Voz media US Voz.us

ANÁLISIS

Michael Cohen asegura que se "sintió presionado y coaccionado" por Letitia James y Alvin Bragg para "construir un caso" contra Trump

El exaliado del presidente, convertido en su enemigo y testigo clave en los casos de Stormy Daniels y la sobrevaloración de sus activos, asegura en un artículo que ambos fiscales "difuminaron la línea entre la justicia y la política" y "utilizaron sus plataformas para elevar su perfil y atribuirse el mérito de haber 'derrocado a Trump'".

Michael Cohen, durante el juicio contra Trump

Michael Cohen, durante el juicio contra TrumpAFP

Israel Duro
Publicado por

Si algo caracteriza a Michael Cohen no es, desde luego, su capacidad para mantener amigos. Si pasó de ser uno de los hombres fuertes de Donald Trump a convertirse en un enemigo mortal y un testigo clave para dos casos que buscaban acabar con la carrera política del republicano antes de las elecciones de 2024, ahora son los fiscales de ambos casos, Letitia James y Alvin Bragg, quienes han recibido los dardos del abogado.

En un artículo en Substack, Cohen aseguró que, "desde el primer encuentro" con abogados de ambas fiscalías, "me sentí presionado y coaccionado para proporcionar únicamente información y testimonios que satisfacieran el deseo del Gobierno de construir los casos contra el presidente Trump y garantizar una sentencia y condenas en su contra".

"Letitia James y Alvin Bragg pueden no compartir la misma oficina ni el mismo calendario político, pero comparten la misma estrategia. Ambos utilizaron sus plataformas para elevar su perfil y reclamar el manto de los funcionarios que 'derrocaron a Trump'. Al hacerlo, difuminaron la línea entre la justicia y la política; y en esa difuminación, la credibilidad de ambos se vio afectada".

"No escribo esto para defender a Donald Trump, ni para volver a juzgar su conducta"

El abogado aseguró que este escrito no tiene la intención de "defender a Trump", pero tampoco "volver a juzgar su conducta". Según Cohen, su motivación para escribir ahora estas líneas ha sido que "un tribunal federal de apelaciones acaba de reactivar los esfuerzos del presidente Donald Trump para revocar su condena por soborno (Caso Stormy Daniels) en Nueva York, ordenando a un tribunal inferior que reconsidere si el caso debe ser juzgado en un tribunal estatal o si debe trasladarse a un tribunal federal".

Cohen apuntó que "como era de esperar, la reacción fue inmediata y predecible. Algunos lo calificaron de 'responsabilidad bajo asedio'. Otros lo tildaron de prueba de una guerra jurídica partidista descontrolada. Lo que faltó, una vez más, fue un debate serio sobre cómo se construyen realmente estos casos, en quién se basan y qué ocurre a puerta cerrada mucho antes de que el jurado escuche una sola palabra". Y eso, según el abogado, es lo que intentó explicar con su artículo tras su vivencia desde dentro del caso.

"Es lógico que se pregunten por qué estoy hablando ahora. La respuesta es sencilla. He sido testigo directo del daño que se produce cuando los fiscales eligen primero a su objetivo y luego buscan pruebas que se ajusten a una narrativa predeterminada. He vivido ese proceso. He sufrido ese proceso. Mi familia ha sufrido ese proceso. Y ahora que los tribunales están reconsiderando dónde encajan los casos Bragg y James, cómo se presentaron y cómo se juzgaron, esa experiencia es relevante. Hoy más que nunca".

tracking