Donald Trump exige reducir urgentemente las tasas de interés al 1% tras la histórica decisión de la Reserva Federal
Trump vinculó directamente la política monetaria con el desequilibrio en el comercio exterior, sosteniendo que las métricas del déficit representan pérdidas financieras evitables para la nación.

El presidente Donald Trump pronuncia un discurso en un mitin en el aeropuerto municipal de Gastonia, en Gastonia, Carolina del Norte, el 16 de septiembre de 2026.
El presidente Donald Trump reaccionó con firmeza tras la decisión unánime del Comité Federal de Mercado Abierto de la Reserva Federal (Fed) de elevar las tasas de interés en un cuarto de punto.
La medida marca un hito en la conducción económica del país: se trata de la primera subida del precio del dinero en tres años y representa la determinación más relevante del organismo regulador en años desde la última bajada de tasas, marcando un claro punto de giro frente a las presiones inflacionarias que continúan superando el crecimiento salarial.
En una declaración pública, el mandatario cuestionó los parámetros aplicados por la institución que encabeza Kevin Warsh —nombrado por el propio Trump para presidir el organismo— e insistió en que el actual dinamismo de la inversión en Estados Unidos justifica un acceso al crédito mucho más amigable.
"Las tasas de interés en los Estados Unidos deberían ser del 1%, o menos, porque somos el Mejor Crédito del Mundo —CON DIFERENCIA. ¡Nuestro país está PROSPERANDO con nuevas inversiones!", afirmó el mandatario.
El déficit comercial y la presión sobre el coste del crédito
En su pronunciamiento, Trump vinculó directamente la política monetaria con el desequilibrio en el comercio exterior, sosteniendo que las métricas del déficit representan pérdidas financieras evitables para la nación.
"Si dejáramos de comerciar con todos los países con los que tenemos un déficit, que son la mayoría, ganaríamos, al menos, 1.5 billones de dólares al año. La palabra 'Déficit' no es más que un término elegante para Pérdida. Estamos 'manteniendo' a casi todos los países del Mundo, y eso no puede continuar por más tiempo. ¡BAJEN LAS TASAS DE INTERÉS PARA LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA, Y RÁPIDO!", enfatizó el presidente.
La independencia de la Reserva Federal bajo la lupa
El ajuste de tasas impulsado por la Reserva Federal responde a la persistencia de una inflación que no cede, alimentada por los choques en las cadenas de suministro derivados del conflicto en Irán y los ajustes en la política arancelaria.
Aunque las proyecciones del comité anticipan que el PIB mantendrá una evolución sólida y el desempleo seguirá estable, diversos miembros del comité ya vislumbran la posibilidad de nuevos incrementos en los tipos de interés a lo largo del año.
El choque público revive los episodios de fricción entre el Poder Ejecutivo y el emisor central. Durante la gestión anterior de Jerome Powell, la presión de la Casa Blanca derivó en abiertas discrepancias institucionales e incluso en investigaciones del Departamento de Justicia sobre la gestión de infraestructura de la Reserva Federal y litigios sobre sus gobernadores.
Consultado durante su conferencia de prensa del 16 de septiembre sobre las exigencias del presidente, Warsh declinó responder directamente sobre la postura de Trump y subrayó la delgada línea de autonomía de la institución.
El titular de la institución recordó que la independencia de la Reserva Federal es "una calle de dos sentidos", asegurando que la entidad se mantendrá en su terreno estrictamente técnico para preservar la estabilidad de los precios mientras los legisladores operan en el suyo.