La Administración Trump endurece la presión sobre Cuba y sanciona a dirigentes acusados de promover “redes marxistas”
Las nuevas sanciones van dirigidas a los dirigentes del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), que, según el secretario de Estado, explota el intercambio educativo con el objetivo de "identificar, cultivar y radicalizar a subversivos".

Marco Rubio en en Pasay, Metro Manila/ Brendan Smialowski
El Departamento de Estado impuso nuevas sanciones contra funcionarios y entidades de Cuba. A través de un comunicado, el secretario Marco Rubio acusó a La Habana de utilizar organizaciones culturales y educativas para promover redes de influencia marxista.
Las nuevas sanciones son la última escalada de la política de presión de la Administración Trump sobre el régimen de Miguel Díaz-Canel. En concreto, van dirigidas a los dirigentes del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), que, según el secretario de Estado, explota el intercambio educativo con el objetivo de "identificar, cultivar y radicalizar a subversivos".
Entre los alcanzados por las sanciones se encuentra Fernando González Llort, presidente de ICAPC. De acuerdo con la misiva, González "cumplió 15 años de prisión en Estados Unidos por su participación en la infame Red Avispa —una extensa red de espionaje cubano ilegal desmantelada en Florida a finales de la década de 1990". También fueron sancionadas la primera vicepresidenta del organismo, Noemí Ramona Rabaza Fernández, y su directora para Norteamérica, Leima Martínez Freire.
">The Cuban regime has spent decades using front groups to infiltrate, corrupt, and radicalize Americans. Today, I'm sanctioning the leadership of ICAP, which is one of the primary organizations involved in these efforts—including convicted Cuban spy Fernando González Llort—and…
— Secretary Marco Rubio (@SecRubio) August 20, 2026
Las sanciones bloquearon sus activos bajo jurisdicción estadounidense y prohibieron a personas y empresas estadounidenses realizar transacciones con los sancionados, salvo autorización del Gobierno.
"El régimen cubano ha patrocinado desde hace mucho tiempo una vasta red subversiva en Estados Unidos destinada a identificar, captar y radicalizar a elementos subversivos, que opera en gran medida bajo el pretexto de intercambios educativos o culturales. Hace apenas unos días, el régimen intentó aprovechar el centenario del nacimiento del líder comunista y déspota Fidel Castro para revitalizar esta red subversiva, trasladando a La Habana a una nueva brigada de simpatizantes internacionales para que establecieran contactos con funcionarios del régimen", expresó Rubio en un comunicado.
"La Administración de Trump no se quedará de brazos cruzados mientras una potencia extranjera hostil intente aprovecharse de nuestras libertades —ninguna de las cuales goza su propio pueblo— engañando y corrompiendo a los ciudadanos estadounidenses con mentiras, técnicas de espionaje y otras prácticas ilícitas, como parte de la razón de ser del régimen de exportar el marxismo, el resentimiento racial y la violencia comunista por todo el mundo", añadió.