México). Sus muertes no se registran en las estadísticas de EEUU, lo que también en alguna medida reduce artificialmente las tasas de mortalidad de los hispanos en el país.
Sociedad
Una comunidad vibrante, preparada, cristiana y joven: la radiografía de los hispanos en el país
Williams Perdomo
Pero la paradoja no es eterna: señales de erosión
Aunque la 'paradoja hispana' ha mostrado una ventaja sostenida en longevidad y salud, no se mantiene de manera indefinida. Diversos estudios longitudinales han documentado señales de erosión, especialmente a medida que las generaciones de latinos se integran más profundamente en la sociedad estadounidense.
- Segundas y terceras generaciones: Los hijos y nietos de inmigrantes tienden a perder gradualmente la ventaja de salud observada en la primera generación. Esto se refleja en indicadores de mortalidad y morbilidad que se acercan a los promedios nacionales.
- Aumento de enfermedades crónicas: La obesidad, la diabetes tipo 2 y las enfermedades cardiovasculares se incrementan en estas generaciones, mostrando que la exposición prolongada a ciertos estilos de vida y dietas típicamente estadounidenses tiene un impacto negativo.
- Estilos de vida y aculturación: La adopción de hábitos alimentarios más procesados, mayor sedentarismo y disminución de redes familiares y comunitarias contribuye a que la ventaja inicial se diluya.
En conjunto, estos hallazgos sugieren que la 'paradoja hispana' no es solo un fenómeno biológico, sino que está profundamente ligada a factores culturales y sociales, cuya preservación podría ser clave para mantener los beneficios de salud observados en la primera generación de inmigrantes.
En otras palabras, la paradoja no solo desafía la teoría tradicional de que "más recursos equivalen a mejor salud", sino que evidencia que invertir en comunidades, cohesión social y apoyo emocional podría ser tan efectivo como mejorar el acceso a servicios médicos.
Pero si algo dejan en claro los estudios, es que los cambios generacionales, la aculturación y la falta de acceso a servicios sanitarios ponen en riesgo esta ventaja para los hispanos, mostrando que vivir más tiempo no siempre implica vivir con mejor salud.