Voz media US Voz.us

ANÁLISIS

La economía mundial contiene el aliento ante el conflicto en Irán: el estrecho de Ormuz, en el centro de todas las miradas

Si el país persa cumple su amenaza de impedir el tráfico de barcos comerciales por el paso, el precio del petróleo sufriría una brusca subida, aumentando la inflación en todo el mundo. La Administración Trump calcula que no se alcanzaría un "shock inflacionario".

Imagen aérea del estrecho de Ormuz

Imagen aérea del estrecho de OrmuzAFP

Israel Duro
Publicado por

Las consecuencias del conflicto desatado por los ataques conjuntos de Israel y EEUU contra Irán y que ya ha costado la vida al líder supremo iraní, Alí Jamenei y a un alto número de altos cargos no amenazan sólo a la región. Al contrario, la economía mundial contiene el aliento ante las posibles derivadas de la guerra, comenzando por los precios de la energía y sobre su impacto inflacionario en el comercio mundial.

Ambas premisas tiene un denominador común: el estrecho de Ormuz, una zona vital para el comercio mundial entre Irán y Omán y por la que pasa uno de cada cinco barriles de petróleo que se venden en el mundo. Una carta que las autoridades iraníes conocen muy bien y que ya han amenazado con jugar en varias ocasiones. 

En esta ocasión, ya han advertido de que impedirán el paso a las embarcaciones comerciales por la fuerza. El propio Donald Trump recomendó el sábado que se evitara esa ruta dadas las circunstancias actuales.

Arabia Saudí y China, los más perjudicados

Por esa pequeña franja pasa lo que viene a ser la práctica totalidad de la producción petrolífera de Irak, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, y dos tercios de la de Arabia Saudí. Precisamente este último sería el principal perjudicado puesto que es el país que más crudo mueve por Ormuz, en torno al 40% del total.

Según los datos, entre 2020 y el primer trimestre de 2025 Arabia Saudí movió de media 6,05 millones de barriles al día. Unas cifras que casi duplican los 3,1 millones de Irak. Les siguen Emiratos Árabes Unidos (1,9 millones) y Kuwait (1,6 millones). Irán también perdería, ya que mueve a través de este paso unos 1,1 millones de barriles diarios. Qatar, por su parte, se queda en 600.000 barriles diarios.

Sin embargo, tanto la Unión Europea como EEUU han apuntado que el gran damnificado, en cuanto a un posible desabastecimiento, de esta medida será China, que es el principal consumidor de crudo que cruza el estrecho de Ormuz (más del 30%). En el caso del Viejo Continente, apenas un 4,7% del petróleo que consume pasa por esa zona, mientras que EEUU se queda en el 3,6%.

Temor a un posible "shock inflacionario"

Sin embargo, no es el desabastecimiento de petróleo el principal riesgo para la economía mundial. El aumento de los precios que se espera elevará aún más la tensión inflacionaria mundial, y esto se verá repercutido no sólo en los precios del crudo -que están lejos de sus máximos históricos en estos momentos-, sino en los precios de todos los productos.

Algo que, en el caso de EEUU, por ejemplo, también podría llevar a la Reserva Federal a mantenerse en sus trece de no rebajar los tipos de interés para combatir la inflación, otro de los grandes frentes de batalla de Trump en territorio nacional, en este caso contra Jerome Powell.

De acuerdo con los cálculos de la Administración Trump, el precio del barril subirá en los mercados, pero no espera que provoque ese temido shock inflacionario. Goldan Sachs estimó que, en caso de un cierre real, el precio del barril puede alcanzar los 90-110 dólares. Algunos expertos llegan a advertir deun escenario que podría alcanzar los 120-150 dólares por barril.

Algo que, en un primero momento, no parece posible, puesto que la OPEP tenía preparado un discreto aumento de la producción (137.000 barriles diarios) de cara al aumento de la demanda propia del verano. El mismo domingo, Arabia Saudita, Rusia y otros seis miembros aumentaron el domingo, en una reunión prevista antes del estallido del conflicto, sus cuotas de producción de petróleo en 206.000 barriles diarios para el mes de abril.

Dos grandes navieras anuncian que sus barcos no cruzarán el estrecho

Por el momento, dos de las grandes navieras mundiales, como son MSC y Maersk ya han anunciado que suspenden el paso de sus barcos por la zona. De hecho, MSC ha anunciado que sus embarcaciones no pasarán por toda la región de Oriente Medio mientras continúe el conflicto. 

Además, Omán denunció que un petrolero fue asaltado frente a sus costas en la mañana del domingo. Ante esta situación, las empresas aseguradoras han suspendido su cobertura en la zona. Las páginas de seguimiento del tráfico marítimo revelan que el tránsito se ha paralizado a ambos lados del estrecho.

tracking