La FIFA denuncia un plan para "socavar" al organismo y a Infantino
El máximo organismo del fútbol afirma que existe un complot tras toda la polémica suscitada por el fallido plan de Infantino de vender parte del Mundial.

Los presidentes de la UEFA y de la FIFA, Aleksander Ceferin (izq.) y Gianni Infantino (der.). Imagen de archivo
La Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) aseguró ser víctima de un complot que tiene como objetivo "socavar" al propio organismo y a su presidente, Gianni Infantino, después de que este haya tratado de vender parte de los derechos comerciales del Mundial y del Mundial de Clubes a entidades privadas sin el beneplácito del resto de actores que han de tomar tales decisiones.
A través de un comunicado, la FIFA denunció que es "cada vez más evidente que existe un esfuerzo concertado y constante por parte de algunos para socavar a la FIFA y a su presidente", sin dar ninguna referencia respecto a las identidades que supuestamente orquestan este plan.
"Quienes no cuentan con el apoyo de las federaciones miembro de la FIFA no deberían intentar lograr mediante acusaciones, insinuaciones o desinformación lo que no pueden conseguir a través de los procesos democráticos establecidos por la FIFA", añadió el organismo.
Además, la FIFA hizo alusión a la exclusiva publicada por el periódico británico The Telegraph en la que se señalaba que Infantino pagó a una amante suya por su silencio con dinero de las arcas de la Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA) cuando él era presidente de esta confederación.
"En informes recientes se han incluido afirmaciones sin fundamento y acusaciones manifiestamente falsas sobre la FIFA y su presidente. Las especulaciones e insinuaciones no deben presentarse como hechos, y la repetición no convierte una acusación en verdad", dijo la FIFA al respecto.
Después de que se revelase el fallido plan de Infantino, numerosos organismos y personalidades reconocidas del mundo del fútbol se unieron para ir contra lo que consideraban como un proyecto "antidemocrático" elaborado por alguien que miraba por sus intereses personales en vez de por los del fútbol. Días después, Infantino tomó la decisión de dar marcha atrás y descartar su plan.