Histórico golpe político en Alemania: el partido nacionalista AfD roza la mayoría en una elección estatal clave en Sajonia-Anhalt
"Esto no se trata solo de Sajonia-Anhalt. Es una señal para toda Alemania, una señal de autoconfianza", dijo Ulrich Siegmund, candidato del AfD a liderar el estado.

Ulrich Siegmund (tercero a la izquierda) gran ganador en las elecciones estatales de Sajonia-Anhalt
El partido antiinmigración Alternativa para Alemania (AfD) logró el domingo su mejor resultado electoral desde su fundación en 2013, al imponerse con cerca del 44% de los votos en la elección estatal de Sajonia-Anhalt, un territorio del este alemán con 2,1 millones de habitantes.
La cifra representa más del doble de lo que el partido había obtenido en la misma región en 2021, y lo deja a aproximadamente tres escaños de la mayoría absoluta en el parlamento local.
Con estos números, el partido AfD se encamina a obtener 39 de los 83 escaños del parlamento estatal, apenas por debajo de los 42 necesarios para gobernar en solitario. Para lograrlo, necesitará el respaldo de otros legisladores, ya sea a través de una alianza formal o del apoyo puntual de representantes de otros partidos. El candidato del AfD a liderar el estado, Ulrich Siegmund, celebró el resultado como "sensacional" y adelantó su intención de comenzar a gobernar lo antes posible.
"Esto no se trata solo de Sajonia-Anhalt. Es una señal para toda Alemania, una señal de autoconfianza", dijo Siegmund ante sus simpatizantes, quienes corearon su nombre durante los festejos en la ciudad de Magdeburgo, capital del estado.
Sajonia-Anhalt formó parte de Alemania Oriental durante la Guerra Fría, y sigue siendo uno de los estados con menor ingreso neto promedio del país. Esa realidad económica, sumada al temor de buena parte del electorado por la pérdida de poder adquisitivo, explica en gran medida el apoyo a AfD, cuya principal bandera es una política migratoria mucho más restrictiva con respecto a las actuales leyes alemanas y del resto de Europa.
Así como Siegmund fue el gran ganador de la jornada, el otro dato duro del evento electoral es la magnitud de la derrota que sufrió el canciller Friedrich Merz y su partido, la Unión Demócrata Cristiana (CDU), que gobernaba la región desde hacía 24 años. El apoyo a los democristianos se desplomó a apenas 17%, muy lejos del 37,1% que habían logrado en 2021. Sven Schulze, actual primer ministro del estado por la CDU, reconoció la derrota y admitió que su partido "tendrá que lidiar con este resultado". El propio Merz, por su parte, evitó hacer declaraciones públicas sobre lo ocurrido durante buena parte de la noche electoral, un síntoma de que AfD propinó un golpe prácticamente de KO al CDU en general y a Merz en particular, cuyo gobierno es cada vez más impopular.
Aunque AfD es frecuentemente catalogado por diversos sectores políticos y mediáticos europeos como un partido de "extrema derecha", esa caracterización es rechazada tanto por sus líderes nacionales como por los referentes estatales, incluido Siegmund. De hecho, uno de los detalles clave de esta elección es que AfD podría terminar dependiendo del apoyo del BSW, un partido de izquierda populista fundado por una exmilitante del Partido Comunista de la extinta Alemania Oriental, algo que desafía por completo el esquema tradicional que suele enfrentar a la izquierda y a partidos como AfD en el resto de Europa.
El resultado, que sorprendió a muchos, tuvo inmediata repercusión internacional llegando a EEUU y Rusia. El presidente Donald Trump compartió en su red social Truth Social una captura de las proyecciones de la televisión alemana, mientras que el enviado especial del Kremlin, Kirill Dmitriev, celebró en redes lo que calificó como una "victoria histórica para el pragmático AfD", partido que además mantiene una postura favorable al acercamiento con Rusia.
El vicepresidente de EEUU, JD Vance, el año pasado había respaldado a AfD durante su viaje a Alemania, en una alocución que, para las autoridades germanas, fueron consideradas una clara intromisión en la política interna.
De cara al futuro inmediato del panorama político alemán, el resultado de Sajonia-Anhalt eleva las expectativas del AfD en otras elecciones regionales previstas para este mes, como la de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, y refuerza su posición como la fuerza política más votada a nivel nacional en las encuestas, por delante tanto del bloque de Merz como de los socialdemócratas.