¿Qué viene para Schumer tras el fin del cierre del Gobierno?
Uno de los grandes perdedores, tras semanas de cierre, es el líder de la minoría en el Senado, y una pregunta clave para el partido demócrata es qué futuro le espera al senador.

Schumer lidera a los demócratas del Senado desde 2017/ Ron Sachs
En un momento en el que el partido demócrata no tiene claro cuál será su futuro, otra cuestión fundamental se suma a la tarea de reinventarse: ¿Qué hacer con Schumer? Al menos una decena de congresistas demócratas ya han pedido abiertamente que el líder del Senado se haga a un lado tras su cuestionable manejo del cierre del Gobierno. Sin embargo, la decisión no es fácil, sobre todo para los moderados.
Para el ala radical del partido, con Alexandria Ocasio-Cortez como su cara más visible, no hay duda de que el senador Chuck Schumer debe ser reemplazado, por supuesto por alguien más radical. Algunos reportes han señalado que la representante incluso se estaría preparando para retar a Schumer en las primarias del 2028 y tomar su lugar como líder del Senado. AOC y sus compañeros de equipo han dicho que Schumer no tiene la fuerza necesaria para enfrentarse al presidente Donald Trump.
Mientras tanto, lo más moderados simplemente no quieren discutir el asunto, por lo menos no por ahora. No se atreven a criticar a Schumer abiertamente, pero tampoco lo defienden con claridad. Y es que el asunto no es fácil. aunque el líder de los demócratas tiene una popularidad históricamente baja, abrir el espacio para su reemplazo sería arriesgarse a que alguien tan radical como AOC tome el liderazgo en el partido.
Según una encuesta del Siena College, el senador tiene un índice de favorabilidad de 39 % a favor frente a 49 % en contra, cifra que lo deja “por debajo del agua”, con una aprobación neta negativa. Las encuestas incluso lo muestran con una aprobación históricamente baja entre demócratas moderados.
El senador de Nueva York evidentemente le falló al ala extrema porque no pudo mantener el cierre del Gobierno por más tiempo, y ocho demócratas finalmente se unieron a los republicanos votando en contra de la dirección de Schumer. Pero también le falló a los moderados, porque su decisión dejó al partido en una situación muy complicada. Schumer decidió seguir la línea de AOC y enviar al país al cierre más largo de su historia, sin conseguir absolutamente nada. Su petición sobre los subsidios al Obamacare no fue escuchada y lo único que consiguieron fue hacer padecer a millones de americanos durante las semanas de cierre.
Para la mayoría de demócratas moderados debe ser evidente que Schumer tomó una decisión personal, no llevarle la contraria a AOC y evitar el enfrentamiento, dirigió al partido al cierre del Gobierno, poniendo en una situación bastante complicada a varios senadores y congresistas que vieron a sus votantes sufrir durante semanas, y al final simplemente no pudo conseguir nada frente al tema de la salud, que era su principal petición.
Pero aunque las razones para sacar a Schumer del liderazgo son claras y fuertes, la apuesta es peligrosa, no solo porque el posible reemplazo podría ser la extrema AOC, sino porque además es difícil identificar un líder moderado dentro del partido que logre emocionar a las bases y perfilarse como el reemplazo de Schumer.
El partido demócrata tendrá que tomar decisiones muy importantes en los próximos meses, incluyendo la decisión de quién será su líder. Aunque la apuesta de cambiarlo implica el riesgo de darle el puesto a AOC, no hacer nada al respecto tampoco parece una solución para el partido. Schumer ha demostrado con este cierre del Gobierno que el miedo que le tiene a los extremistas es mayor que el respeto que tiene por sus copartidarios moderados y por millones de votantes.