Israel, sin mayoría clara según los sondeos a boca de urna: Netanyahu reclama un gobierno de derecha y su principal rival Eisenkot le pide que se retire
Las proyecciones fueron cambiando durante la noche. En las primeras horas, la oposición aparecía por delante. Con el correr de la madrugada, el bloque de Netanyahu recuperó terreno. La última actualización de Channel 12 le otorga 52 escaños a la coalición de derecha y religiosa del primer ministro, frente a 49 de los partidos opositores.

Israel amaneció este miércoles sin un ganador claro. Los sondeos a boca de urna de las principales cadenas de televisión ubican, por ahora, al Likud de Benjamin Netanyahu como el partido más votado de las elecciones, pero ni su bloque ni el de la oposición, liderado por el exjefe militar Gadi Eisenkot, alcanzarían los 61 escaños necesarios para formar gobierno en la Knéset de 120 bancas. Aun así, ambos salieron a reclamar el mandato de las urnas.
Las proyecciones fueron cambiando durante la noche. En las primeras horas, la oposición aparecía por delante. Con el correr de la madrugada, el bloque de Netanyahu recuperó terreno. La última actualización de Channel 12 le otorga 52 escaños a la coalición de derecha y religiosa del primer ministro, frente a 49 de los partidos opositores, mientras que las formaciones árabes, la Lista Conjunta y Ra’am, sumarían 19, una cifra récord. Kan 11 deja a ambos bloques empatados en 51, y Channel 14, afín al Gobierno, le da al oficialismo 60. El Likud obtendría 27 escaños, seis más que Yashar, el partido de Eisenkot.
Sin embargo, ninguno de esos resultados es oficiales todavía. Pasada la medianoche, apenas se conocían los resultados de 128 de los más de 12.000 centros de votación, y el conteo definitivo debe publicarse a más tardar el 4 de noviembre.
De lo que sí hay certezas es de la gran magnitud de la movilización electoral, con la participación llegando al 77,7%, la más alta desde 1999 y siete puntos por encima de la de 2022, en la primera elección nacional desde el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023. Para buena parte del país, la votación fue una suerte de referéndum sobre Netanyahu, el primer ministro con más años en el cargo, y sobre la responsabilidad por las fallas de seguridad de aquel día y también los logros militares en los años posteriores.
El principal adversario de Netanyahu Eisenkot fue el primero en hablar. Ante sus seguidores en Tel Aviv, cuando las bocas de urna todavía lo favorecían, aseguró que los israelíes votaron contra la continuidad del primer ministro.
“El público votó por un cambio. La coalición del fracaso perdió la confianza del pueblo”, dijo antes de pedirle a Netanyahu que acepte ese voto de desconfianza y deje la política, El opositor también descartó la idea de volver a las urnas por la alta participación y prometió formar un gobierno sionista que represente a todos los ciudadanos, comprometido con el servicio militar universal y con desmantelar a Hamás. Asimismo, pidió a los funcionarios del aparato de seguridad servir solo al Estado y a los ciudadanos.
Netanyahu respondió horas después desde la sede del Likud en Jerusalén, con la voz ronca y las encuestas ya más favorables.
JNS
Día de las elecciones: se abren los colegios electorales y los israelíes acuden a las urnas para elegir la 26.ª Knesset
JNS (Jewish News Syndicate)
“El bloque de derecha tiene una mayoría clara y decisiva entre el público sionista”, dijo el primer ministro, y anunció que buscará formar un “gobierno de derecha, nacional y fuerte”. En su alocución, rechazó de plano cualquier alianza que dependa de los partidos árabes, a los que acusó de considerar a Hamás una organización benéfica, y volvió a poner a Irán en el centro de su discurso.
“Israel tiene ante sí una oportunidad histórica y única, junto con nuestro amigo el presidente Trump, de eliminar la amenaza iraní de una vez por todas”, dijo.
La clave, entonces, estará en los números finales y en las alianzas. Una vez certificados los resultados, el presidente Isaac Herzog consultará a las bancadas electas y encargará la formación de gobierno a quien tenga más posibilidades de reunir 61 apoyos. Eisenkot podría lograrlo si suma las recomendaciones de los partidos árabes, que pueden respaldarlo sin integrar formalmente su coalición. No obstante, recibir el mandato no le garantizaría armar un gobierno. El elegido tendrá 28 días para negociar, con una posible prórroga de 14.
Mientras tanto, Netanyahu seguirá al frente de un gobierno en funciones, y el país se prepara para semanas de negociaciones con un desenlace todavía abierto.
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