México: el senador Enrique Inzunza, acusado de narcotráfico en EEUU, descarta ser testigo protegido
El DOJ acusó en abril de presunta colusión con el Cártel de Sinaloa para introducir droga en territorio estadounidense al senador Enrique Inzunza y a Rubén Rocha Moya, entonces gobernador de Sinaloa, junto con otros ocho actuales o exfuncionarios de ese estado. Washington pidió su detención con fines de extradición; México sostiene que las pruebas no bastan.

El senador mexicano Enrique Inzunza Cazarez
El senador mexicano Enrique Inzunza, imputado en Estados Unidos por cargos de tráfico de drogas, rechazó el lunes la posibilidad de convertirse en testigo protegido de la Justicia estadounidense, en el marco de un caso sin precedentes contra varios dirigentes políticos de México.
En una rueda de prensa dijo ser objeto de "calumnias" y calificó la acusación en su contra como un "instrumento de guerra judicial".
Negó la posibilidad de convertirse en testigo protegido. "Es otra de las tantas mentiras que se han dicho", dijo. "Jamás, ni lo tendré nunca" el beneficio. "Soy un mexicano convencido de sus instituciones, soy un soberanista".
El DOJ apunta a la cúpula de Sinaloa
El Departamento de Justicia (DOJ) acusó en abril de presunta colusión con el Cártel de Sinaloa para introducir droga en territorio estadounidense al senador Enrique Inzunza, junto con Rubén Rocha Moya, entonces gobernador en funciones de Sinaloa, y otros ocho actuales o exfuncionarios de ese estado. Washington solicitó su detención con fines de extradición; el Gobierno mexicano respondió que el expediente no acreditaba, por ahora, esa entrega. Es, según la agencia AFP, la primera vez que Washington presenta cargos públicos contra un político mexicano en activo.
Tanto Rocha Moya como Inzunza militaban en el partido izquierdista Morena, formación de la presidenta Claudia Sheinbaum. Inzunza se separó de esa bancada a finales de agosto y habla ahora como senador sin grupo parlamentario.
Rocha, Inzunza y el presunto pacto con Los Chapitos
De acuerdo con el DOJ, Los Chapitos habrían impulsado la llegada de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa a principios de noviembre de 2021, incluso con secuestros e intimidación de rivales. Rocha se habría reunido con esos líderes, prometido protegerlos y, ya en el cargo, dejado que operaran con impunidad.
La acusación estadounidense describe a Inzunza, ex secretario de Gobierno y senador, como enlace entre Rocha y los jefes del cártel, encargado de pactar el respaldo del Gobierno estatal a Los Chapitos y de ayudar a colocar funcionarios afines en las policías para que el tráfico siguiera sin freno
Rubén Rocha Moya anunció en agosto su intención de separarse de nuevo del ejercicio del cargo apenas un día después de reincorporarse, tras una investigación de la Fiscalía mexicana. No renunció: pidió licencia indefinida y sigue siendo gobernador electo, aunque no ejerce. Su decisión provocó las críticas de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien, sin nombrarlo explícitamente, escribió en su red social que "ningún interés personal puede estar por encima de los intereses del pueblo".
El cartel de Sinaloa y la presión de Trump
El presidente Donald Trump ha exigido a México que redoble sus esfuerzos en la guerra contra el narcotráfico.
El republicano sostiene con frecuencia que el país está gobernado por políticos vinculados al narcotráfico y ha ofrecido apoyo militar a Sheinbaum, una intervención que la mandataria ha rechazado.