ANÁLISIS
La Mannschaft, inmersa en un bucle autodestructivo
La eliminación ante Paraguay en el Mundial 2026 confirma el colapso de un gigante que ha olvidado cómo competir en la máxima competición de fútbol.

Jamal Musiala (10), cabizbajo tras la eliminación de Alemania en el Mundial 2026
Desde que Mario Gotze, con un gol antológico anotado en la prórroga, desatase la locura entre los aficionados germanos en aquella final disputada el 13 de julio de 2014 en el Estadio de Maracaná (Río de Janeiro, Brasil) frente a Argentina, Alemania no ha vuelto a celebrar un éxito. Aquel título parecía ser el inicio de una dinastía despótica; sin embargo, fue el prólogo de una de las crisis más longevas de uno de los gigantes del fútbol.
La eliminación frente a Paraguay —un rival técnica y tácticamente inferior— en los dieciseisavos de final del Mundial 2026 ha confirmado el descalabro de la Mannschaft, que todavía se mantiene como el segundo combinado nacional más laureado de la historia del torneo —estatus que comparte con Italia— con cuatro trofeos en sus vitrinas. Sus últimas tres actuaciones en el campeonato han sido cuanto menos decepcionantes, marcando el punto más bajo en la historia moderna del fútbol germano. Lo que antes solía ser un equipo sólido e intimidante se ha transformado en un conjunto predecible y carente de liderazgo.
Cronología de una crisis histórica
Para entender el crítico momento del combinado nacional germano hay que remontarse a 2018. Tras sumar su cuarta y última estrella en Brasil, Alemania se presentó en Rusia 2018 con un plantilla que mantenía a Joachim Low como técnico y a jugadores del calibre de Manuel Neuer, Mats Hummels, Sami Khedira, Mesut Ozil, Thomas Muller o Toni Kroos e incorporando a otras estrellas como Joshua Kimmich, Antonio Rudiger o İlkay Gündoğan. Eso sí, perdió activos como Gotze, Philipp Lahm, Lukas Podolski o Miroslav Klose.
Pese a partir como uno de los grandes favoritos, la Mannschaft acabó siendo la gran decepción de aquel Mundial. Quedó encuadrado en un grupo en el que, a priori, iba a acabar primero. Sin embargo, terminó último, por detrás de Suecia, México y Corea del Sur. Su balance fue de una victoria —contra los suecos (2-1)— y dos derrotas —contra los mexicanos (0-1) y los surcoreanos (0-2)—. Es decir, adiós a la primera de cambio.

Toni Kroos (8) lamenta la eliminación de Alemania en el Mundial 2018. Imagen de archivo
Aquella primera catástrofe supuso el fin de la etapa de Low al frente del conjunto alemán y la llegada de Hansi Flick, actual técnico del FC Barcelona. Con él, llegó una revolución en el plantel: pesos pesados como Kroos, Ozil, Khedira o Hummels dejaron de ir convocados —bien porque se retiraron o bien porque dejaron de contar en los planes del nuevo seleccionador— y llegaron jóvenes promesas como Jamal Musiala o Kai Havertz, destinados a ser la generación que reconduciría a la Mannschaft. Pero no fue como se preveía.
Llegó Qatar 2022 y, de nuevo, adiós antes de las eliminatorias directas. Japón y España quedaron por delante de Alemania en la fase de grupos, donde solo consiguió sumar cuatro de los nueve puntos posibles. La derrota en la primera jornada frente al conjunto nipón (1-2) fue el detonante de la eliminación de la Mannschaft en un Mundial que acabaría ganando Argentina.
En Norteamérica, los alemanes acudieron con nuevo técnico, Julian Nagelsmann, y con un plantel reformado al que se incorporaron figuras como Florian Wirtz o Aleksandar Pavlović, entre otros. El Mundial 2026 comenzó de la mejor manera posible para Alemania: contundente victoria frente a Curazao (7-1). Luego llegó el titubeante triunfo contra Costa de Marfil (2-1) y la derrota frente a Ecuador (1-2). A pesar de ese último mal resultado, la Mannschaft avanzó a las eliminatorias directas. Su periplo en esta cita acabó cuando Paraguay la eliminó en la tanda de penaltis, tras empatar (1-1) en el tiempo reglamentario.
"Devastadora, una vergüenza"
La grave situación que atraviesa un conjunto tan emblemático como el alemán ha provocado una oleada de críticas vertidas por personalidades alemanas respetadas. Una de ellas es Jurgen Klinsmann. Quien fuese técnico de la Mannschaft entre 2004 y 2006 —también dirigió al Bayern de Munich y a Estados Unidos— calificó de "vergüenza" la derrota frente a los paraguayos en el Mundial 2026.

Jurgen Klinsmann, durante una rueda de prensa. Junio de 2026
"Obviamente es un día muy triste para todos nosotros en Alemania, porque no esperábamos quedar eliminados en dieciseisavos de final", dijo en una entrevista en ESPN. "Y la forma en que quedamos es enormemente decepcionante. Parecía que el equipo no estaba preparado para tomar el control del partido durante los 120 minutos. No tuvieron la energía, la decisión ni la agresividad suficientes para ganar esta batalla. La forma en que terminamos es devastadora, es una vergüenza".
"Es prácticamente tan horrible como las eliminaciones en Qatar hace cuatro años y en Rusia hace ocho. Esto deja a Alemania en una situación muy, muy difícil", sentenció Klinsmann.
La pérdida de ese gen competitivo e intimidante que siempre ha poseído la Mannschaft se basa en la clara ausencia de planificación deportiva, de cómo suplir las fortalezas que, con el tiempo, van desapareciendo y de cómo contrarrestar las debilidades que persisten. Ahora, le toca a la Federación Alemana de Fútbol decidir si se continúa con Naglesmann a los mandos y con el mismo núcleo de jugadores o si se lleva a cabo una nueva revolución que, por fin, sea fructífera. Porque la Alemania, en estos momentos, ha dejado de pertenecer a la élite del fútbol mundial.