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“Una abominación legal”: así reaccionaron los conservadores al fallo de la Corte Suprema sobre la ciudadanía por nacimiento

Diversos legisladores, gobernadores y líderes de opinión conservadores se expresaron en contra del fallo, entre ellos Ted Cruz, Ben Shapiro, Ron DeSantis y Mark Levin.

Ted Cruz en Dallas, Texas/ ARIC BECKER / VARIOUS SOURCES

Ted Cruz en Dallas, Texas/ ARIC BECKER / VARIOUS SOURCESAFP

Joaquín Núñez
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Los conservadores criticaron duramente el fallo de la Corte Suprema sobre la ciudadanía por nacimiento. En el caso Trump v. Barbara, el máximo tribunal del país dictaminó que los niños nacidos en Estados Unidos de padres que se encuentran ilegalmente o temporalmente en el país están sujetos a la jurisdicción estadounidense y, por lo tanto, son ciudadanos estadounidenses desde su nacimiento.

Diversos legisladores, gobernadores y líderes de opinión conservadores se expresaron en contra del fallo, entre ellos Ted Cruz, Ben Shapiro, Ron DeSantis y Mark Levin.

El caso giró en torno a la constitucionalidad de la orden ejecutiva 14160, firmada por Donald Trump el 20 de enero de 2025, durante su primer día de regreso a la Casa Blanca. La medida buscaba negar la ciudadanía automática a los hijos de inmigrantes indocumentados y de extranjeros con presencia temporal nacidos en territorio estadounidense. De acuerdo con la Casa Blanca, la expresión "sujetas a jurisdicción" de la Decimocuarta Enmienda no alcanzaba a esas personas, por lo que sus hijos no adquirían automáticamente la ciudadanía al nacer.

La orden ejecutiva fue rápidamente impugnada en los tribunales. Tras varias presentaciones, un tribunal federal de distrito certificó una demanda colectiva a nivel nacional en representación de los niños afectados y bloqueó la ejecución de la orden. Posteriormente, la Corte Suprema aceptó tomar el caso antes de que el Tribunal de Apelaciones del Primer Circuito emitiera su fallo en segunda instancia. Las familias involucradas argumentaron que violaba tanto la Cláusula de Ciudadanía de la Decimocuarta Enmienda como la Ley de Inmigración y Nacionalidad (INA) de 1952. 

La Administración Trump sostenía que esas personas no estaban plenamente "sujetas a la jurisdicción" de Estados Unidos, mientras que los demandantes argumentaban que esa interpretación contradecía tanto el texto constitucional como más de un siglo de jurisprudencia, citando el precedente establecido por United States v. Wong Kim Ark en 1898. 

En una decisión de 6-3, la Corte Suprema falló a favor de los demandantes y declaró inválida la orden ejecutiva. Tres conservadores, John Roberts, Amy Coney Barrett y Brett Kavanaugh, fallaron junto con los progresistas Sonia Sotomayor, Elena Kagan y Ketanji Brown Jackson. En la disidencia estuvieron Clarence Thomas, Samuel Alito y Neil Gorsuch. La opinión mayoritaria fue escrita por Roberts, presidente de la Corte. 

La crítica conservadora al fallo de la Corte Suprema

Uno de los primeros conservadores de alto perfil en reaccionar fue Ted Cruz. El senador de Texas definió el fallo como una "farsa". 

"La Decimocuarta Enmienda se redactó para revocar el caso Dred Scott y garantizar la ciudadanía a los esclavos liberados, no para otorgar ciudadanía automática a los hijos de quienes violan nuestras leyes de inmigración o se encuentran solo temporalmente en Estados Unidos. Esta decisión solo fomentará una mayor explotación de nuestro sistema migratorio. La Corte adoptó una interpretación que se aleja del significado original de la Constitución e incentiva la inmigración ilegal", añadió. 

A él se sumó Ben Shapiro, popular comentarista conservador, quien se expresó en X: "El fallo de la Corte Suprema sobre la ciudadanía por nacimiento es una abominación legal. Pero no es más que una prueba más de que el Congreso y varios presidentes, al eludir su responsabilidad en materia de inmigración durante décadas, han arruinado a Estados Unidos de manera irremediable". 

Para el autor y presentador Mark Levin, se trata de una decisión "cobarde" por parte de la Corte Suprema, "una abominación que otorga protección constitucional a lo que es una conducta ilegal". 

Para Kevin Roberts, presidente de The Heritage Foundation, el principal centro de estudios conservador en Washington DC, el fallo supone una "traición a la república". "Los jueces de la mayoría han avivado el ataque sin cuartel contra nuestra soberanía y han menospreciado el valor sagrado de la ciudadanía estadounidense. La ciudadanía universal por nacimiento borra cualquier derecho de nacimiento exclusivamente estadounidense —una distorsión que nunca fue el significado ni la intención de la 14.ª Enmienda", sumó. 

Entre los críticos también estuvo el gobernador de Florida, Ron DeSantis: "Se mire como se mire, la decisión es una derrota importante". 

"Los viajes globales modernos, la obsesión progresista por las políticas de fronteras abiertas y un entorno de seguridad internacional peligroso convierten esta decisión en una amenaza inmediata para la seguridad nacional", escribió por su parte Dan Bongino, presentador y exsubdirector de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI). 

Matt Walsh, comentarista político y presentador en The Daily Wire, aseguró que "nadie cree que los Fundadores hayan tenido alguna vez la intención de algo así". "Este es uno de esos momentos en los que el debate es una fachada. La otra parte no se cree sus propias tonterías. Saben que esto es ruinoso para el país. Por eso están tan eufóricos. En cuanto a la Constitución, no les importa en absoluto", agregó. 

A su vez, varios legisladores republicanos, entre ellos Marsha Blackburn, Tom Cotton y John Cornyn, sostuvieron que el fallo deja a los conservadores con una única vía para modificar el principio de ciudadanía por nacimiento: impulsar una enmienda constitucional

A diferencia de una orden ejecutiva o una ley aprobada por el Congreso, una reforma constitucional requiere el voto favorable de dos tercios de ambas cámaras del Congreso y la posterior ratificación de tres cuartas partes de los estados, un umbral extremadamente difícil de alcanzar. Tras el fallo, los senadores argumentaron que, mientras la Decimocuarta Enmienda mantenga su redacción actual y la Corte Suprema continúe interpretándola conforme al precedente de United States v. Wong Kim Ark, cualquier intento de restringir la ciudadanía por nacimiento por otras vías volverá a enfrentar obstáculos judiciales.

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