Mojtaba Jamenei podría estar muerto o gravemente herido: altos mandos del régimen de Irán evalúan huir a Rusia
Mojtaba Jamenei fue nombrado sucesor tras el fallecimiento de su padre, pero su liderazgo nunca llegó a consolidarse.

Un mural del Ayatolá Mojtaba Jamenei en una estación de metro de Teherán.
La estabilidad del régimen iraní se encuentra en su punto más crítico desde la muerte del Ayatolá Alí Jamenei a principios de este año. La incertidumbre no solo rodea el vacío de poder, sino también el destino de su hijo y sucesor designado, Mojtaba Jamenei.
Según fuentes de inteligencia y expertos en la región, Mojtaba podría haber fallecido o estar en una condición de salud tan precaria que le impide ejercer el mando, lo que ha sumido a la teocracia en una crisis de sucesión sin precedentes.
El analista Saeid Golkar, asesor principal de United Against Nuclear Iran, señaló en una entrevista exclusiva para Fox News que la ausencia de Mojtaba en las negociaciones recientes y la falta de pruebas de vida son señales alarmantes para la continuidad del sistema.
La desaparición del heredero ocurre en medio de la Operación Epic Fury, la ofensiva estadounidense e israelí que ha golpeado los centros neurálgicos del poder en Teherán.
El silencio del heredero y el vacío de poder
Mojtaba Jamenei fue nombrado sucesor tras el fallecimiento de su padre, pero su liderazgo nunca llegó a consolidarse. Los reportes indican que resultó severamente herido durante los ataques contra las infraestructuras de mando del régimen. "Mojtaba está muerto o en tan mal estado que no puede enviar ni siquiera un mensaje de voz o video", explicó Golkar.
Esta situación deja al Estado iraní sin un sucesor natural. Para el sistema teocrático, Mojtaba representaba la continuidad ideológica y familiar de la Revolución Islámica. Su incapacidad para liderar pone en duda la supervivencia del "Bayt-e Rahbari", el estado invisible o casa del líder, diseñado originalmente para resistir incluso tras la eliminación de sus figuras visibles.
Aunque el régimen fue estructurado para sobrevivir a la "decapitación" de su liderazgo, la pérdida simultánea del Ayatolá y su heredero ha generado fracturas profundas en las fuerzas armadas y en la Guardia Revolucionaria (IRGC).
La falta de una cabeza clara impide la toma de decisiones en un momento en que la presión internacional y las operaciones militares externas están en su apogeo.
¿Un escape hacia Rusia?
Ante el posible colapso, diversas fuentes sugieren que la cúpula de Teherán ya evalúa estrategias de salida similares a la del expresidente sirio Bashar al-Assad en 2024.
El analista Saeid Golkar advirtió que figuras de alto rango, como el actual presidente del Parlamento, Mohammad-Bagher Ghalibaf, podrían estar buscando refugio en Moscú para intentar coordinar una insurgencia desde el exterior.
"Si la situación se deteriora más, algunas figuras de alto nivel podrían seguir el camino del círculo íntimo de Bashar al-Assad y buscar refugio en Rusia", remarcó Golkar a Fox News.
Mientras que los altos mandos mirarían hacia Rusia, los rangos inferiores podrían intentar ocultarse en Irak o Afganistán, utilizando las redes operativas que la Guardia Revolucionaria mantiene en esos países.
Esta posibilidad de huida coincide con las declaraciones del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien en una entrevista con el programa 60 Minutes de CBS, calificó la caída del régimen iraní como un resultado "realista".
Netanyahu subrayó que el colapso de Teherán desmantelaría el "andamiaje" de terrorismo que Irán ha construido en la región, terminando con la influencia de grupos como Hezbolá.