ANÁLISIS
¿Quién manda en Irán? Crece la inquietud ante los indicios de que la Guardia Revolucionaria se ha hecho con el control y ha marginado a los moderados
Los analistas apuntan a que el comandante del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), el general de división Ahmad Vahidi, y miembros de su círculo más cercano han tomado el control de la República Islámica tras llegar a un acuerdo con Bagher Zolghadr, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán.

Ahmad Vahidi , en una foto de archivo
Durante el fin de semana, el mundo pasó del alivio ante lo que parecía el inminente fin de las hostilidades en Oriente Medio y la reapertura del estrecho de Ormuz al cierre de esta vía fundamental para el comercio mundial y mensajes mucho más agresivos y contradictorios desde Teherán. Unas palabras que tuvieron su reflejo en el ataque por parte de lanchas rápidas iraníes a un petrolero y la captura por parte de la Armada estadounidense de un carguero iraní que trató de esquivar el bloqueo.
El propio Trump volvió a elevar el tono y, mientras volvía a poner a JD Vance al frente de un equipo de negociadores camino de Pakistán para tratar de llegar a un acuerdo definitivo con los ayatolás, entonó un "¡ya está bien!" a su manera: "Se acabó hacerse el bueno", escribió en un duro post en el que amenazaba con retomar los ataques a partir del miércoles con más fuerza y contra objetivos mucho más sensibles.
La respuesta iraní es "no tenemos planeado" acudir a las negociaciones y exigir el fin del bloqueo, que Washington renuncie a varias de sus peticiones y exigir -con amenazas de represalias- la liberación del barco incautado.
¿Doble juego o aumento de poder del ala dura?
¿Qué ha cambiado desde el viernes para que Teherán muestre dos caras diametralmente opuestas y lance mensajes contradictorios? Los expertos vienen advirtiendo de que el ala dura del régimen, encabezada por los Guardianes de la Revolución, han ido aumentando su peso y han tratado por todos los medios de imponer sus decisiones a los partidarios de negociar.
De acuerdo con analistas del Institute for the Study of War (ISW), en declaraciones a The New York Post, los halcones ya "han tomado el control absoluto del país", desplazando a los que podrían verse como moderados dentro de los líderes de los ayatolás.
Así, la reanudación de la intimidación por parte de Guardianes de la Revolución -incluso los disparos contra un petrolero el sábado- y el rechazo a unas negociaciones que venían pidiendo desde Teherán a lo largo de la semana, son la prueba para el ISW de que el comandante del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), el general de división Ahmad Vahidi, y miembros de su círculo más cercano han tomado el control de la República Islámica.
Los halcones limitan las posibilidades de paz
Este movimiento supone se precipitó después de que el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, accediera a reabrir el estrecho durante el fin de semana en el entorno de las negociaciones con la Administración Trump.
Sin embargo, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica logró el apoyo de Bagher Zolghadr, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, y exigió que permaneciera cerrado ante el bloqueo de los puertos iraníes y sus hombres comenzaron a intimidar a los barcos que trataban de cruzar
De acuerdo con el ISW, Zolghadr fue miembro de la delegación que participó en las primeras negociaciones como representante del ala dura y para evitar lo que ellos consideraban cesiones excesivas por parte de los moderados.
El halcón Ahmad Vahidi, ¿el hombre que maneja los hilos de Irán ahora mismo?
A la vuelta, "Zolghadr envió una queja a los altos mandos del IRGC, entre los que casi con toda seguridad se encontraba Vahidi, alegando que Araghchi se había extralimitado en su mandato durante las negociaciones al mostrar flexibilidad respecto al apoyo de Irán al Eje de la Resistencia", según ISW.
Algo que provocó que se hiciera volver a la delegación a Irán y se mantenga en suspenso la participación en la segunda ronda con los estadounidenses. En estos momentos, tanto Araghchi como la cara más visible del régimen en los últimos días, el portavoz del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf -quien, pese a su retórica antiestadounidense es considerado "moderado"- han sido marginados de la toma de decisiones.
Con el líder supremo desaparecido -a pesar de los mensajes que se le atribuyen en Telegram-, Vahidi se ha convertido el el hombre que toma las decisiones, sobre todo tras su alianza con Zolghadr, y pone aún más en entredicho la posibilidad -y la validez de los acuerdos, de llegarse a alguno- de nuevas negociaciones.