Tensión en la OEA: Panamá frena las intenciones de China mientras fortalece la relación con EEUU
La tensa discusión con China por los puertos del Canal de Panamá marca una nueva señal de que la estrategia estadounidense de frenar la expansión de Beijing en la región está teniendo éxito.

Una imagen de archivo del canal de Panamá
Esta semana ocurrió un fuerte enfrentamiento diplomático en la OEA que muestra la efectividad de la política de la Administración Trump para fortalecer alianzas con los países del Hemisferio y expulsar a los enemigos de Estados Unidos en la región.
Durante la 56.ª Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA) en Ciudad de Panamá, se produjo un fuerte choque entre el embajador chino ante la OEA, Xie Feng, y el canciller panameño Javier Martínez-Acha. China criticó la decisión del Gobierno panameño de anular la concesión de dos puertos operados por una empresa vinculada al conglomerado hongkonés CK Hutchison. Xie Feng advirtió que la medida perjudica a sus empresas, pero Panamá respondió con fuerza y defendió su derecho a revisar los contratos y proteger sus intereses nacionales.
El embajador chino cuestionó el fallo de la Corte Suprema de Justicia de Panamá que afectó la operación de la empresa portuaria y pidió al Gobierno panameño "corregir sus errores" y garantizar la protección de los intereses de las compañías chinas. Mientras que el canciller de panamá le contestó: “Debo decir que sus representantes en mi país no entienden el sistema democrático de Panamá".
El episodio es uno más en la línea de las crecientes tensiones entre Panamá y China por el control y la influencia económica en sectores estratégicos, especialmente relacionados con los puertos del Canal de Panamá, una zona de alto interés geopolítico tanto para China como para Estados Unidos.
La decisión de la Corte Suprema que enojó a China
La disputa se centra en Panama Ports Company (PPC), una filial del conglomerado hongkonés CK Hutchison Holdings, que desde 1997 tenía la concesión para operar los puertos de Balboa y Cristóbal, ubicados en las entradas del Pacífico y del Atlántico del Canal de Panamá. Estas terminales ocupan una posición estratégica para el comercio marítimo internacional debido a su ubicación.
En enero de 2026, la Corte Suprema de Justicia de Panamá declaró inconstitucionales los contratos de concesión de PPC. El tribunal determinó que los acuerdos otorgaban a la empresa beneficios fiscales y privilegios exclusivos que iban en contravía de la Constitución de Panamá. La decisión abrió un nuevo conflicto con China, ya que PPC pertenece a un conglomerado cuyos intereses China ha defendido públicamente en ocasiones anteriores.
La fuerte respuesta de Panamá respaldada por el presidente Mulino
Ante los ataques de China, esto contestó el canciller de Panamá en la asamblea: “Debo decir que sus representantes en mi país no entienden el sistema democrático de Panamá. Pidieron varias veces que yo interfiriese ante una decisión de un órgano con separación de poderes para revertir un fallo que lo único que puede hacer mi Gobierno es obedecerlo... Lo invito a desescalar, lo invito a hablar respetuosamente, pero lo invito a respetar mi Constitución como yo respeto la suya”.
Después del choque diplomático el presidente de Panamá, José Raúl Mulino, posteó lo siguiente en su cuenta de X: "Respaldo totalmente lo expresado por el Canciller Martínez Acha hoy en la OEA a propósito de la intervención del observador de la RP de China. La defensa de nuestros intereses es una e indivisible".
Este episodio es una muestra de la efectividad de la política impulsada por la Administración Trump para frenar la expansión de la influencia china en América Latina. La discusión en la OEA ocurre en un momento de enfrentamiento entre Estados Unidos y China por la influencia en la región. La Administración Trump ha advertido en repetidas ocasiones sobre la presencia de empresas vinculadas a Beijing cerca del Canal de Panamá, una ruta por la que transita una parte importante del comercio americano. Este enfrentamiento diplomático en la OEA es una muestra de que Panamá está revisando el papel de los intereses chinos en sectores críticos y fortaleciendo su cooperación con Estados Unidos.