ANÁLISIS
Estados Unidos amplía significativamente su despliegue militar en el Caribe: estos son los datos exactos y las potenciales medidas contra el narcoterrorismo y Maduro
Alrededor de 10.000 soldados estadounidenses, siete buques de guerra, un submarino nuclear y un contingente de F-35 Lightning II se encuentran actualmente operando bajo el Comando Sur.

El dictador Nicolás Maduro vestidor de militar durante una comparecencia
El Departamento de Guerra ha puesto en marcha su mayor despliegue militar en el Caribe en décadas, con miles de soldados, bombarderos estratégicos, cazas furtivos, buques de guerra y helicópteros de operaciones especiales desplegados a menos de 100 millas de la costa venezolana, según diversos reportes y avistamientos independientes.
El operativo, que la Administración Trump enmarca en una campaña contra el “narcoterrorismo” y el régimen de Nicolás Maduro, vinculado a grupos narcoterroristas como el Cártel de los Soles, el Tren de Aragua o grupos guerrilleros como el ELN, ha tomado una magnitud que excede a las últimas misiones en el hemisferio.
Una fuerza sin precedentes
Según un reportaje del Financial Times, alrededor de 10.000 soldados estadounidenses, siete buques de guerra, un submarino nuclear y un contingente de F-35 Lightning II se encuentran actualmente operando bajo el Comando Sur.
Los bombarderos B-52H Stratofortress, considerados por los expertos como el “backbone” del poder aéreo estadounidense, realizaron hace días una demostración de ataque sobre el Caribe, con vuelos circulares justo en el espacio FIR Maiquetía (Región de Información de Vuelo de Maiquetía).
Indeed, the B-52s are now well inside the Maiquetía FIR. https://t.co/01oeunpP23 pic.twitter.com/Y682pthpmP
— SA Defensa (@SA_Defensa) October 15, 2025
Maiquetía es el aeropuerto principal de Venezuela, ubicado en La Guaira, muy cercana a la capital Caracas. La región FIR no es el espacio aéreo venezolano.
“Estamos enviando un mensaje a Maduro: podemos desplegarnos, podemos hacer lo que queramos”, dijo un ex alto oficial militar citado por el FT. “Es una proyección de poder para recordarle que lo estamos observando y tenemos los medios para actuar”.
Política
Helicópteros de operaciones especiales estadounidenses entrenan cerca de Venezuela
Víctor Mendoza
El despliegue militar se potencia con la presencia del grupo anfibio USS Iwo Jima, tres destructores Arleigh Burke —Jason Dunham, Gravely y Stockdale—, el crucero Lake Erie, el buque de combate litoral Wichita y un submarino de ataque nuclear clase Los Angeles.
USS Iwo Jima (LHD 7) sails in the Caribbean Sea during a recent live-fire exercise. U.S. military forces are deployed to the Caribbean in support of the #SOUTHCOM mission, @DeptofWar-directed operations, and @POTUS' priorities to disrupt illicit drug trafficking and protect the… pic.twitter.com/zj2356LBgT
— U.S. Southern Command (@Southcom) October 21, 2025
En total, el U.S. Naval Institute estima que el 8% de la flota naval estadounidense desplegada globalmente se encuentra hoy en el Caribe, una presencia significativa que va en aumento.
Puerto Rico y Trinidad: puntos fundamentales del operativo
El punto neurálgico del operativo se concentra en Puerto Rico, en la base Roosevelt Roads —cerrada en 2004 y reactivada como cuartel avanzado para el despliegue militar contra el narcoterrorismo.
Imágenes satelitales y de Reuters muestran allí F-35B del Cuerpo de Marines, drones MQ-9 Reaper, aviones espía P-8 Poseidon y un cañonero AC-130J Ghostrider equipado con misiles Hellfire. Mientras tanto, en el extremo sur, el Washington Post identificó helicópteros MH-6 Little Bird y MH-60 Black Hawk entrenando frente a Trinidad y Tobago, a menos de 90 millas de la costa venezolana.
Los expertos creen que pertenecen al 160.º Regimiento de Aviación de Operaciones Especiales, la unidad de élite que ejecutó la operación para eliminar a Osama bin Laden.
Mundo
Presión máxima contra Maduro: Trump confirma que autorizó operaciones de la CIA en Venezuela
Emmanuel Alejandro Rondón
Según Mark Cancian, asesor del Center for Strategic and International Studies (CSIS), la inclusión de los helicópteros Little Bird sugiere preparativos para posibles misiones que podrían implicar la presencia de tropas estadounidenses sobre el terreno. Añadió que los Black Hawk podrían emplearse en tareas de apoyo, como transporte de tropas adicionales, búsqueda y rescate de combate u otras operaciones.
La presencia del reconocido regimiento también podría sugerir objetivos especiales de alto valor en tierra. El propio presidente Donald Trump dijo públicamente que Estados Unidos está preparando el terreno para lanzar “ataques terrestres” contra los cárteles. Asimismo, confirmó que ha autorizado a la CIA a realizar operaciones encubiertas en suelo venezolano, asegurando que su Administración se tolerará que el régimen de Maduro siga protegiendo a los narcoterroristas.
La doctrina de Pete Hegseth: “Aplastar los carteles, detener el veneno y mantener a Estados Unidos a salvo”
El secretario de Guerra, Pete Hegseth, anunció la creación de una Fuerza de Tarea Conjunta Antinarcóticos, con la misión de coordinar operaciones aéreas, marítimas y de fuerzas especiales en todo el Caribe. El objetivo, afirmó, es: “Aplastar los carteles, detener el veneno y mantener a Estados Unidos a salvo”.
Desde agosto, el Pentágono ha lanzado al menos siete ataques contra embarcaciones que, presuntamente, transportaban drogas en rutas internacionales. La mayoría de estas narcolanchas (y un submarino) estaban ligadas a los cárteles venezolanos y colombianos.
En esos operativos murieron 32 personas, según Axios, aunque las autoridades estadounidenses no han revelado las identidades de los presuntos narcotraficantes abatidos, generando una lucha interna en el Congreso y críticas de algunos gobiernos afines a grupos criminales, incluyendo Venezuela.
Tensión diplomática con Bogotá
Si bien la escala del despliegue ha generado preocupación en la región, no son muchos los gobiernos que han desafiado a Washington. Además del dictador Maduro, el más crítico ha sido el presidente colombiano, Gustavo Petro, que acusó a EEUU de “asesinato” tras un ataque que, según él, mató a un pescador y no a un traficante. Petro ha sido criticado por su cercanía a grupos irregulares y al propio régimen de Maduro. En respuesta a Petro, el presidente Trump anunció el recorte de ayuda militar a Colombia, reduciendo la asistencia de más de $700.000.000 a unos $230.000.000, y calificó al país como un socio bajo observación antinarcóticos.
Una diplomacia basada en la fuerza
Funcionarios de la Administración Trump han dicho a la prensa, siempre bajo anonimato, que el despliegue militar está principalmente enfocado a la lucha contra el narcoterrorismo, pero que dichas acciones no excluyen al dictador Maduro y una potencial operación para deponerlo.
Algunos expertos creen que esta es una estrategia diplomática que se basa en el poderío militar para buscar, al menor costo posible, la salida de Maduro.
“La postura actual se asemeja a una versión moderna de la diplomacia de cañoneras”, dijo Brandan Buck, analista del Cato Institute. “Washington está haciendo todo lo posible para forzar una transición de poder en Caracas sin recurrir a una invasión clásica”.
El analista Ryan Berg (CSIS) coincide parcialmente con Buck: la configuración actual “permite ejecutar ataques de precisión con misiles Tomahawk o armamento equivalente, sin comprometer la vida de personal estadounidense”. Berg dice que a Trump le gusta utilizar este tipo de ofensivas para no poner en riesgo la vida de soldados estadounidenses.
Sin embargo, los expertos se dividen en si los ataques de precisión son suficientes para deponer a Maduro. Mark Cancian, de hecho, advierte, que una invasión terrestre contra Venezuela requeriría entre 50.000 y 100.000 soldados, cinco o diez veces más que el contingente actual. Algunos incluso elevan esa cifra.
Por ejemplo, en 1989, con mucha complicidad interna de las fuerzas armadas panameñas, EEUU depuso al dictador y narcotraficante Manuel Noriega con aproximadamente 30.000 soldados. Panamá es un país más pequeño y geográficamente menos complejo que Venezuela.
Escenario abierto
Algunas fuentes militares reconocen que el despliegue, al menos por ahora, no apunta directamente a una invasión convencional, pero sí a mantener al dictador Maduro bajo presión constante y a mantener abiertas todas las opciones de respuesta. De hecho, también algunos altos funcionarios en la Administración Trump incluso hablan de ataques letales contra el propio Maduro.
"No se trata solo de la CIA, sino de todas nuestras capacidades de inteligencia", dijo a Axios una fuente cercana a las discusiones sobre la operación en el Caribe. "EEUU sabe dónde está Maduro, dónde se aloja y adónde va. Si quisiéramos matarlo con un misil, ya lo habríamos hecho".
“Con los activos en el Caribe, las fuerzas especiales pueden hacer prácticamente cualquier cosa”, dijo otro ex funcionario del Pentágono. “Desde operaciones de reconocimiento hasta capturar un objetivo de alto valor”.
Además, en caso de que se decida dar el gran paso de una invasión terrestre, tras pasar por el enfoque de máxima presión, ya hay 1.600 infantes de marina listos para una entrada inmediata. También existe, técnicamente, la capacidad para atacar “cualquier punto” de Venezuela en minutos, según el reportero David Alandete, de ABC.
🇻🇪 Llevo unos días detrás de la realidad y los objetivos del despliegue de Trump ante Venezuela. Es mayor de lo que intuimos. Todos los detalles en @abc_es
— David Alandete (@alandete) October 21, 2025
– Despliegue masivo (10.000 efectivos, misiles, cazas, helicópteros)
– Capacidad para atacar «cualquier punto» de… pic.twitter.com/0gnlQFljiE
Mientras tanto, el régimen de Maduro y los cárteles ven cómo los bombarderos continúan patrullando el mar Caribe, los drones despegan desde Puerto Rico y el USS Iwo Jima sigue en posición frente a las costas de Venezuela. Con todo el despliegue, EEUU puede seguir manteniendo sus operaciones contra narcolanchas y otras embarcaciones que transportan drogas, ataques aéreos de precisión o, incluso, una operación especial por tierra para objetivos de alto valor.